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First Dates

La chocante pregunta que dejó descolocado a un comensal de «First Dates»

Diana le preguntó cuál era su opinión sobre las políticas de los gobiernos contra el hambre en el mundo

CUATRO
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«First Dates» supera ya las 800 noches emitiendo desde su restaurante del amor. A Carlos Sobera parece que no se le acaban nunca los solteros con ganas de enamorarse ante las cámaras, y Cuatro ha encontrado un auténtico filón de audiencia en este dating show tan peculiar. Por el plató de Cuatro han pasado los personajes más excéntricos que uno pueda imaginarse, y no pocos de ellos se han ido del programa acompañados. Ninguna misión es imposible.

Estrenó la noche Diana, una estudiante murciana de 27 años que dijo que «lo primero que tiene que tener un hombre para conquistarme es que tenga mi mismo nivel intelectual, y la mayoría no suelen pasar ese filtro». Sobera le anunció que tenía tres candidatos a elegir, y que podría llamarlos por teléfono a los tres antes de decidirse. «Un chico me atrae cuando se atreve a decir eso que todos callan, aunque no sea políticamente correcto. Cuando veo eso mojo las bragas», le confió al presentador.

Llamó primero a José, un valenciano que se dedica al cine para adultos. Diana le preguntó cuál era su máxima aspiración en la vida, y él respondió que quería «llegar a lo más alto en mi trabajo». A continuación habló con Miguel Ángel y con David, y decidió quedarse con el primero. Miguel Ángel, también murciano como ella, atrajo a Diana por su sinceridad y su sentido del humor. A Diana no le gustó porque le vio «bajito, y no es muy ancho de hombros». Además, ella reconoció que «todavía no he olvidado a mi ex, y a veces he acabado con él en la cama».

Luego hablaron de su forma de vivir el amor, que resultó ser bastante distinta. Él reconoció ser romántico, cariñoso y detallista, aunque ella pensaba que «el amor es una reacción químico, no es más que una droga al final». No parecía que hubiese mucha sintonía amorosa entre ellos, pero sí que pasaron una cena agradable y distendida. A todo esto los candidatos descartados veían la cita por una televisión desde una sala junto al comedor.

Cuando ya estaban terminando de cenar, ella le lanzó una pregunta que a poca gente se le ocurriría formular en una primera cita, y tal vez tampoco en una decimoquinta cita. «¿Y qué piensas tú de las políticas de los gobiernos contra el hambre en el mundo?», soltó Diana, «¿no has pensado que esas poblaciones a las que les mandan alimentos no tienen ningún control de natalidad? Eso que significa que ese niño al que le dan de comer para que no se muera tendrá diez niños en pocos años, que morirán por no tener comida. Crecen de manera exponencial y no hay alimento suficiente, ¿no crees que es un poco absurdo?».

«¡Madre mía!», exclamó Miguel Ángel, «la que me ha soltado en un momento». Se quedó unos segundos en silencio, y su respuesta fue otra pregunta: «Y tú, ¿dónde tienes el corazón?». «Bueno, sé que puedo pecar de fría e insensible», reconoció Diana. Al final, ninguno de los dos quiso tener una segunda cita. «Yo necesita a una chica más cercana y más cariñosa», explicó Miguel Ángel.