Es Noticia

Ana Belén: «Llevaba tiempo pensando que había algún personaje esperándome»

La veterana artista protagoniza «Traición», la nueva apuesta de Televisión Española para la noche de los martes

Ana Belén, durante una escena de «Traición»
Ana Belén, durante una escena de «Traición» - RTVE
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

2017 ha sido un año redondo para Ana Belén (Madrid, 1951). La intérprete y cantante recibió el Goya de Honor el pasado mes de febrero en reconocimiento a toda su carrera y ahora estrena papel protagonista en «Traición», la nueva serie de Televisión Española que se estrena el próximo martes. Se trata de su retorno a la pequeña pantalla, de la que llevaba años alejada. Un nuevo reto para uno de los iconos de la cultura española, cuya presencia y aura nunca han dejado de brillar.

P - ¿Qué podremos ver en «Traición»?

Pues, concentradas en una sola familia, las maldades que habitan en muchísimas familias de todo el mundo. Traiciones, manipulaciones… todo está concentrado en esta sola familia. Por eso, cada vez que vengo a grabar al plató digo: «¡Ale, al cerro de las maldades!».

P - ¿Cómo es Pilar del Riego, la matriarca y protagonista, a la que encarna Ana Belén?

Es la madre de esta familia de abogados. Esposa del abogado fundador del bufete, el Bufete Fuentes. Y una mujer que se hace cargo de todo desde el principio de la serie, cuando se queda viuda. Ella ya manipulaba en la sombra, pero tras enviudar comienza a hacerlo a todos los niveles, incluso en el bufete, sin haber estudiado leyes. Es una mujer que tiene una identidad muy definida, con un lado masculino muy marcado y que ha utilizado su parte femenina para conseguir más poder.

P - ¿Qué tiene Pilar de Ana Belén?

Muchas cosas, porque los personajes que interpretamos están llenos de nuestros sentimientos y emociones. Con esto no quiero decir que, por ejemplo, si un actor tiene que interpretar a un personaje alcohólico, drogadicto o asesino, tenga que serlo, pero sí que todos esos sentimientos que cada personaje tiene están dentro de cada persona. Lo único que hacemos nosotros al interpretarlos es tocar la cuerda precisa.

P - ¿Tenía muchas ganas de regresar a la pequeña pantalla?

La verdad que sí. Llevaba tiempo pensando que tenía que haber algún personaje que me estuviera esperando. ¡Y mira! Estoy muy agradecida a todos los que forman parte de este proyecto. Me siento muy a gusto. Cuando ya llegas a una edad, empieza a importarte mucho más en qué ámbito desarrollas tu trabajo. Sentirte bien, con buenas relaciones, con cariño, con buenos compañeros... Y eso, en esta serie se da.

P - Este papel protagonista en una serie de Televisión Española, ¿es también una manera de ponerle un broche de oro a este 2017, en el que también ha recibido el Goya de Honor?

No sé si el broche de oro, pero sí que es un modo fantástico de terminar un año: trabajando. Eso es estupendo, lo mejor de todo.

P - ¿Qué es para Ana Belén la televisión?

Significa muchísimo. Yo hice mucha televisión, desde que se hacía en blanco y negro, como todos los que estábamos en el teatro. Eran tiempos de mucho trabajo. Íbamos a primera hora a televisión, terminábamos de grabar a las seis de la tarde y nos íbamos al teatro a toda prisa para hacer las funciones que nos tocasen. Recuerdo que los actores salíamos en estampida, porque todos estábamos trabajando en los teatros de Madrid. Para mí, la televisión ha significado crecer como actriz, porque implica una inmediatez que hay que resolver muy rápido. Y eso te hace ser más fuerte.

P - ¿Y puede ser este el impulso que necesitaba Ana Belén para volver a futuros proyectos televisivos?

¡Ojalá! Si son proyectos en los que yo encuentre que encajo y pueda hacerlo, por supuesto que sí.

P - ¿Qué espera usted de «Traición»?

¡Pues que vaya muy bien! (Risas) ¡Todos lo esperamos!

P - Y, ¿qué opina Ana Belén de esta oleada de casos de abusos sexuales que está salpicando en las últimas semanas a Hollywood?

Es algo que existe en nuestra sociedad. Ahora está saliendo que ocurre en Hollywood, pero sucede también en el cine y en el teatro. Y que en todos los ámbitos y en todas las profesiones. Es un problema de machismo. Mientras que no interioricemos profundamente que es algo que hay que analizar y desterrar desde el minuto cero y desde la educación, no haremos nada. Vamos a seguir peleando para que las leyes pongan freno a los hombres y mujeres que sufren estos acosos, pero debe hacerse una reflexión muy profunda. El problema es de educación y viene desde los colegios, el ámbito familiar y el ámbito social. Mientras que no se piense en ello, siempre nos van a ganar la partida, porque es un problema muy profundo y que hay que atajar desde esa profundidad.