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First Dates Una comensal se burla de su pareja insinuando su falta de actividad sexual

La cita de Olga y Luis tuvo varios altibajos, pero finalmente decidieron darse una segunda oportunidad para seguir conociéndose

CUATRO
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El primero en pisar este viernes «First Dates» fue Luis, un estudiante madrileño de 21 años cuya pasión son los coches. «Forman parte de mi vida y son muy importantes para mí», contó en su presentación. El joven se definió como una persona «normal, un poco frío en el amor». Sobera le preguntó si había estado enamorado, y él declaró estar «enamorado de mis tres coches. Les dedico mucho tiempo y apenas dejo tiempo para las parejas».

Su pareja fue Olga, una estudiante de Alcorcón de 18 años que dijo que quería «vivir la vida al máximo. Siempre que puedo la lío y conozco a toda la gente que pueda». Empezaron charlando tímidamente en la barra y pronto descubrieron que a ambos les gustaba salir de fiesta por los mismos sitios. A él Olga le pareció muy guapa, pero ella pensó que era «muy pijito, solo le falta la bandera de España».

Los primeros compases de la cita fueron un tanto difícil, pues él se mostró muy tímido y Olga se lo hizo notar. Luego la cosa se fue soltando conforme hablaban, y Olga le contó que a ella los coches «no me van ni me vienen». Un punto en contra para la de Alcorcón. Siguieron hablando y él cometió el terrible error de preguntar sobre política en una primera cita: «¿Izquierdas o derechas?». Olga tomó la iniciativa: «Responde tú primero, que te pega ser de derechas».

Luis se sintió ofendido por sus palabras, y ella insistió que en que «solo te falta la bandera de España». En el confesionario, Luis dijo que le había «sorprendido que me diga que soy de derechas por llevar un polo, porque pienso que no tengo apariencia ni de izquierdas ni de derechas». A la cara le dijo a Olga que él «no es ningún españolito ni nada de eso. No tengo ningún tipo de ideología, me he puesto el polito por la cita».

Una vez cerrado el capítulo de la capítulo pasaron a hablar un tema mucho más interesante, como es el sexo. «¿Eres del todo hetero?, ¿nunca has pensado en probar con otro sexo?», se interesó ella. Él contestó, también un poco sorprendido de la pregunta, que nunca se lo había planteado. Ella, mucho más lanzada que él, le preguntó qué tal era en el sexo. «Pues bien, cuando lo hay», contestó Luis un tanto retraído. Ella, burlona, replicó «entonces pocas veces, ¿no?». Luis se quitó el tema de encima diciéndole que era «muy curiosa». Pese a los altibajos de la cita, al final ambos quisieron tener una segunda cita para seguir conociéndose.