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Todos los representantes españoles en Eurovisión, de mejor a peor

En 2018 se cumplieron 50 años de la última victoria de España en el certamen. ABC.es ordena a todos nuestros representantes según su clasificación a lo largo de casi 60 años de participación en el festival

Eurovisión 2019, en directo: canciones, favoritos y todas las reacciones del festival

Massiel, Rosa, Remedios Anaya, Manel Navarro, Sergio Dalma... los rostros de España en Eurovisión - ABC
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En este top no definitivo hecho con la idea de proponer un repaso ameno por la historia de España en el festival de Eurovisión, con la memoria siempre en la celebración de los 50 años del último triunfo español en el festival (Massiel, con su 'La la la' en 1968) y tras casi seis décadas ininterrumpidas acudiendo a la cita (España debutó en 1961), se cumplen solo dos premisas: son todos los que están y están todos los que son. A partir de ahí (nuestras opiniones, nuestro orden), cualquier cosa es subjetiva. Ante el reto de ordenar de mejor a peor nuestros años de historia en el certamen musical europeo más importante, los hemos clasificado según quedaron en la tabla final, aun sabiendo que con el paso de los años ha variado el número de participantes, el sistema de votación y el número de puntos finales.

1. 1968 - Massiel: «La, la, la»

Polémica pre y post-eurovisiva incluida, lo cierto es que Massiel consiguió para España la gloria en el festival, y fue la primera en hacerlo gracias a la canción del Dúo Dinámico. Ahora que se cumplen 50 años de su victoria, a pesar de todo, reniega de ella, de los autores y del triunfo, y acusa a Eurovisión de haberle arruinado la vida. Muchos de los presentes en esta modesta lista ya quisieran ocupar el primer puesto que ocupa, o haber cantado una canción tan ganadora como el «La, la, la». Aunque es imposible saber qué hubiera pasado con su carrera de no haber pisado Eurovisión, los españoles tienen mucho cariño a la primera mujer que metió a España en el festival. Y a eso sí que no se puede renunciar (aunque quiera).

2. 1969 - Salomé: «Vivo cantando»

¡Qué difícil repetir victoria en Eurovisión! Después de Massiel, un páramo se suele escuchar. Pero atención, Salomé (María Rosa Marco Poquet, Barcelona 1939) ganó el único Festival de Eurovisión celebrado en el Teatro Real de Madrid, empatada a 18 puntos con los representantes de Reino Unido, Países Bajos y Francia. Nunca ha vuelto a suceder algo semejante en Eurovisión. Un éxito que obtuvo con el tema «Vivo cantando» y un vestido de 14 kg diseñado por Pertegaz, compuesto por un pantalón ajustado al cuerpo y cientos de canutillos de porcelana azul claro, que le otorgaba a su movimiento una imagen de cascada. Como anécdota, en los ensayos, la intérprete española llevaba puesto un conjunto más ligero.

3. 1973 - Mocedades: «Eres tú»

Hay música que no se puede desligar de una época, melodías que nos devuelven imágenes y recuerdos de un tiempo pasado y que conviven con nosotros de forma más o menos regular. Juan Carlos Calderón, compositor y arreglista de Joan Manuel Serrat o de Nino Bravo, nos dejó con su «Eres tú» una pieza que disfruta del consenso raro y único de las canciones que todo el mundo sabe tararear. Amaya Uranga, voz de Mocedades, se encargó de mostrársela al mundo en el Festival de Eurovisión de 1973. La cantante, con su pelo recogido, su camisa blanca y su falda verde, y acompañada por el resto de miembros de su grupo, entonó para el público eso de «como una promesa eres tú, eres tú...» tras los primeros acordes tocados por la orquesta. Quedaron segundos, pero obtuvieron la mejor victoria para el artista: la del recuerdo. Quien diga que no se la sabe, miente.

4. 1971 - Karina: «En un mundo nuevo»

La candidatura de Karina para Dublín 1971 fue elegida por votación popular en un programa que fue todo un éxito de audiencia, «Pasaporte a Dublín» y que ha pasado a la historia de la cadena pública (ya quisieran la mitad de su éxito muchos de los últimos programas de preselección organizados por TVE). Los espectadores pudieron votar a través de un cupón publicado en la revista Tele-Radio, y decidieron por mayoría que la ganadora fuese Karina, quedando por encima de Nino Bravo o incluso Rocío Jurado. Karina se volcó en la promoción europea (de esas que ya casi ni quedan) y grabó su tema en francés, alemán, inglés, portugués e incluso italiano. Quedó segunda, pero Karina puede presumir de que tiene una película basada en su propia experiencia, «En un mundo nuevo», sobre una niñera que quiere cumplir su sueño de llegar a Eurovisión. Un sueño, en su caso, de los de verdad.

