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«Tú también puedes»

Carlota Corredera: «Sálvame dio conmigo la lección de que el talento está por encima de las tallas»

La presentadora de Telecinco, que ha perdido 60 kilos, asegura que la cadena para la que trabaja le ha ayudado en gran medida a superarse y a seguir disfrutando de su trabajo

La presentadora, directora y colaboradora, Carlota Corredera, posa para ABC
La presentadora, directora y colaboradora, Carlota Corredera, posa para ABC - JOSÉ RAMÓN LADRA
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La presentadora, directora y colaboradora, Carlota Corredera (Vigo, 1974), es una mujer con las ideas claras. Se ha convertido en una de las figuras más aclamadas y populares de la pequeña pantalla gracias a programas de la cadena generalista Telecinco como «Cámbiame», donde se la puede ver cada día. Corredera llegó a confesar que la comida era su refugio para superar situaciones personales como la muerte de su padre y de su hermano. No obstante, gracias a su fuerza de voluntad, su familia y la televisión, ha conseguido adelgazar más de 60 kilos superando así una enfermedad cardiovascular y mejorando su vida.

La presentadora ha combinado su trabajo en la televisión con la redacción de su libro «Tú también puedes, ¿cómo conseguir perder 60 kilos y ganar salud?», que sale a la venta hoy. En él se descubre cómo ha sido su relación «tóxica» con la comida y cómo salir de ese «agujero». En una entrevista con ABC, la televisiva no ha dudado en asegurar que su trabajo, sus compañeros y la cadena para la que trabaja le han ayudado a superarse.

P - «Tú también puedes, ¿cómo conseguir perder 60 kilos y ganar salud?» es el título de su libro. ¿Cuándo decide compaginar la televisión con este nuevo reto?

R - Te aseguro que me ha costado muchísimo escribirlo. Suena muy bonito cuando te ofrecen la posibilidad de escribir un libro sobre tu propio proceso, pero yo me lo pensé. Primero, porque me parece una responsabilidad muy grande y, sobre todo, porque hay que cumplir unos plazos. Cuando me dijeron que el libro tenía que estar para finales de diciembre, me pareció poco tiempo, pero como en ese momento solo estaba en Sálvame, me animé. El problema llegó el 7 de diciembre, cuando me dicen que voy a presentar Cámbiame. Sin embargo, conseguí solventarlo y hoy por fin sale a la venta.

P - ¿Cuál ha sido el principal objetivo?

R - Es un libro que busca ayudar a los demás. De hecho, cuando dije que sí al libro, lo dije siendo consciente de que iba a tener que escribir un libro en el que cuente todo el proceso y en el que hable de mi relación con la comida. Mi intención era ser muy sincera. Acercarme a la gente que tiene problemas de peso, a mamás que después de dar a luz no consiguen recuperarse y a gente que tiene relaciones complicadas con la comida contándoles mi historia para que se sintiesen comprendidos. Estoy muy emocionada porque, a partir de hoy, todo el mundo va a poder conocer mi historia y comprenderme más. Y ojalá consiga inspirar a mucha gente.

P - Al trabajar en televisión, ¿hay mujeres que se han visto reflejadas en usted?

R - Estoy muy orgullosa de la cadena en la que trabajo por muchas cosas. Pero, principalmente, porque Telecinco es una cadena que durante mucho tiempo fue tachada de promover mujeres con una imagen determinada, guapas y perfectas, independientemente de su talento. Y, sin embargo, es precisamente la cadena que pone en el programa más visto que tiene, que es Sálvame, a presentar a una persona que está en una talla 60. Creo que dieron una lección de que el talento y la profesionalidad están por encima de las tallas. Además, han permitido que se retransmita en directo el cambio físico que yo he experimentado.

P - ¿Qué la llevó a decidirse? ¿Tuvo la televisión algo que ver?

R - Me gustaría aclarar que yo hice «click» no porque me viera gorda en la televisión, yo hice «click» porque mi doctora me dijo que estaba en riesgo cardiovascular. En ese momento tenía una niña de cuatro meses que no tenía ningún tipo de responsabilidad sobre mí, pero yo sí sobre ella. Yo no podía condicionar la crianza de mi hija a que yo no tuviera salud. Mi hija se merecía una madre sana y yo he luchado por conseguirlo. Es más, mi hija ha sido un motor muy grande.

P - ¿La ayudó la televisión de alguna manera?

R - Presentar en Telecinco me salvó. Estoy segura de que si yo me hubiera quedado en mi casa y no me hubiese visto nadie, en lugar de hacerme subir, me hubiese hecho bajar. Porque como no tenía ninguna motivación más allá de mi pareja y mi hija, al final fue la televisión mi tabla de salvación y más cuando me dan la oportunidad y me dicen: «Creemos en ti independientemente de la talla que tienes. Si tú te quieres cuidar y recuperar tu salud, será cosa tuya, pero no es una cuestión de que tú vayas a tener trabajo o no por tu talla». Con lo cual, eso fue una motivación muy grande. De hecho, siempre pienso que a Telecinco me ofreció, sin saberlo, una razón para no esconderme. Que me pusieran delante de las cámaras, aunque yo evitase ponerme ante los monitores, porque mi imagen en el monitor me creaba mucha inseguridad, fue un empujón muy importante para decirme «¡Sal del pozo!». Además, lo añadí en el libro: «Gracias a la cúpula de la Fábrica de la Tele y a Mediaset España por salvarme cuando más lo necesitaba, por darme una razón de peso para no esconderme de nada ni de nadie, por empujarme a dar pasos profesionales impensables hace unos años, por ayudarme a salvarme». Y es como lo siento.

