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First Dates El despectivo comentario de una comensal sobre la edad de su pareja

Leti, una coruñesa de 26 años, dijo estar acostumbrada a hombres mayores que ella y por eso considera a Juan «un yogurín»

Leti y Juanín durante su cita en «First Dates»
Leti y Juanín durante su cita en «First Dates» - CUATRO
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«First Dates» se acerca ya a los setecientos y no da visos de ir a agotarse pronto. Solteros de toda España pican todos los días a la puerta del restaurante que capitanea Carlos Sobera en busca del amor de su vida. Las parejas que se sientan a cenar en el plató de Cuatro son de lo más variado y siempre las hay para todos los gustos.

La noche empezó con una pareja joven. Alba, una barcelonesa de 21 años, se definió como una persona «muy cañera. Digo todo lo que pienso, nunca me callo nada. En el amor al principio soy un poco rancio. Pero en cuanto me engancho de alguien ya no lo suelto». Sin oficio conocido, Alba dice estar empezando a rapear y que, en un futuro, quisiera vivir de su arte.

Su pareja, también catalán, se llamaba Pau y es un camarero de 23 años: «Soy muy tímido, sobre todo al principio, y me cuesta coger confianza con la gente». A ella no le hizo especial ilusión conocer a Pau, aunque reconoció que «es meno, pero no me hizo "pum"». A primera vista ya parecían dos personas incompatibles, con caracteres y formas de entender la vida casi opuesta. Para empezar la cena estuvieron hablando de sus aficiones, y mientras que Pau dijo ser muy deportista, ella reconoció no tener ningún interés en practicar deportes. Al final pasó lo que estaba claro: él quiso una segunda cita porque esta «me se ha hecho corta» y ella dijo que también, «pero como amigos».

Poco después llegó Juanín, un gallego de 22 años que presumió de tener «una gran personalidad y una gran autoestima, y eso lo tengo porque trabajo en mí cada día. Además, nunca he estado enamorado y me tachan siempre de superficial: si ser superficial es que de primeras en una chica me fijo en el físico pues sí, soy superficial». Otra gallega, esta de Coruña, Leti, de 26 años, se presentó diciendo ser «muy abierta, muy simpática, bailo con todo el mundo...».

Sobera, antes de que se conozcan, les propuso por separado meterse en una habitación a oscuras y besarse para ver si con un solo beso «sois capaces de reconocer al amor de vuestra vida». Los dos aceptaron el reto y se besaron a oscuras sin verse la cara. «Me imagino a Juanín moreno y peludo», se aventuró Leti, que en cuanto se encendieron las luces se llevó una gran sorpresa al ver que Juan no era rubio y barbilampiño.

A lo largo de la conversación fueron descubriendo que tenían amigos en común y que habían coincidido en multitud de sitios sin conocerse. También en las redes sociales, donde Juanín dijo ayer conocido a Leti, que por su parte aseguró no haber visto jamás a Juanín, algo que hirió la autoestima del ferrolano. Pero en seguida salió a relucir el tema de la edad, que fue lo que echó para atrás a Leti. «La edad al final es un número», se defendió él. «Pero es que yo no doy biberones, y tú eres un yogurín», le soltó ella, dejando a Juanín desmontado.