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First Dates La cita más corta de «First Dates»: Luis y Judith se despiden antes de pisar el comedor

Los dos comensales ya se conocían de antes de ir al programa y ella dijo que «no le apetecía» cenar con Luis

CUATRO
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Este jueves rompió el hielo en «First Dates» Beatriz, una estudiante de bellas artes madrileña que se quejaba de que «la sociedad actual está muy corrompida, todo se guía por el dinero y por la imagen». La joven contó que soñaba con ser tatuadora y dijo que buscaba «a una persona abierta, que haya plena transparencia. También tendría que tener unos ideales similares a los míos: no podría estar con un torero por ejemplo». Sobre su orientación sexual, dijo, era algo «un poco complicado, porque lo he probado con mujeres y me gustan pero me atraen más los hombres».

Su cita sería Víctor, un cocinero y músico madrileño de 21 años que soñaba con dedicarse a su pasión: «Creo que tengo habilidades musicales y quiero desarrollarlas». Al conocerse lo primero de lo que hablaron fue del precio del alquiler en Madrid y la dificultad de los jóvenes para emanciparse debido a los bajos sueldos y a la carestía de los pisos. Aunque no se dejó ver una gran complicidad y apasionamiento, sí que parecía que la primera impresión no había sido nefasta.

Ya en la mesa se pusieron a hablar de música. «Yo escucho de todo, menos reggaeton y flamenco», contó Beatriz. Víctor, por su parte, le explicó que sus géneros favoritos eran «el metal, el rock y la música electrónica. También algo de rap, porque hago bases de rap y tengo que conocer el género». A Beatriz le gustó que Víctor tuviese inquietudes y talento artístico, y estuvieron charlando sobre cómo hacerse un sitio en el mundo de la música y sacar adelante una carrera.

Una vez superados los nervios iniciales hablaron sobre sus relaciones y experiencias amorosas. «Yo he tenido una época oscura en Tinder, no te recomiendo que te lo hagas», contó la chica. A Víctor no le agrada demasiado esa forma de buscar el amor: «Es un mundo muy superficial, un mercado de carne». Luego Beatriz le confió que su mujer relación «fue una relación abierta, la más sana y sin gritos».

Tampoco en este punto Víctor se mostró de acuerdo con ella: «Yo soy más convencional en esto y no me gustaría tener una relación abierta, aunque si ella me lo propusiese lo intentaría». Pese a su discrepancia en temas amorosos, los dos coincidieron en que habían estado cómodos en la cena y quisieron tener una segunda cita.

Un rato más tarde apareció Judith, una española de ascendencia guineana, de 24 años y que acudía a «First Dates» para encontrar una persona con la que tener una relación estable y seria. «Quiero un chico responsable, guapo, negro y con aspiraciones», contó, «vamos, lo que buscamos todas y es tan difícil de encontrar». Judith estaba muy emocionada con su cita y llegaba con la esperanza de encotnrar por fin el amor.

No obstante, su cara cambió del todo cuando vio entrar a Luis, de 27 años. Ambos se conocían porque él era uno de los mejores amigos del exnovio de Judith. «¡Vaya cómo lanza Cupido sus flechas!», se sorprendió el camarero. En un ambiente tenso, Judith y Luis se saludaron y se hicieron las preguntas de rigor de qué había sido de sus vidas.

La camarera captó que las cosas no iban bien entre los dos, y antes de ponerles en una situación incómoda les preguntó si querían tener una cita de amor. Luis, animado, dijo que por qué no, que ya se conocían pero podían descubrir cosas nuevas. Pero ella se negó rotundamente: «No he aceptado cenar con él porque ya le conozco y no me apetece, ¿para qué me voy a sentar?». Así pues, ni siquiera llegaron a pasar al comedor. «Me voy un poco dolido», confesó Luis, «me hubiese gustado sentarme, charlar y pasar una buena noche».