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El joven que pasó por OT sin pena ni gloria y hoy es una estrella en EE.UU.

Borja Voces es otro de los muchos talentos nacionales que tuvo que irse al extranjero para encontrar una oportunidad

Borja Voces es presentador del noticiero de la cadena hispana Univisión
Borja Voces es presentador del noticiero de la cadena hispana Univisión - ABC
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A Borja Voces (Madrid, 1984) se le quedaba pequeño el mercado español. Se queja de nuestra propensión a encasillar a los artistas y de la falta de oportunidades para los jóvenes talentosos. Lleva toda la vida poniéndose frente a la cámara: primero como reportero, luego como actor y también como concursante de «Operación Triunfo» en 2003. La versatilidad le define, pero tras cruzar el charco para buscar suerte en Miami acabó decantándose por la televisión. Desde marzo es presentador del noticiero de Univisión y tiene su propio espacio en el magazín televisivo «Primer Impacto».

P - ¿Qué diferencias ve entre la televisión española y la estadounidense?

R - Hay que partir de la base de que trabajo en la televisión hispana, que es distinta de la americana. La parte informativa es muy parecida a la de España, aunque aquí hay menos debate político, que es un formato muy de moda en España. La mayor diferencia está en el entretenimiento y en el tipo de shows que se emiten. Aquí en EE.UU no hay comentaristas salidos de un reality show o que aparecen en la tele por haber salido con alguien famoso.

R - Al público americano eso no le gusta. Los personajes de la farándula tienen su carrera en lo que sea. Puede salir un «amante de» o «amigo de», pero dura un día. Por ejemplo, aquí se probó un formato tipo «Gran Hermano» y fue un desastre. El público hispano admira mucho a los artistas, respeta sus trayectorias y quiere ver en televisión a personas con un bagaje profesional.

P - ¿Cómo valora su paso por «Operación Triunfo»? Y, por otra parte, ¿cómo ve el resurgimiento que está viviendo el formato?

R - Yo fui a «OT» cuando tenía 18 años, en 2003, y ahora tengo 34. Todos los pasos que he dado en mi carrera han sido positivos y siempre he aprendido algo. Pero teniendo en cuenta que hoy me dedico a una cosa muy diferente, veo mi paso por «OT» como algo anecdótico que me dio una oportunidad para que la gente me conociera.

R - En España tenemos un problema, y es que no nos gusta la gente multidisciplinar: si tú eres cantante, tienes que quedarte toda la vida siendo cantante. Aquí una persona que canta, actúa, baila y presenta es la bomba, pero en España a un artista así se le considera un actor de musical sin futuro en el cine y que no se define por nada. Ir a «OT» es una buena oportunidad si quieres ser cantante, pero si quieres ser artista en otras facetas no tanto. Agradezco la oportunidad de haber ido al programa, pero no me ayudó.

R - En mi época era más difícil llegar al público y «OT» era una de las pocas maneras de ser conocido. Ahora están las redes sociales y Youtube, por eso «OT» está más centrado en ser un programa de entretenimiento que en hacer carreras de artistas a largo plazo. Esta segunda edición de «OT» tan cerca de la primera beneficia a TVE pero no a los artistas de la anterior temporada. Ahora han salido dieciséis nuevos concursantes antes de que a los otros les haya dado tiempo a desarrollarse como artistas. En resumen, creo que ahora hay maneras más sólidas de hacer carreras de artistas sin pasar por «OT».

P - ¿Por qué decidió irse a Miami?, ¿cómo fueron sus primeros pasos allí?

R - Desde joven me gustó mucho el periodismo y con 14 años ya trabajaba como reportero para un programa de Discovery. Empecé a trabajar como reportero para Univisión desde España hace siete años y en EE.UU gustaba mucho la forma que tenía de trabajar y la imagen que creaba. Yo presenté tres años consecutivos la gala de fin de año de TVE, y salía en un programa tan importante como ese pero luego no tenía continuidad. Me salía una gala de vez en cuando, pero no tenía estabilidad y ya no era un niño de 20 años. Tomé la decisión de irme un mes a Miami, sin contrato, a tocar los contactos que tenía y a ver qué pasaba. Me apunté a un curso de inglés por las mañanas y cuando salía iba a entrevistas y reuniones en cadenas de televisión. Eso fue en mayo de hace tres años. Luego regresé a España, me llamaron en agosto y en enero ya me vine a presentar «Primer Impacto», un programa que lleva veinticinco años en antena.

P - Tiene un espacio llamado «Secreto a Voces» en el que denuncia e investiga casos que recibe a través de las redes sociales, creando una vía directa de comunicación con la audiencia

R - En mi espacio cuento historias de personas que han tenido vidas muy duras o que han nacido con dificultades. Me enfoco mucho en los niños, pues no tienen la culpa de haber nacido en países subdesarrollados o de las decisiones que toman sus padres. Me gusta contar ese tipo de historias y me da muchísima alegría ver que la gente llama a la línea de ayuda que tenemos y dona, o llaman de un hospital para operar gratis a un niño que sacamos en el programa…Cuando llevaba un año en «Primer Impacto» conté una historia sobre un niño hondureño y me llamó Juan Orlando Hernández, el presidente de Honduras, para decirme que le había conmovido mucho la historia. Me invitó a ir a la Casa Presidencial con el niño para que le conociesen y le regalaron una casa.

P - ¿Cómo vive un inmigrante hispano que trabaja en televisión la doble ofensiva de Trump contra los latinos y contra los medios de comunicación?

R - La situación en EE.UU es un reflejo de lo que estamos viviendo en el mundo con el ascenso de la extrema derecha. La sociedad está bastante crispada y nos estamos volviendo a separar. Los hispanos estamos viviéndolo en EE.UU y eso me da energía para estar más pegado a la noticia y ser consciente de que cuando me pongo a contar algo estoy tratando de ayudar, de empoderar y de contar las injusticias que estamos viendo en EE.UU. Me da muchísimo orgullo ser alguien que puede comunicar, denunciar y ayudar a una persona que me está viendo para que conozca sus derechos. Por ejemplo, a una persona que tiene a los agentes de inmigración llamando a su puerta o que sufre agresiones racistas.

P - ¿Ha aparcado definitivamente su carrera musical e interpretativa?, ¿cuál de las muchas facetas de su carrera le llena más?

R - Sí, estoy a gusto con mi rol de presentador de noticias. Le estoy muy agradecido al público hispano porque me dio todo lo que soñé conseguir, que era simplemente trabajar. No pedía mucho más en España, simplemente tener la oportunidad de un trabajo estable en lo que me gusta. Me gusta mucho la música y la interpretación, pero lo que realmente me gusta es esto, comunicar.

R - Ojalá algún día tenga la oportunidad de volver a España. Lo que pasa en España es que los programas son siempre los mismos y los presentadores son los de siempre. Tienen una media de edad de cincuenta años y todos hacen como treinta programas al mismo tiempo. En EE.UU dan oportunidades a presentadores jóvenes y están dispuestos a descubrir talentos jóvenes. En España sobra talento, pero faltan oportunidades.