5. 1979 - Betty Missiego: «Su canción»

Betty Missiego —que curiosamente había representado a Perú en el primer Festival de la OTI en 1972— debió sentir lo mismo que Fernando Torres en la final de la Champions contra el Real Madrid, el 28 de mayo de 2016. Ya sabemos que la medalla de plata produce menos felicidad que la de bronce, puesto que esta última se consigue después de una victoria. Que se lo digan a la cantante española de origen peruano, que con «Su canción» —compuesta por Fernando Moreno—, se tuvo que conformar con el segundo puesto en el festival de Eurovisión de 1979, después de ir en primera lugar hasta la última votación. ¡Uy! Los israelís Gali Atari y Milk & Honey le robaron el oro en el tiempo de descuento con la canción «Hallelujah».

6. 1995 - Anabel Conde: «Vuelve conmigo»

Es la gran olvidada, pero Anabel Conde debutó profesional (Fuengirola, 1975) rozando la victoria en Eurovisión. Tocó la gloria con los dedos quedando en segunda posición (148 votos de Noruega frente a los 119 logrados por la representante española) vencida por una canción noruega de 24 palabras y cosechando la mejor posición desde 1979. Con una voz portentosa, su actuación concluyó con la sonora ovación de la orquesta que le había acompañado en directo. A partir de ahí, Conde no ha tenido suerte porque al volver de Eurovisión se encontró con la quiebra de su discográfica, aunque pudo lanzar hasta tres discos en solitario o como parte del dúo Dabel. Volvió a Eurovisión como corista de Andorra en 2005 e intentó sin éxito representar a España en 2000 y 2010. En la actualidad, da clases a niños en un colegio.

7. 1984 - Bravo: «Lady, lady»

Bravo ha sido el intento más descarado de adaptar a Abba a la española. Y el resultado no les fue nada mal teniendo en cuenta que TVE venía de haber recibido 0 puntos en la edición anterior. La vocalista, Amaya Saizar, consiguió quitarse una espinita que tenía grabada desde cuatro años antes: su anterior grupo, Trigo Limpio, acudió al Festival de Eurovisión de 1980… solo un año después de que ella lo abandonara para iniciar su «carrera en solitario». Sus excompañeros quedaron duodécimos, pero Bravo consiguió traerse el bronce para España (el único hasta la fecha, por cierto). Aprovechando el tirón mediático y el éxito de «Lady, Lady», Bravo pudo lanzar dos LPs más. Suficientes para darse cuenta de que no se soportaban.

8. 1970 - Julio Iglesias: «Gwendolyne»

Julio Iglesias llegó a Eurovisión ocho años después de ser portero del Real Madrid, precisamente cuando compuso Gwendolyne. Esa cualidad del artista fue uno de los hitos nombrados en su vídeo de presentación -junto a un posado robado con los Quijote y Sancho de la Plaza de España de Madrid- poco antes de subir a las tablas del escenario de Ámsterdam. Ahí, con mirada de galán seductor (cómo no), y sin dejar escapar el micrófono de su mano izquierda, cantó uno de sus temas más conocidos. Lo hizo bajo un traje azul celeste impoluto que probablemente se le arrugó más de lo deseado cuando se le escapó un ligero quiebro al abandonar el escenario. Quizás «aún te acuerdes de mi», dice en la canción con música de Augusto Algueró. Como si fuera fácil olvidarse de Julio Iglesias y de su cuarta posición en el festival.

9. 1991 - Sergio Dalma: «Bailar pegados»

El bueno de Sergio es otro de los cantantes españoles que se ha quedado a las puertas de la gloria en el festival de Eurovisión con aquel más que meritorio cuarto puesto. Tenía 26 años y ya lucía ese rictus de romántico empedernido que le ha acompañado durante toda su carrera. Y no es para menos, porque, a pesar de no ganar, aquel certamen fue la catapulta para una carrera de éxito con casi veinte discos y millones de copias vendidas. Y el que no ha gritado a los cuatro vientos alguna vez aquello de «Bailar pegados no es bailar» que levante la mano.

