ES NOTICIA EN ABC

Boom La verdadera pasión de José Pinto

El concursante, que luchaba por un bote que hoy se acerca a los cuatro millones de euros, prefirió regresar a su pueblo para cuidar de sus animales

José Pinto, el 'lobo' de ¡Boom! que más cosas sabía

José Pinto, durante uno de los programas de «¡Boom!» (Antena 3)
José Pinto, durante uno de los programas de «¡Boom!» (Antena 3)
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

José Pinto podría ser, lo que se dice, un concursante profesional. Participó en programas como «50 x 15» y «Pasapalabra», aunque su paso por «Saber y Ganar» — La 2— y «¡Boom!» — Antena 3— será sin duda el más recordado por los espectadores. No es ninguna sorpresa que Pinto había acumulado ya varios premios económicos gracias a su faceta como concursante. En el programa de Antena 3, de hecho, logró acceder junto a sus compañeros al Libro Guiness de los Récords por su permanencia sin precedentes en un programa de televisión de forma consecutiva.

Cuando Valentín, otro de los carismáticos «lobos» de Antena 3, reclamó a José Pinto para formar un grupo que acudiera al espacio presentado por Juanra Bonet en Antena 3, lo hizo por pura necesidad. Tal y como reclamó el profesor universitario durante una entrevista en «El Hormiguero», sus carencias económicas le hicieron agarrarse al programa de televisión como un clavo ardiendo para salir de la pobreza a la que parecía estar abocado. José Pinto accedió a la petición de Valentín pero, pasado un tiempo, se cansó de continuar en un programa que, aunque le estaba reportando bastante dinero, le había apartado temporalmente de su verdadera pasión: la ganadería. A José Pinto le faltaban la motivación y las ganas por seguir luchando por un bote que a día de hoy está cerca de llegar a los cuatro millones de euros. ¿Quién cambia cuatro millones por cuidar unas vacas?

Con su elección, José Pinto demostró que el dinero no es más que una mera herramienta que, en algunos casos, puede ayudar en la búsqueda de la felicidad, algo que él ya poseía con creces gracias a su ganado. «La ganadería es mi modo de vida», afirmó en una de las pocas entrevistas que concedió tras su marcha. Este miércoles, horas antes de su muerte, José Pinto no se encontraba bien pero en su cabeza solo se mantuvo una única preocupación: sus vacas. El ganadero, consciente de su malestar, llamó al alcalde de su pueblo, Casillas de Flores (Salamanca) y le pidió que acudiera a cuidar de los animales. Aquella fue su última conversación.

Desde que se conoció la repentina muerte de José Pinto, amigos y personalidades del mundo de la televisión no han dudado en mostrar su sentido pésame tras la marcha del concursante, que se supo ganar el cariño del público gracias a una personalidad entrañable y dicharachera. Descanse en paz.