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Ángel Sastre, tras el linchamiento mediático: «Soy un profesional y mi trayectoria así lo demuestra»

El periodista reclama una disculpa pública de aquellos que han ensuciado su nombre y reivindica su trabajo al que ha dedicado la mayor parte de su vida

Ángel Sastre, tras su secuestro en Siria
Ángel Sastre, tras su secuestro en Siria
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El nombre de Ángel Sastre ha sonado con fuerza esta semana en los medios de comunicación. Lamentablemente. La polémica conexión durante un informativo de Cuatro en la que Sastre aparece ligeramente desorientado llevó a varios diarios digitales a convertir esta semana al reportero en un personaje viral por, en opinión de quienes escribieron dichas informaciones, estar en estado de embriaguez en pleno directo. Es posible que quienes escribieron tales afirmaciones desconocieran que, lejos de ser un periodista descuidado como se le retrata, Ángel Sastre es en realidad uno de los nombres propios a los que más tiene que agradecer esta profesión en los últimos años.

El extremeño es un reportero de guerra de currículum extenso y trayectoria intachable que ha dedicado gran parte de su vida al periodismo informando desde lugares de conflicto y entrando de lleno en historias de interés humano que difícilmente podríamos conocer sin la labor de estos héroes con papel y boli. El ejercicio de su profesión le ha llevado al límite en numerosas ocasiones, entre ellas el secuestro que vivió en Siria durante 299 días junto a José Manuel López y Antonio Pampliega. ABC se ha puesto en contacto con el reportero, que informa estos días de la cumbre del G20 en Buenos Aires porque, como afirma, «hay que seguir adelante y la información no descansa», pase lo que pase.

P - — Ante todo, ¿cómo se encuentras después de lo ocurrido?

R - Estoy mal, bastante jodido. Si te soy sincero, te diré que lo estoy pasando incluso peor que tras regresar del secuestro en Siria. Me han destrozado psicológicamente, pero sé que me voy a levantar, siempre me levanto.

P - — ¿Le han pedido perdón?

R - Los chicos de «La Guerra de los Medios» sí, algo es algo, pero todavía estoy esperando una disculpa pública de aquellos medios que copiaron y pegaron esta barbaridad. He emprendido acciones legales contra todos ellos por poner en tela de juicio mi profesionalidad y afirmar que estaba en unas condiciones que no son ciertas.

P - — ¿Cómo se ve en el vídeo de la polémica?

R - Reconozco que el vídeo está mal, no te voy a mentir. Hago directos constantemente y esa pieza no estaba bien hecha. Yo tampoco me encontraba bien debido a una medicación que estoy tomando pero, con todo, no creo que sea para afirmar en los medios que estoy bebido. De verdad, no sé si han sido conscientes de la repercusión que esto tendría, que tantísima gente pincharía en esos titulares y pensarían esa barbaridad sobre mí. Me han destrozado.

P - — Con su currículum, es una situación del todo injusta

R - Totalmente. Vivo y amo el periodismo de una manera que pocos entienden. No paro de trabajar porque no quiero hacerlo, porque adoro mi trabajo y contar historias. Acabo de llegar de África y en unas semanas me iré a Yemen. Intento hacer un periodismo social que llegue a la gente, que cale hondo. Es algo que me ha valido el reconocimiento de la profesión y varios premios, para que ahora se intente tirar todo por tierra con un vídeo que si quiera es cierto.

P - — Tras lo ocurrido han sido muchos los compañeros que le han mostrado su apoyo y han defendido su trabajo

R - Es con lo que me quedo. El apoyo de la profesión está siendo unánime e increíble, nunca me había sentido tan arropado y lo necesitaba, porque han sido unos días nefastos, no podía ni levantarme de la cama.

P - — Lo positivo es que en Twitter, por lo menos, muchos están destacando su gran currículum

R - Lo agradezco mucho y necesito que así sea, que la gente sepa quién es Ángel Sastre el periodista, no el personaje que han querido convertir en viral. No quiero que se refieran a mí como el «pobrecito» que ha estado en Siria sino como el reportero de guerra que trabaja sin descanso, que busca la historia. No quiero parar de trabajar, no quiero que nadie piense que no sé hacer este oficio. Por desgracia, si pones mi nombre en Google ahora salen más titulares relacionados con esta polémica que con mi trabajo en los últimos años. Me han masacrado y me duele profundamente.

P - — Con todo, ha seguido trabajando estos días

R - Es mi terapia. Cuando tengo una crisis de este tipo, como las que he podido tener derivadas del secuestro, me levanto y salgo como un pincel en los directos. He fallado una vez, una en toda mi carrera, y se ha utilizado para decir que estoy embriagado. Ni siquiera se han molestado en dudarlo y han dicho, directamente, que iba borracho. ¿Tanto les costaba llamarme? El gran problema de todo esto es que lo que escribieron como un «titular cachondo» ha llegado a Cuba, Perú, Chile... No he cometido ningún delito, soy un profesional y mi trayectoria así lo demuestra.

P - — ¿Sigue creyendo en el periodismo después de todo esto?

R - Hace tiempo que pienso que los reporteros de guerra somos los últimos mohicanos, que hacemos un periodismo incomprendido para el que cada vez hay menos medios. Cuando acudo a una universidad para hablar de mi trabajo mucha gente expresa su admiración, pero no saben las dificultades que hay para ejercer esta profesión

P - — ¿Diría algo a quienes le han ofendido?

R - Que pidan perdón y que hagan viral mi trabajo. Que muestren a la gente mis reportajes, las historias humanas con las que me he dejado el pellejo.

R - **En este tráiler puedes ver una pequeña del trabajo de Ángel Sastre: