ES NOTICIA EN ABC

«Soy adicto», un nuevo bofetón de realidad con la TV como testigo

ABC  Quico Taronjí más que presentador se define como el enlace entre el centro y los espectadores
ABC Quico Taronjí más que presentador se define como el enlace entre el centro y los espectadores
CARMEN ANIORTE | MADRID
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Diez personas, diez experiencias y diez vidas difíciles, esos son los mimbres con los que se ha tejido «Soy adicto» el nuevo espacio de telerrealidad que llegará a la parrilla de Cuatro el próximo viernes (21.30 horas).

Un programa duro de ver con frases como «Si esta es la vida que voy a vivir... prefiero no vivirla» o testimonios de una madre que desea -en su desesperación- acabar con la vida de su propio hijo, pero que hay que ver. ¿El motivo? Como asegura Mariano Blanco, director de programas de Cuatro, «Son vidas al límite. Unas historias que no van a dejar indiferente a nadie».

«Soy adicto» es un formato producido por Magnolia TV, en el que un grupo de profesionales apoyará, asesorará y tratará médicamente -con las cámaras como testigo- el proceso de rehabilitación de diez jóvenes adictos que intentarán salir del pozo en el que se encuentran.

Un mes de seguimiento

Para Noelia del Río, su directora, el programa «ayudará a los dependientes a dar el primer paso en su rehabilitación. Les ofrece su última oportunidad para conseguir un futuro esperanzador».

Durante un mes, Quico Taronjí, el presentador de «Soy adicto», seguirá todo el proceso implicándose en cada uno de los casos. A lo largo de este tiempo el espectador va a ser testigo de «el primer paso del comienzo del proceso de desintoxicación y de cómo los afectados toman conciencia de que están ante un problema serio y del que tienen que salir», comenta Noelia del Río y añade, «al final de estos programas no van a salir curados ya que es un largo proceso, pero todos ellos continúan su tratamiento».

Girasol, una fundación de carácter benéfico asistencial sin ánimo de lucro, con más de 25 años de experiencia, es la encargada de poner en tratamiento a estos diez pacientes. Para Quico Taronjí: «Ver a las madres sonreír después de la dura experiencia es la mejor recompensa».