P - ¿Qué hace o siente cuando todavía hay gente en redes sociales que la llama gorda?

R - Para gestionar eso tienes que alcanzar un punto de madurez para discernir entre la gente que lo dice con maldad de la que lo dice con buena intención. He conseguido ese nivel aunque, desafortunadamente, cuando veo esos comentarios me hacen pensar: «Cuánto veneno tiene la gente y qué duro vivir así». Pero debes evitar ese tipo de intoxicaciones, que te afecte lo mínimo posible. Intentar quedarte con lo bueno y pasar de lo malo. Además, siempre destaco con mis amigos que es maravillosa la sensación que te da el bloquear a gente. Yo lo tengo claro. No tengo por qué gustarle a todo el mundo que me sigue, pero si me sigues y me pones que soy una pesada, que estoy hasta en la sopa y que no te gusto nada, pues entonces, ¿para qué me sigues?

P - En Sálvame se sentiría como en casa.

R - Presentar Sálvame fue un paso natural, no el de presentar porque yo solo lo había hecho una vez por lo que no puede ser eso mi naturalidad. La gente me decía: «Es que parece que lo llevas haciendo toda la vida». Y es que en realidad llevaba 7 años dirigiéndolos. Es como si les hubiera parido y les hubiera creado de alguna manera como personajes televisivos junto con el resto de la cúpula de la Fábrica de la Tele y con mi compañero Raúl Prieto. Con lo cual, era de pronto poner una cámara en mi convivencia diaria. Tenemos una relación muy familiar porque pasamos muchas horas juntos y nos conocemos todos muy bien. Por lo que, para mí, presentar Sálvame no me ha costado. Lo he vivido de una manera muy natural.

P - ¿Y en Cámbiame?

R - Cámbiame es otra cosa. Ha sido un salto profesional muy importante para mí. Es otra Carlota, más periodista de testimonios y es un formato con el que disfruto muchísimo. La verdad es que es un programa mágico que ayuda a la gente de verdad y el cual me encanta presentar. Ojalá dure mucho.

P - ¿Cuál ha sido su aportación al programa?

R - No me atrevo a decir que he aportado porque me gustaría que lo dijeran mis compañeros o los espectadores. Desde luego es un programa en el que me siento muy cómoda, me siento muy yo. Me ha permitido mostrar otros registros míos que no tienen nada que ver con el corazón ni con el periodismo de batalla que es a lo que yo estaba acostumbraba en el Sálvame. Es más, es un programa de sentimientos y emociones por lo que siempre procuro ponerme en la piel de las personas que vienen a cambiar. De hecho, no tiene mucho mérito, soy muy empática así que es solo una característica.

P - ¿Por qué cree que la televisión apuesta más por las mujeres jóvenes, guapas y delgadas y no por las mujeres «reales»?

R - No soy mucho de etiquetas, pero con las mujeres reales o «curvy», las que tienen una talla más allá de la 42, me siento no solo muy identificada, sino que estoy muy orgullosa de abanderarlas públicamente. La verdad es que va despacio, mucho más despacio que el resto de la sociedad, pero se va ganando terreno. Creo que la revolución «curvy» es una revolución imparable ya que creo que la sociedad va por delante de la televisión y de la moda. Presento programas en televisión de moda y de corazón con una talla que no es una 38 ni una 36. No tengo 25 años, tengo mis arrugas, mis curvas y estoy dando la cara en televisión. Es el futuro.

P - Son pasos importantes.

Es cierto que todos los que trabajamos en televisión tenemos que tener una imagen agradable porque es lo que se ve junto a nuestro trabajo, pero yo creo que al final se están dando pasos importantes y el talento y la profesionalidad se están abriendo paso con respecto a la imagen. En ese sentido, me considero un ejemplo de qué sucede y de qué está sucediendo. No es algo pasado. Yo salgo todos los días en Telecinco desde las 14.15 hasta las 15.00 horas y estoy un día a la semana en Sálvame. Creo que pronto dejaré de ser una excepción. De hecho, Tania Llasera sale en Telecinco y es una persona que también ha engordado porque dejó de fumar y se quedó embarazada. Y está presentando «La Voz», un programa en prime time visto por millones de espectadores, con una talla que va más allá de la 44. Es una realidad que no se puede negar.

P - ¿Tiene nuevos proyectos en mente?

Me están pasando cosas tan bonitas con las que nunca había soñado que solamente puedo pedir seguir trabajando en lo que me gusta, que es lo que hago. Sea detrás o delante de las cámaras, me encanta mi trabajo, amo la televisión y me siento una privilegiada por poder vivir de lo que me gusta. No tengo ningún proyecto más allá de Cámbiame y Sálvame. Solo espero que la cadena y la productora sigan confiando en mí y seguir aprendiendo.