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Mi casa es la tuya El impactante testimonio de Juan José Padilla: «Tuve que recoger el ojo del suelo»

El torero, que sufrió una violenta cogida en octubre de 2011, se confesó con Bertín Osborne este viernes en «Mi casa es la tuya»

Juan José Padilla, en «Mi casa es la tuya»/ VÍDEO: Terrible cogida de Padilla en Valladolid en 2018 - MEDIASET/ ABC
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«Mi casa es la tuya» regresó este viernes a Telecinco con la visita de Bertín Osborne al torero Juan José Padilla. El diestro, uno de los más conocidos dentro del sector en España, pasó revista a su vida y trayectoria tanto dentro como fuera de las plazas. Una carrera que ha estado cargada de momentos plenos, pero también de otros que no lo fueron tanto. Como aquella cogida que sufrió en 2011 en Zaragoza, cuando perdió su ojo izquierdo tras ser embestido por un toro.

Durante su entrevista con Bertín, el torero, que confesó haber recibido «39 cornadas» a lo largo de su carrera, recordó aquel instante. «Ese fue el momento que a ti te cambia la vida...», enunció el presentador, antes de desvelar, para más inri, que aquel día Canal Sur rodaba un programa especial con los padres del torero, que seguían aquella corrida del 7 octubre de 2011 desde su domicilio... mientras eran grabados. «Lidia, mi mujer, siempre dice que no quiere verme torear. Lo dice por estas cosas. Es el tributo que pagamos los toreros, y que mis padres lo hayan visto, me duele más», desveló el jerezano.

A continuación, Padilla se refirió expresamente a aquel incidente, después de que Osborne pusiera las imágenes de la cogida. «Era una tarde muy bonita. Yo pensaba: estoy en Zaragoza, corrida televisada... Me iba a arriesgar y tenía el presentimiento de que pasaría algo, pero no sabía que fuese a llegar a ese extremo ni a esa gravedad. El toro me derrumbó, pasó y se llevó la cara y el ojo», sentenció el torero, que relató los momentos inmediatamente posteriores a la cogida. «Desde que me levanté sabía de la gravedad. Primero porque cuando me puse de pie, tuve que recoger del suelo parte de mi cara y el ojo, que se descolgó. Sabía que la visión la perdía. Pero la gravedad la vi cuando llegué a los brazos del doctor y le vi la cara. Le dije: “Hágalo por mi mujer y mis hijos”. Pero además, tenía seccionada la carótida externa y no podía respirar. Pensaba que no viviría. Ahí fue donde me preocupé. Creía que me iba. Aparte, por la órbita [de los ojos] salía mucho caño de sangre. Cada vez que intentaba respirar, me salía sangre por el ojo. Ver las caras de los demás era muy preocupante. Y ya no recuerdo más», comentó Padilla en «Mi casa es la tuya».

«Otra oportunidad»

Días después, le regresó la conciencia. «Despierto en la planta de UCI del Hospital Miguel Servet. Despierto rodeado de aparatos y de todo y empecé a decir... “¿Dónde estoy? ¡No estoy con San Pedro!”», bromeó. «Lo primero que pensé fue: “Dios me ha dado otra oportunidad”. Gracias a Dios», señaló, antes de referirse expresamente a sus problemas oculares. «El ojo lo mantuve un año y pico e intentamos por todos los medios recuperar la visión, pero estaba roto el nervio óptico. Era imposible», enfatizó el diestro, al que se conoce como «El Pirata» y que vive y torea siempre con un parche.

En ese instante, el programa emitió el testimonio del oftalmólogo Luis Fernández Vega, el profesional que trató a Padilla. «Intentamos recuperar su vista por todos los medios. Tratamos de reconstruir el ojo, la cavidad ocular, pero era muy difícil mantenerlo en una situación anatómica correcta», recalcó. Bertín, por su parte, se confesó con respecto al incidente. «Yo esto nunca lo he querido ver, igual que la muerte de Paquirri. Es la primera vez que lo veo y lo he hecho así, mirándolo de refilón. Pero que tu madree y tu padre lo vieran en directo...», lamentó ante Padilla.

Momentos duros

La madre del torero, Ana, también se confesó con Fabiola Martínez, la esposa de Bertín. «La cogida fue una tragedia, lo peor que he vivido nunca. Pero peor fue cuando fui a la UCI y le vi con la cabeza rapada y todo lleno de cables... mi hijo Óscar no fue capaz de entrar. Y yo no podía ver así a mi niño», desveló, antes de que Padilla, con el presentador, se refiriese a su proceso de rehabilitación. «Sabía que la recuperación no iba a ser fácil. Tenía muchos nervios afectados. Me fallaba la boca, no podía hablar, no tenía fuerza en la lengua. Necesité mucho trabajo con médicos y con logopedas».

El diestro también se refirió a la «primera vez» que se miró al espejo tras el accidente. «No me imaginaba el monstruo que me iba a encontrar. El ojo no se me veía, estaba todo cosido, rapado, con cicatrices...», señaló, al tiempo que habló de todo lo que vendría después. Luego, enfrentarme a la cara de mis hijos, de mi mujer, de mis padres, de mis amigos, de la gente que me quiere... eso sí que era un espejo. No entendía que ellos tuvieran que sufrir esa cornada por una profesión que he elegido yo», concretó Padilla, que pese a todo consiguió superar la cornada e incluso volver a torear. «Recibía cientos de cartas semanales. Todo el mundo se volcó conmigo y pude salir adelante».