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Los Gipsy Kings Derroche, amenazas e intereses abusivos: Así se las gastaba Joaquín «El Prestamista» de «Los Gipsy Kings»

El patriarca de los Fernández Navarro, una de las familias que protagonizan «Los Gipsy Kings», fue el cabecilla de una banda que se dedicaba a prestar dinero con intereses abusivos

Joaquín Fernandez durante la entrevista que le concedió a «Equipo de Investegación»
Joaquín Fernandez durante la entrevista que le concedió a «Equipo de Investegación» - CUATRO
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Cuatro estrenó el pasado viernes la quinta temporada de «Los Gipsy Kings», un programa que cuenta las aventuras y desventuras de cuatro clanes gitanos que han enganchado a millones de espectadores en nuestro país. La cadena de Mediaset había anunciado que esta nueva entrega vendría cargada de sorpresas, entre las que se cuentan un vuelco radical en la vida de los siempre polémicos Fernández-Navarro, una familia que lleva saliendo en «Los Gipsy Kings» desde su estreno en 2015. Pero el patriarca del clan, Joaquín Fernández «El Prestamista», ya era conocido por otras razones antes de aparecer en el reality de Cuatro.

Hasta 2012 de Joaquín sabíamos que era un hombre ostentoso y enamorado de sí mismo, un promotor musical de cantantes flamencos y latinos en Mallorca (gracias a su mediación actuaron en la isla artistas como Don Omar, Los Chunguitos, Andy y Lucas y Farruquito). Ese mismo año Fernández quiso dejar constancia de su poderío económico, en teoría proveniente de sus negocios familiares, organizando una fastuosa boda para su hijo Kike.

Para «la gran boda gitana del año», como se conoció el evento, Fernández empapeló la isla con carteles, invitó a todos los famosos de su agenda y derrochó un dineral que levantó sospechas en las comisarías mallorquinas. Más de medio millar de invitados disfrutaron de la fiesta en uno de los restaurantes más exclusivos de la isla, y «El Prestamista» se gastó 30.000 euros solo en camisas para regalar entre los asistentes. La policía no se creía que los ingresos de la promotora de Fernández, «Promesas Cumplidas», diesen para tanto e inició una investigación sobre el origen de la fortuna del Prestamista.

Unos meses más tarde, en noviembre de 2012, las pesquisas concluían con la detención de Joaquín y otras seis personas a las que se les atribuyeron los delitos de secuestro, blanqueo de dinero, atraco y tenencia ilícita de armas. Joaquín, el cabecilla de la banda, prestaba dinero gente de su entorno a un interés muy alto, y si no se lo devolvían a tiempo pasaba a intimidar, asustar, amenazar y agredir a los deudores.

Más de doce personas fueron víctimas de la violencia de «El Prestamista» y los suyos. En el escrito de acusación se recogen algunas de las amenazas con las que la banda intimidaba a sus clientes: «Si no me pagas, te voy a vaciar el cargador de la pistola en la cabeza; si nos denuncias a la policía, estás muerto» o «como me denuncies te violo y después voy al bar de tu suegra y le violo también». En noviembre de 2015 «Equipo de investigación», el programa de reportajes de La Sexta, dedicó una de sus entregas a seguir la pista del prestamista e informar de su modus operandi dándole la palabra a sus víctimas.

«Si presta 2000 euros, a los dos meses exige 2400», denunciaba uno de los afectados. Otros aseguraban que Joaquín les había puesto una pistola o un cuchillo en el cuello para exigirles el pago de la deuda. Bernardo Morro, uno de los deudores, contó en Espejo Público que acudió a Joaquín desesperadamente cuando los bancos le negaron un préstamo de 15000 euros. «Nada más acordar el préstamo, los 15.000 euros se convirtieron en una deuda de 30.000. Me amenazó a mí y a mi hermano con pegarnos seis tiros a cada uno si no le devolvíamos el dinero en tres meses», relató. Jesús Fernández también sufrió en sus carnes la furia de Joaquín: «Me amenazó con un cuchillo en su casa cuando le fui a devolver el dinero. Se puso como un energúmeno y me dijo que tenía 500 euros de multa por día de retraso».

En enero de 2017 Joaquín aceptó la condena a un año de cárcel que le impuso la Audiencia Provincial de Palma. El prestamista podría eludir la prisión previo pago de 28.000 euros de responsabilidad civil. La Fiscalía le exigía en un principio diecinueve años de cárcel, por lo que la reducción de la condena fue sustancial. Además, Fernández aceptó indemnizar con 6.000 euros a seis de sus víctimas. De este modo el patriarca de los Fernández Navarro saldó sus cuentas con la justicia sin mayores complicaciones y ahora puede dedicarse a seguir fardando en «Los Gipsy Kings» del lujoso tren de vida de su familia.