10. 1990 - Azúcar Moreno: «Bandido»

«Quizá Eurovisión sea un cuento, pero nosotras nos lo creemos», declaraban Encarna y Toñi Salazar, en una entrevista a ABC en la que también aseguraban: «Vamos a ganar, y si lo conseguimos, vencerá Azúcar Moreno y España». Pero las hermanas de Los Chunguitos —no es malo el ADN para acudir al certamen con esa seguridad— se tuvieron que conformar con el quinto puesto… y el fallo técnico más sonado en la historia del festival. La pista pregrabada con las percusiones, que debía sincronizarse con la orquesta en directo, comenzó tarde. El error fue de un operario de la televisión yugoslava. ¡Menudo «Bandido»!

11. 1967 - Raphael: «Hablemos del amor»

En 1967 Raphael llegaba a Eurovisión con la lección aprendida, después de su participación el año anterior con «Yo soy aquel». Sin embargo, no le sirvió de nada. Con «Hablemos del amor» el cantante de Linares (Jaén) perdió un puesto, tras quedar en séptima posición esta vez. No hubo tercera ni vencida, pero, ¿qué narices importa? Después de su paso por el certamen, este icono de la cultura hispana se convirtió en un artista internacionalmente conocido. Comenzó interminables giras y cantó en los teatros y recintos más importantes del mundo, como el Olympia de París y el Madison Square Garden de Nueva York. ¡Ay, cuántos firmarían un séptimo puesto en el famoso festival a cambio de una carrera como la suya!

12. 1989 - Nina: «Nacida para amar»

¡Mamma mía! La de vueltas que le ha dado la vida Anna María Agustí Flores, Nina (Barcelona, 1966): de representante de España en Eurovisión a mentora de Rosa, la cantante que intentó alzarse con la victoria en 2002 con la optimista «Europe's living a celebration». Otra voz inolvidable que quedó en sexta posición representando a España en 1989, festival que se celebró en la ciudad suiza de Lausana. Anterior a su estreno eurovisivo, Nina había sido azafata del mítico concurso «Un, dos, tres...». Posteriormente, al margen del fenómeno de Operación Triunfo, su carrera ha transcurrido por diversos caminos aunque uno de los más fértiles ha sido el del teatro musical: «Las cuatro cartas» (1990) a «Corre, corre Diva» (1998) y, la más reciente, «Mamma mía» basado en el grupo sueceo ABBA y que ha protagonizado en dos etapas diferentes con gran éxito entre 2004 y 2010.

13. 2001 - David Civera: «Dile que la quiero»

De riguroso negro, pantalones de cuero y camisa abierta hasta mitad del pecho por arriba y por abajo (sí, por ambos lados) aparecía David Civera en Copenhague. Si algo no le faltaba era complicidad con la cámara y también con un país que necesitó mandar a un turolense a Eurovisión para poner a su ciudad durante unas meses sobre el mapa. Poco hizo falta para ser sextos. Un tema pegadizo, un bailoteo fácil sin moverse del mismo metro cuadrado y un tío simpático que fue desapareciendo del panorama nacional después de que muchos chavales se pusieran, como él, el pelo pincho y pidieran «Dile que la quiero» en las fiestas de todos los pueblos de España durante ese verano.

14. 1997 - Marcos Llunas: «Sin rencor»

El hijo de Dyango eligió para representarnos en el festival de Eurovisión de 1997 «Sin rencor», en el que pedía reiteradamente a su sufrida novia que no le guardara rencor, pero que había que dejar aquello. A pesar de su buena décima posición, se hizo casi más famoso en Hispanoamérica que a este lado del charco, pero la sorpresa la ha dado su hijo pequeño, Izán, que tras pasar por «La voz Kids» ha sido elegido para interpretar a Luis Miguel de niño en su biopic de Netflix. Esta sí que es una familia de artistas.

15. 1966 - Raphael: «Yo soy aquél»

Incombustible. Nacido en Linares, Jaén en 1943. La nómina de canciones de este artista es interminable: «Mi gran noche», «Yo no tengo a nadie», «Poco a poco», «Yo soy aquel», «La Llorona», etc... Raphael representó a España en dos ocasiones, logrando el séptimo y sexto puestos respectivamente en 1966 y 1967. De esta forma se unió a la nómina de grandes artistas españoles que, aunque no ganaron el Festival, este les dio un decisivo empujón a su carrera. A este grupo pertenecen junto a Raphael nombres como Julio Iglesias. Precisamente en 1966 protagonizó su primera película – hizo hasta siete más- titulada «Cuando tú no estas» y fue tras su paso eurovisivo que emprendió giras por países como Francia o Estados Unidos. Incluso actuó en el Madison Square Garden de Nueva York e hizo aparición en uno de los programas de noche estadounidenses de la época, «El Show de Ed Sillivan» donde cantó en vivo. Un artista, un figura. Y ahí sigue.

