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De artistas sin éxito a insolencias resueltas: los «realities» que dieron vida al verano

Desde mezclas de anteriores concursos con menos presupuesto hasta espacios grabados, muchos de ellos fracasaron en audiencia

Jordi González y Carmen Lomana en «Las joyas de la corona»
Jordi González y Carmen Lomana en «Las joyas de la corona» - MEDIASET ESPAÑA
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«Popstars: todo por un sueño»

El primero de los realities que intentaron hacer el calor estival algo más ameno fue «Popstars: todo por un sueño». Durante el verano y el comienzo del otoño del año 2002, Telecinco apostó por una especie de versión grupal de «Operación Triunfo», con la intención de replicar un éxito que no volvió. Aunque los datos no fueron malos (20,1% y 2,3 millones de media) la cadena no volvió a apostar por el proyecto.

Presentado por Jesús Vázquez y Elia Galera, contó solo con una única temporada, en la que buscaban crear grupos de música femenino que tuvieran éxito. Tras el concurso, las cinco finalistas formaron el grupo musical Bellepop, que desapareció poco después.

«El traidor» y «El topo»

Este particular concurso de engaños llegó a Cuatro en el verano de 2006. Adaptado previamente en una autonómica catalana, llegó a la televisión nacional el concurso en el que varios desconocidos debían de superar el máximo número de pruebas haciendo fuerza en común. Todos menos el topo, que jugaría en contra y, además, intentando no ser descubierto por el grupo.

Cada semana, un concursante era expulsado, por lo que había que llamar la atención lo menos posible. Este juego de estrategia y habilidad logró un 6% de cuota de pantalla en su primera edición. Además, tuvo una segunda entrega en 2005 bajo el nombre de «El topo», con un 9,1% de share.

«Las joyas de la corona»

Este particular formato de Zeppelin TV y Telecinco, presentado por Jordi González y con Carmen Lomana como el gran reclamo, intentó enderezar el comportamiento poco elegante y refinado de doce jóvenes. A través de una academia, los concursantes debían de someterse a clases con especialistas de protocolo, historia y buenos modales para aprender a comportarse en sociedad.

Cada semana, los participantes debían demostrar cómo iban mejorando sus aptitudes con respecto a la semana anterior. Además, Lomana contaba con la colaboración de Nacho Montes, Bárbara de Senillosa, Liberto de la Franca y Mariasela Álvaez como profesores de su academia. La única temporada, que coronó a Azahara, una vendedora de golosinas de Parla (Madrid), como ganadora, logró un 13,1% de cuota de pantalla.

«Campamento de verano»

Fue el reality más polémico de los veranos de la televisión. En 2013, Joaquín Prat se ponía al frente, de la mano de Sonia Ferrer, de este concurso cuyo premio sería de tan solo 30.000 euros, una cantidad pequeña para lo que suelen ser los realities de la cadena. 14 concursantes convivieron durante nueve semanas en la sierra de Gredos sin ningún tipo de comodidad.

A través de nominaciones y valoraciones de un jurado compuesto por Kiko Hernández, Belén Rodríguez y Jimmy Giménez-Aranu, se decidirían las nominaciones y las recompensas a los concursantes, mientras que el público los expulsaría del programa. El programa tuvo que expulsar a Pedre, uno de los habitantes de la Sierra, por comentarios desafortunados hacia las mujeres del pueblo de Mombeltrán, en donde los concursantes dieron el pregón de sus fiestas.

«Ex, ¿qué harías por tus hijos?»

Este fue el reality que asaltó el verano de Telecinco en el verano de 2014. Presentado por Emma García y Álvaro de la Lama, vivió un tortuoso camino por la audiencia hasta llegar a la final. Diez exparejas que tenían un hijo en común convivirían en un hotel rural de Fuerteventura para participar en diferentes misiones con el objetivo de llegar a la final y hacerse con el premio de 100.000 euros destinados a garantizar el futuro de sus hijos.

El programa se encontraba íntegramente grabado, tanto sus galas como lo que sucedía en la isla. Esto, además, provocaba que el público no tuviera ningún tipo de decisión en el camino del concurso. Esto provocó que poco a poco la audiencia bajara, teniendo Telecinco que tomar decisiones importantes: primero prescindieron del plató, emitiendo únicamente las imágenes grabadas en Fuerteventura. Poco después, el espacio se desplazó al late night. La audiencia cayó en picado durante sus diez galas: el estreno logró un 13% de cuota de pantalla, pero la final se cerró en un 7,9%.

«Pasaporte a la isla»

Aprovechando el despliegue de «Supervivientes», Telecinco quiso aprovechar para colocar un formato algo más low cost del mismo espacio. Presentado por Jordi González y Laura Lobo, un grupo de famosos fue encerrado en una finca rural en Madrid cuyo objetivo sería llegar hasta la final.

Con un mecanismo y plató idénticos al de aquella edición de «Supervivientes», el programa ofreció a los trece famosos que aceptaron entrar dos plazas para la siguiente edición de «Supervivientes», sin ningún tipo de premio económico. La edición se cerró con Cristian Nieto y María del Carmen Torrecillas como ganadores, con una plaza para la siguiente aventura en Honduras, y una media del 11,9% de cuota de pantalla.