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El Hormiguero Ona Carbonell desvela los secretos de la natación sincronizada

La tercera más laureada nadadora del mundo acudió al programa de Pablo Motos y comentó aquello que no se ve de las competiciones internacionales

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Ona Carbonell, la tercera atleta con más medallas en natación del mundo, acudió este martes a «El hormiguero», en su segunda noche tras el parón veraniego. El espacio aprovechó para recordar su gesta en el último Mundial de Natación, y desveló algunos de los secretos que se esconden detrás de uno de los deportes más exigentes del mundo.

Ona Carbonell, reconoció en «El Hormiguero», que, después de tantos años de competición, si se hicieran cálculos, habría estado más de seis años dentro del agua. Además, asumió que las nadadoras profesionales tienen muchos problemas físicos, especialmente fuera del agua. «Somos como patos. Además, como estamos tanto tiempo en ingravidez, tenemos problemas en las articulaciones», reconoció Ona Carbonell en «El hormiguero».

Además, uno de los secretos de la trastienda de la natación sincronizada que Ona Carbonell desveló en «El hormiguero» es las condiciones en las que tienen que trabajar durante los mundiales de natación. No solo se enfrentan a las pruebas y los entrenamientos, sino que el sistema de recuperación al que se someten también es de extrema exigencia.

«Nos sumergen en piscinas con hielo hasta el cuello y luego pasamos a otra piscina de agua caliente. Normalmente estamos ocho minutos en la primera y luego pasamos a la segunda», aseguró Carbonell ante Pablo Motos. Además, ha asegurado que el sistema de control de dopaje tiene también sus secretos.

«En ocasiones estamos durante horas haciéndonos las pruebas», aseguró la nadadora. Y es que no es tan sencillo. La prueba de orina, de hecho, tiene sus secretos. «No vale si es demasiado líquido líquido, así que tampoco podemos beber mucho agua», reconoce. Por ello, para poder acelerar el proceso, en ocasiones están saltando en la sala ante la mirada de los responsables de estas pruebas.

En otra de las pruebas, en caso de tener que hacerles análisis de sangre, también hay truco: no les pueden realizar el pinchazo más de tres veces. «A veces no nos encuentran sangre. Una vez me encontraron la vena a la tercera. Era el último intento», ha asegurado la española.