16. 2002 - Rosa López: «Europe's living a celebration»

Parece que fue ayer cuando la primera ganadora de un recién estrenado «OT» se lanzó al escenario para cantar «Europe’s living a celebration» entre brincos. Aquel 2002 el título de Rosa de España cobraría vida, un apodo que ahora ostenta la actual representante Amaia, pero que Rosa se ganó por su talante musical, su simpatía y su capacidad de embelesar al público en un Operación Triunfo que marcó un hito. Su capacidad para proyectar la voz le hizo quedar en el séptimo puesto de los 24 países que se presentaron ese año.

17. 2003 - Beth Rodergas: «Dime»

Tras el éxito de Rosa de España, Televisión Española quiso repetir la jugada mandando a un «triunfito» a Eurovisión. Pero no se eligió al ganador de la segunda edición de Operación Triunfo, sino que se hizo una selección paralela en la que el público decidía de entre los tres finalistas al representante nacional. Así fue como Beth, que quedó tercera en el concurso, enarboló la bandera patria en Letonia, donde quedó octava. A pesar de sus rastas como santo y seña de su identidad rebelde, los estilistas decidieron para ella un look «latino» mucho más provocador, acorde con la canción «Dime», cuyo videoclip, en el que se puede ver a la catalana haciendo piruetas sobre la Sagrada Familia -con salto mortal y doble tirabuzón incluido-, será recordado por los anales de la historia. Su desafinación en las notas altas (calificados por muchos como «gritos» en toda regla) y su incomodidad en una canción que no era su estilo le hicieron perder muchos puntos. Y, aunque no ganó, Eurovisión 2003 fue el programa más visto de ese año.

18. 1961 - Conchita Bautista: «Estando contigo»

Conchita Bautista representó a España en Eurovisión en 1961. Era la primera vez de nuestro país en el certamen y, tirando de cliché, eligieron a una actriz sevillana y cantante de copla para acudir al festival. El tema «Estando contigo» consiguió 8 puntos y terminó en novena posición gracias a la voz de Bautista. Fue compuesto por Augusto Algueró. Curiosamente, el compositor se casaba ese mismo día con Carmen Sevilla, quien, por cierto, prestó uno de sus vestidos a Bautista para su actuación en Cannes. Era algo escotado, por lo que la cantante lució una mantilla por encima de los hombros por iniciativa de los rectores de TVE. Aunque Bautista continuó cosechando éxitos con su carrera musical y cinematográfica en los 60 y los 70, el fallecimiento de su hija puso punto y final a su carrera. Y «Estando contigo» ha pasado a la historia con otra voz, la de Marisol.

19. 1977 - Micky: «Enséñame a cantar»

Un banjo guasón, tres coristas con mucho ritmo y Micky, con sus botines, dando palmas y chasqueando los dedos. Alegre, desenfadada y pegadiza, «Enséñame a cantar», la canción que representó a España en 1977, obtuvo el noveno puesto en el concurso. La mezcla del rollo country con el castizo —en el escenario, un tipo, con mostacho prusiano, chaleco y camisa de cuello picudo, tocaba el botijo tan feliz— no nos elevó a los altares, pero sí nos legó una de las puestas en escena más surrealistas de nuestro paso por Eurovisión. Fernando Árbex, su compositor, había sido uno de los miembros de «Los Brincos».

20. 1978 - José Vélez: «Bailemos un vals»

«Vulevudanséavecmua», preguntaba José Vélez en «Bailemos un vals», la canción que representó a España en el Festival de Eurovisión de 1978. No sabemos si el público francófono se dio por aludido o no, pero el representante de ese año le echó, desde luego, ganas y morro: con traje de tres piezas blanco, con un rítmico vaivén pendular de hombros y caderas y con los brazos tan abiertos como los del Cristo de Sao Paulo, Vélez, acompañado por tres coristas, buscaba a su «Michele», la mujer que desapareció tras un verano que suponemos movidito. Quedamos novenos, posición nada despreciable: ese año, participaron veintiséis países.

