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Los Gipsy Kings La divertida última ocurrencia de Raquel Salazar en «Los Gipsy Kings»

La «matriarca» de los Salazar protagonizó de nuevo una conversación de lo más surrealista en el «docu-reality» de Cuatro

Raquel Salazar, en «Los Gipsy Kings»
Raquel Salazar, en «Los Gipsy Kings» - MEDIASET
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Raquel y Noemí Salazar volvieron a convertirse, este viernes, en el principal reclamo para la audiencia de «Los Gipsy Kings». El «docu-reality» de Cuatro sobre las familias gitanas más conocidas de la pequeña pantalla (Salazar, Jiménez, Fernández Navarro y Maya) emitió en la última velada laborable de la semana su séptimo episodio de su quinta temporada.

Una noche en la que volvieron a brillar las Salazar, de viaje en Bali para conocer más sobre el mundo de la moda y acerca de las bodas. Aunque lo cierto es que no están dedicándole mucho tiempo al negocio, pues están más pendientes de conocer las costumbres y modos de vida de la isla que de trabajar.

Este viernes, ambas se fueron de excursión por varias rutas salvajes en «Los Gipsy Kings». Acompañados por Wyan, el guía turístico, madre e hija visitaron plantaciones de arroz de la zona. Y en esas, Raquel tuvo una de sus particulares ocurrencias. Sucedió cuando el guía intentaba explicarle a ella y a su hija el proceso de producción del cereal. «Pero... de cada planta, ¿cuántos granos de arroz salen?», preguntó Raquel. «Un grano», contestó Wyan. «Pero luego, cuando dé una planta, tendrá muchos granos de arroz», trató de explicar. En ese instante, Raquel no pudo contenerse. «Como cuando es la pubertad, que te sale un grano y luego se te corre to' la cara», manifestó. La cara del guía, como no podía ser de otro modo, era un poema.

En redes sociales, varios espectadores celebraron el comentario de la madre de las Salazar. «¡Me meo con las Salazar, por favor», señaló una televidente. Una noche más, madre e hija volvieron a no dejar indiferente a nadie en «Los Gipsy Kings», en una velada en la que vivieron un pequeño terremoto e incluso tomaron café hecho con heces. «¿Puedo decir entonces que me he comido un “cagao”?», se preguntó Noemí, confusa.

Por lo demás, los Jiménez viajaron a Sevilla, donde Rebe ejerció como jurado del concruso Miss y Míster Gitano, que la joven ganó en 2015. Por la ciudad hispalense pasearon en una calesa de la que tiraban dos caballos, en un paseo apacible en el que Daniel, el «patriarca», ejerció como guía. «Este es el Parque de María Luisa, y ahí está la Torre del Oro... que fue construida en el siglo “equis, palito palito, palito”. Ahí, al lado del río “Guardalcivil”», señaló el padre.

Los Fernández Navarro, por su parte, viajaron a un túnel del viento en Madrid para volar, mientras que «El Charro», el abuelo de la familia, deducía de manera errónea que Joaquín «El Prestamista» y compañía querían internarle en una residencia. «¡Eso jamás!», repetía el hombre, totalmente reacio a la idea y que terminó el episodio escapando de la vivienda familiar en Mallorca.

En cuanto a los Maya, la familia tuvo que hacer frente al enfado de Salvadora después de que no le gustase la fiesta que le habían preparado por sus Bodas de Oro. «¡Vais a tener que hacerme otra celebración!», bramó la matriarca, ante el hastío de sus familiares en «Los Gipsy Kings», que sin embargo aceptaron la moción de la mujer.