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La relación imposible entre Aída Nízar y Telecinco

Participó en «Gran Hermano 5», desde entonces las polémicas rodean a la concursante que ahora vuelve a ser protagonista de un reality

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En septiembre de 2003, Telecinco daba el pistoletazo de salida de la quinta edición de «Gran Hermano». El popular reality de televisión encerraba en esa ocasión a trece participantes entre los que se encontraba una pucelana de 28 años llamada Aída Nízar. La concursante suscitó tantas polémicas en solo una semana que acabó siendo la primera expulsada de la edición. Sin embargo, su vida en televisión no había hecho más que comenzar.

Aída Nízar desembarcó en «Crónicas Marcianas» como colaboradora, donde se mantuvo hasta el año 2004 cuando fue despedida y vetada del canal por decir a un joven en silla de ruedas: «Dios da a cada uno lo que se merece». Poco después, se sumó a las tertulias de «A tu lado», donde permaneció entre los años 2005 y 2007.

Tras un parón de tres años, Aída regresó a televisión para formar parte de varios espacios de televisión como colaboradora, como DEC. Poco a poco, Nízar fue acercando posiciones con Mediaset para volver a sumarse a un programa de telerrealidad y llevaría acabo su gran vuelta en 2011 para sumarse a «Supervivientes».

El desembarco de Aída Nízar en «Supervivientes» trajo más de un dolor de cabeza a la productora, al presentador y a la cadena, pero los buenos datos de audiencia que registró la edición llevaron a Mediaset a ofrecer a la polémica concursante una sección en «Sálvame». Bajo el título 'Sálvese quien pueda', Nízar recorría las calles con un micrófono y ejercía de reportera.

Sin embargo, las malas formas de Aída Nízar y la actitud que demostró en la presentación de un disco que contaba con la presencia del embajador de México en España acabaron dinamitando la relación entre la ex granhermana y Telecinco.

En ese momento, la cadena de Mediaset decidió vetar a Aída Nízar en todos los espacios de su parrilla, pero decidió cambiar las cosas con el inicio de «Gran Hermano VIP». Nízar se sumó a la vida en directo cuando la convivencia ya había comenzado. El desembarco de la polémica concursante se interpretó desde un principio como un intento de la cadena de avivar la tranquila vida que tenían los famosos en la casa de Guadalix de la Sierra.