21. 2014 - Ruth Lorenzo: «Dancing in the Rain»

Ruth Lorenzo comenzó su carrera mucho antes de representar a España en Eurovisión. La cantante encandiló a Reino Unido en su paso en 2009 por el mítico «The X Factor», en el que su interpretación de «Always» de Bon Jovi se coló entre una de las mejores de la historia del programa. Aún así, la española solo quedó quinta en su edición. Sin embargo, el éxito generado hizo que su nombre sonase con fuerza como posible candidata a Eurovisión en 2009 por Reino Unido. No fue la delegación inglesa, sino la irlandesa quien se lo ofreció pero ella rechazó la oferta «por no estar preparada».

El destino quiso que el «no» de la cantante se convirtiera años después en un «sí» rotundo de los eurofans españoles que, gracias a su voto, desempataron la selección de TVE y la convirtieron en la representante de España en 2014, el año que ganó Conchita Wurst, con «Dancing in the rain». Un tema en el que conjugaba el castellano e inglés en su letra (la cantante, ante las críticas, llegó a aumentar la presencia del inglés en la canción como respuesta a la presión).

El resto de la historia ya se sabe: derrochó voz y talento sobre el escenario de Copenhague, donde incluso se mojó, literalmente. O casi, la infraestructura técnica no le permitió incluir agua en su escenografía (efecto que imitó con las pantallas) pero sí salió con la melena chorreando. Su actuación sumó 74 puntos y quedó empatada en la novena posición con Dinamarca. Las reglas del concurso, que especifican que en caso de empate se impone el país más votado por otros (a España, 17; a Dinamarca, 18 en este caso) decidió la décima plaza de Ruth Lorenzo.

22. 1974 - Peret: «Canta y sé feliz»

Con el desparpajo del talento bien entrenado, Peret, cual Curro Jiménez en pantalones de campana, representó a España en el Festival de Eurovisión de 1974. «Canta y sé feliz», la rumba elegida, sonó tan alegre como tenía que hacerlo; en el escenario, el músico, que llevó por trabuco una guitarra con la que hizo lo que le dio la gana y que bailó y gesticuló con gracia, se permitió un saludo torero. Sus coristas, aunque vestidos de etiqueta, tocaron las palmas como en un sarao. Quedamos novenos, tal vez castigados por el giro siniestro en la letra de la canción: «Si paras a una rubia / cuando vas por la autopista / y luego es un estopista… / no sirve de ná».

23. 1982 - Lucía: «Él»

En plena guerra de Las Malvinas, España mandó a Eurovisión 1982, que se celebró en la localidad inglesa de Harrogate, un tango argentino. Por supuesto, la polémica estuvo servida. Su canción habló a los españoles de no conformarse con el amor que tienen, de la decisión de escoger entre dos hombres…. justo el año en que se aprobó en España la Ley del Divorcio. A pesar de que Eurovisión sirvió de lanzadera para esta bailaora de flamenco, lo cierto es que lo ha intentado reiteradamente en el mundo de la música y no ha conseguido tener una carrera constante. Sí en la televisión, donde ha participado en varios concursos («La granja de los famosos» incluida).

24. 1972 - Jaime Morey: «Amanece»

Jaime Morey participó por primera en Eurovisión con la canción «Amanece» en 1972. Una canción melódicamente brillante, su imponente voz y una puesta en escena que fue de menos a más le sirvieron para hacerse con el décimo lugar en la clasificación.

25. 1975 - Sergio y Estíbaliz: «Tú volverás»

Dos años después de la separación de Mocedades, Sergio y Estíbaliz participaron de nuevo en el año 1975 con «Tú volverás». Con un estilismo de «niños buenos» propio de la época, el dúo vasco interpretó una canción sobre el paso del tiempo y la búsqueda del éxito que les colocó en la décima posición del festival.

26. 1986- Cadillac: «Valentino»

Surgido en 1980, el grupo de coristas reconvertidos en boyband, Cadillac, pisó Eurovisión en 1986 para contar la historia de una conquista. El discreto décimo puesto (de 20) y el fracaso de su disco precipitaron la disolución de la banda.

27. 2004 - Ramón del Castillo: «Para llenarme de ti»

Con la misma fórmula que el año anterior, Ramón saltó de la academia de Operación Triunfo a Estambul, la ciudad que acogió Eurovisión en 2004, con un tema de Kike Santander. El productor eligió «Para llenarte de ti» como canción que desplegaba lo mejor del orgullo (y tópico) patrio: ritmo pegadizo, coro con toque flamenco y final por todo lo alto con el intérprete haciendo gala con su torso a medio intuir. El canario, con casi tanta gomina como David Civera el año que participó en el certamen, no logró conquistar a Europa ni hacerse con la victoria, pero obtuvo una más que digna décima posición (de 20) con 87 puntos, en uno de los años en que favoritos y últimas plazas más distancia han tenido entre sí.

