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El duro pasado de un aspirante de «La Voz»: «La música ha sido mi única amiga»

Los coaches de «La Voz» apenas han ocupado la mitad de las plazas de sus equipos

ANTENA 3
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Este lunes se emitió en Antena 3 la quinta entrega de las audiciones a ciegas de «La Voz», uno de los talents shows más esperados de la temporada. Tal y como pudimos ver estos últimos días, esta nueva edición del programa cuenta con aspirantes de muchísimo talent y llenos de ganas por impresionar al jurado. Paulina Rubio, Luis Fonsi, Antonio Orozco y Pablo López lo tuvieron muy complicado en esta quinta noche de «La Voz» para seguir conformando sus equipos.

Paulina Rubio y Antonio Orozco son los dos coaches que menos aspirantes han fichado: solamente cuatro cada uno de ellos, por lo que al inicio de esta gala tenían once puestos disponibles. Luis Fonsi tenía uno más que ellos, por lo que podía fichar a diez artistas más mientras que Pablo López ya se ha llevado a siete músicos, quedándole ocho puestos por ocupar.

El responsable de romper el hielo este lunes fue Andrés Martín, un madrileño de 22 años que se gana la vida tocando en el metro de su ciudad. «He pasado una infancia muy dura, víctima del bullying. La música ha sido mi única amiga», contó en su presentación. Ya con los primeros compases de «Dancing on my own», de Calum Scott, puso en pie al público e hizo girarse a Pablo López y Antonio Orozco. «Has conseguido algo muy difícil», le felicitó el primero, «has conseguido que ni Antonio ni yo nos pelemos por ti, sino que estemos agradecidos de que entres en el concurso». Al final, el madrileño quiso quedarse en el equipo de Pablo López.

Se subió luego al escenario Elena Vargas, sevillana de 28 años. Contó al llegar que tiene dos hijas, «pero a medida que pasan los años me he dado cuenta de que sin cantar no soy feliz». Quiso demostrar su talento cantando «Vida loca» de Francisco Céspedes, y consiguió convencer al jurado. La sevillana decidió irse con Orozco.

El primer pleno de la noche lo consiguió Aitor Martín cantando «Dark times» de The Weeknd al piano. «Para mí estar en La Voz es un gran paso. Empecé en la escuela de música muy pequeñito, con el grado de piano. Y, cuando tuve una base, descubrí que me encanta cantar. Es lo que quiero», explicó. El primero en darse la vuelta fue Pablo López y, acto seguido, se sumaron Luis Fonsi y Antonio Orozco. La última en darse la vuelta es Paulino Rubio, que fue la que acabó llevándose al pianista. «Enhorabuena», le dijo Fonsi, «escuché unos giros espectaculares, que hiciste con una facilidad pasmosa».

También cautivó a todos los coaches Agustín Sánchez. Este extremeño de 21 años contó que no es «capaz de expresarme hablando, me es más fácil contar en una canción». Agustín cantó «La quiero a morir» de DLG e hizo que todos se diesen la vuelta excepto Pablo, que fue bloqueado. «Me he dado la vuelta por la emoción con la que has contado esta canción», le confesó Orozco, y el extremeño acabó decantándose por su equipo.

Al concluir esta quinta gala de audiciones a ciegas, Orozco tenía a seis candidatos en su equipo, Pablo López ocho, Paulina Rubio cinco y Luis Fonsi seis.