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Gran Hermand DÚO

GH DÚO | Albalá y Suescun rompen definitivamente su relación

Alejandro Albalá y Sofía Suescun tuvieron un cara a cara en el que acordaron no dirigirse más la palabra

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Este domingo Telecinco emitió una nueva entrega del debate de «GH DÚO», el spin off del popular reality de Mediaset. En la gala del jueves Raquel se convirtió en la séptima expulsada del reality tras perder su duelo contra Kiko Rivera. También el jueves volvió a la casa Sofía Suescun, que se impuso a Candela en la primera repesca de «Gran Hermano DÚO». Los nominados de la gala resultaron ser María Jesús, Alejandro y Antonio Tejado pero Rivera, que se había ganado el poder del intercambio, quiso salvar al último y nominar en su lugar a Ylenia.

Al poco de empezar el debate, Jordi González intentó picar a Rivera y a Ylenia a sabiendas de que se llevan mal desde que entraron en la casa de GH DÚO. Ella acusó a Kiko de ser «un quedabien y un incoherente», mientras que el hijo de la Pantoja se defendió alegando que él simplemente había querido ayudar a su amigo Antonio Tejado.

Luego el presentador centró el foco en María Jesús y Antonio, una pareja que cada vez se lleva peor. La última enganchada que tuvieron la empezó él, enfadado porque María Jesús cambió su toalla de sitio. Lo que parecía no ser más que una disputa doméstica sin importancia acabó siendo una áspera discusión en la que ambos dieron rienda suelta al rencor que se guardaban. «¡No vuelvas a tocar nada mío!», empezó a gritarle él fuera de sí. María Jesús, abrumada por la agresividad con la que Antonio había reaccionado, se fue al confesionario para hablar de lo mal que lo ha pasado los últimos días, principalmente por culpa de Antonio.

Según Jordi González, María Jesús se siente sola y abatida y pudimos ver imágenes de la concursante llorando desconsolada. «No sabes lo que es convivir con un grupo que te hace sentir sola. Nunca me había sentido tan despreciada como aquí. Porque yo sabía que venía sola, pero no tanto», se lamentó María Jesús. Por si eso fuera poco, la andaluza afronta esta semana una nueva nominación: «Yo siempre he pensado que me iba yo. Tengo la sensación de no ser querida. Se pasa muy mal en las nominaciones».

La propia María Jesús junto a los otros dos nomindos de «Gran Hermano DÚO», Ylenia y Alejandro, se reunieron en la sala de expulsiones para que Jordi González les mostrase los porcentajes ciegos. Las votaciones mostraban que los votos se repartían con 6'8%, 31'6% y 61'6%. «Me gustaría y quiero pensar que la primera para salir sea María Jesús, la segunda yo y Albalá el menos votado» aventuró Ylenia, mientras que Alejandro creía que «me voy yo, luego va María Jesús y luego Ylenia. Tengo ese presentimiento».

Pero la verdadera protagonista de la noche, una vez más, fue Sofía Suescun. El programa le preparó una cena con tres de sus compañeros, que fueron pasando de uno en uno por la mesa en la que estaba sentada Suescun. El primero fue Antonio Tejado, con quien Sofía ha tenido varios encontronazos en la casa de Guadalix. Él llegó con ánimo conciliador y nada más llegar le dijo a Sofía que «podemos parapetarnos cada uno en lo suyo o abrirnos un poco y llegar a un buen entendimiento». Suescun no acabó de creerse a su compañero, pues ya conoce de sobra el carácter del andaluz y su afición a humillar a sus compañeros.

La segunda en comparecer ante Suescun fue Ylenia, que en un principio se llevaba bien con la navarra pero su relación acabó estropeándose. Sofía le dijo que ha visto «cosas que no me hubiese esperado. No me esperaba esas maneras de dirigirte a mi sin que yo esté ahí». Ylenia reconoció que en ocasiones se deja llevar por el directo y se le calienta la boca: «Me sabe mal que nos llevemos mal».

Pero lo mejor llegó con el postre a la cada de GH DÚO, cuando Alejandro Albalá se sentó en la mesa frente a su expareja. La emoción se palpaba en el ambiente y fue ella la primera en tomar la palabra: «Ya que no podemos tener una relación de complicidad, ni de cariño, ni de nada, he pensado que lo mejor es ser extremista y no tener ningún tipo de conversación. No dar pie a momentos que podamos estar juntos».

Alejandro llegaba con el discurso bien preparado: «Uno se cansa de las situaciones. De hoy tengo hambre y mañana no tengo hambre. Ya no siento las mismas cosas, se me apaga. Me duele, lo sufro, pero no de la misma manera. No hace falta ser extremista. Pero debemos no hacer nada que de lugar a una conversación extraña. A mi me sale hablarte, de lejos sonreírte... Pero ahora ni amistad ni nada, solo compañeros».

Al final ambos acordaron una ruptura definitiva en su relación para evitar problemas, y Sofía incluso se quitó el anillo que Alejandro le había regalado. Ella salió de la cena llorando y Jordi González la pilló, pero Suescun no quiso alimentar el tema: «Lloro, pero no porque esté mal».