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«First Dates» La reacción de un comensal al descubrir que su pareja es virgen

Dylan, un joven estadounidense que trabaja en España y que ya pasó por «First Dates», tuvo el valor de contarle a su pareja algo que no todo el mundo se atrevería a decir

Los comensales, en «First Dates»
Los comensales, en «First Dates» - CUATRO
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«¿Buscamos a un igual a la hora de encontrar pareja?». Con esta pregunta empezaba el programa de este lunes de «First Dates». En efecto, mientras haya solteros obsesionados con «encontrar el amor» la permanencia del programa de Carlos Sobera está garantizada. Siendo así, todo indicada a que tendremos First Dates para rato.

Esta vez vimos quizá uno de los inicios de cita más divertidos de la temporada. tuvieron que empezar con un beso «a ciegas». Sí, sin haberse visto si quiera antes. «Tienes que entrar por esa puerta y ahí te espera tu cita», le explicó Lydia a Vicente, un operario de 33 años que no tiene ni un complejo. Este momento no tuvo desperdicio. Ana se dio cuenta de que la altura de su cita iba un poco justa. «Soy un poco más alta», dijo entre risas. Sin embargo, el «presentimiento» fue bueno. Y de ahí, a la cena.

Aún así, no fue la cita más divertida de este «First Dates». Dylan volvió al programa de Carlos Sobera. ¿Qué quién es Dylan? Este estadounidense de 23 años nos conquistó hace poco más de un mes cuando dijo que llevaba «una mala racha amorosa» cuando quería decir que era virgen. «Por favor, gústame porque no quiero morir soltero», suplicó antes de conocer a su cita.

«Este hombre es una diva también, pero está bien», dijo Dylan al ver a Guillem. El estadounidense lo tenía claro, tenía que encontrar un punto en común y las uñas («de sirena») de Guillem le dieron la clave: el show «RuPaul's Drag Race». Pero ahí no terminaron las sorpresas ya que cada uno tuvo comer el menú que le había preparado el otro (y parece que Guillem se lo curró más que Dylan).

«Dylan es como chicle de melón que hacen que te salga el liquidillo de la boca cuando explota, pero que mola», explicó Guillem. Mientras, el estadounidense estaba pensando que sus «niños pueden hablar inglés, español e italiano» ya que Guillem está ahora mismo de Erasmus en Italia.

Pero en el segundo plato descubrieron el primer punto de enfrentamiento: la comida. Guillem es vegetariano, mientras que Dylan todo lo contrario. «Bueno, mientras no tenga problema con que coma bacon», dijo. Fue entonces cuando regresaron al punto de partida. «¿Cuál es tu nombre de Drag?», preguntó. «Escándalo», contestó. «Pues el mío es Malania Ulán Bator», añadió Dylan.

Llegó el momento complicado. «¿Qué pasaría si hay tres personas en la cama?», preguntó Dylan para introducir el tema. «No tengo problema, pero es que pasarte 50 años haciendo el misionero no tiene sentido», contestó. Fue encontes cuando llegó el momento y se lo dijo. Su cara fue un poema y tardó un rato en contestar. Sin embargo, Dylan se fue con un buen sabor de boca y con una segunda cita.