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«Pesadilla en la cocina» Alberto Chicote vuelve a sufrir: «La mierda de la cocina es de hace diez años»

El espacio de laSexta visitó el primer restaurante chino del programa «de carta interminable y oferta imposible»

LASEXTA
Actualizado
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Alberto Chicote regresa para echar una mano a los restaurantes españoles con la sexta temporada de «Pesadilla en la cocina». Pero esta vez se enfrenta «a la peor calidad de la comida» de la historia del programa, según informó la cadena. Y eso lo han cumplido en la primera entrega.

El primer restaurante en ponerse delante de la atenta mirada de Alberto Chicote fue el Mizuna Thai, de Gerona, que cuenta con 300.000 euros de deuda acumulados en el último año. Sí, es un restaurante chino; bueno, está regentado por una familia china: «aquí trabajo con mi madre, mi mujer, mi hermana y mis dos cuñados», cuenta Yon, el dueño del negocio. Pero abarca cocina china, japonesa y tailandesa. «Tiene una carta interminable y oferta imposible. Tardo en leerme toda esta carta y en elegir 20 minutos fácil. Si esto lo hace tal y como está... No me explico cómo no pueden tener público. Tiene una pinta excelente», reflexiona Chicote.

La carta supera los cien platos, algo casi imposible de memorizar. Si a eso le sumamos que la mayoría del equipo no habla español, mejor dejar ahí la conversación. Por eso, Yon, el dueño del restaurante y el cocinero, decidió ponerle números a los platos en lugar de nombres. Lo que Chicote terminó calificando como «una mierda de sistema de trabajo».

La extensa cara, unida a que los cocineros no se saben las recetas, hacen que Yon lleve gran parte del trabajo. Pero es que también están los pedidos a domicilio, que también tiene que anotarlo Yon. Por si fuese poco, el encargado de llevar el pedido es Ledon (su cuñado y cocinero). De mal en peor, la mujer de Yon también decide irse porque «acaban de tener un bebé y tiene que darle el pecho».

«Llevamos dos horas esperando», asegura una de las clientas. Y era verdad, o al menos eso asegura el programa. No es que no le hubiesen servido un solo plato, es que a algunos ni siquiera le habían tomado nota de las bebidas. «Me siento muy solo», comenta Yon.

«Lo que veo aquí es un dueño muy entusiasta que quiere tirar de todo, pero al que nadie sigue», comenta Chicote. Por eso, el cocinero decidió citar a solas al dueño del restaurante. «Creo que hay falta de convicción y hay que explicárselo bien a tu familia». Eso, y limpiar la cocina. «La mierda de la cocina no es de un año ni de medio. Es de los diez años que lleva el restaurante ahí. Todos los cocineros que han pasado por el restaurante han pasado de eso», explicó el dueño. «Chicote tiene más carácter que un dragón», añadía la madre de Yon.

Para intentar encauzar el restaurante, Chicote hizo más de lo que nos tiene acostumbrados. Volvió a mandar a su equipo de reforma para que le dieran un aire totalmente distinto al Mizuna Thai. Pero tambien hizo cambios importantes en la carta. «De 192 pasamos a una selección de platos que en total son 29. Hemos hecho una selección del sudeste asiático y algo de japón dándole un guiño a la catalana», contó Chicote.

Sin embargo, mucho de los problemas que veíamos al principio del programa. «Vais más lentos que el caballo del malo», dijo Chicote. Los cocineros se pusieron a preparar los platos uno por uno. «Tenéis que empezar a aprender a cocinar dos platos a la vez», continuó. Pero eso se debía a la falta de coordinación de Yon que «tiene mucho que aprender». El equipo de Mizuna Thai no se dan por vencido: «El fracaso es la madre del éxito».