28. 2012 - Pastora Soler: «Quédate conmigo»

Todavía se me erizan los pelos de la piel al escuchar su interpretación. Pastora Soler (María del Pilar Sánchez Luque, Coria del Río 1978) lleva desde los 8 años versionando coplas y flamenco, pero en Eurovisión demostró que era una artista con un gran registro. Con «Quédate conmigo» devolvió a España al top 10, lugar que no ocupaba desde 2004, y lo logró con una gran voz y una actuación muy aplaudida por rivales y público. En esta edición el Festival se celebró en la capital de Azerbaiyán, Bakú. A Soler la experiencia de Eurovisión le dio popularidad entre un público más amplio, aunque se apartó durante tres años de los escenarios por «miedo escénico». Un retiro del que ha regresado con fuerza en septiembre del año pasado con su undécimo disco «La calma». Sigue por el rabadillo del ojo cada nueva edición de Eurovisión y no sería extraño que volviera a representarnos, si me permiten la licencia.

29. 1988 - La Década Prodigiosa: «Made in Spain (La chica que yo quiero)»

En el vigésimo aniversario de la victoria de Massiel en Eurovisión, La Década Prodigiosa fue la apuesta de España para repetir la hazaña. La banda, nacida en 1983, se hizo popular en el país a golpe de popurrí (y chaquetas con hombreras) y en el punto álgido de su carrera acudió a Dublín donde obtuvo la undécima plaza (de 21). Tras el festival, su popularidad fue diluyéndose, y sus miembros entrando y saliendo, aunque la banda sigue en activo. Incluso volvieron a intentar representar a España en Eurovisión en 2005 con otro nombre (Karma), aunque al final no fueron los elegidos.

30. 1993 - Eva Santamaría: «Hombres»

Si a alguien le parece feminista y reivindicativa (por actual) la propuesta israelí de Netta para este año, debería tirar de hemeroteca y escuchar la extraña rumba que se marcó Eva Santamaría representando a España en 1993. «Todos los hombres son tan egoístas que han confundido macho con machista», disparaba al inicio de la canción. Eva fue la primera cantante en pronunciar la palabra «sexo» en Eurovisión pero algo no debió de ir del todo bien que, tras volverse con la duodécima posición, se retiró de los escenarios como cantante para pisarlos siendo actriz.

31. 1964 - Los TNT: «Caracola»

Del único año del que no queda documento gráfico alguno es el de 1964. Un incendio en la televisión danesa destruyó las cintas de una gala en la que curiosamente un hombre apareció en el escenario con un cartel: «Boicot a Franco y Salazar». Desde entonces, la España franquista comenzó a emitir este tipo de eventos internacionales con varios segundos de retraso. En cualquier caso, los hermanos uruguayos TNT (Tony, Nelly y Tim), que se tuvieron que adaptar y acudir como solitas y un coro, no lograron superar la duodécima posición.

32. 1963 - José Guardiola: «Algo prodigioso»

A pesar de la disconformidad del artista, que prefería interpretar «Nubes de colores», José Guardiola representó a España en 1963 con «Algo prodigioso». La canción, clásica e interpretada con orquesta, solo obtuvo «two points» por parte de Yugoslavia, quedando en duodécimo puesto (de 16).

33. 1980 - Trigo Limpio: «Quédate esta noche»

Para muchos es la actuación más elegante de España en la historia del certamen. Para otros, una pesadilla. El trío folk de español acudió a Eurovisión después del abandono de su primera vocalista y tras la entrada de Patricia Fernández en el grupo. Fueron elegidos en el momento más álgido de su carrera, aunque la fortuna no les acompañó en la gran final del festival. Trigo Limpio actuó en la 17ª posición, justo detrás del irlandés Johnny Logan que fue el vencedor aquel año. Los españoles quedaron en el puesto 12 de 19, aunque tras Eurovisión tuvieron una prolífica carrera hasta su separación que les llevó a cruzar el charco.

34. 1962 - Víctor Balaguer: «Llámame»

El cantante catalán Víctor Balaguer fue muy popular en España durante la década de los 50 y los 60. Su voz inundaba temas de música ligera y lírica, en especial las zarzuelas. Su elección para la segunda participación de España en Eurovisión fue agridulce: el español quedó en el último puesto, con cero puntos. Eso sí, empatado con Bélgica y Austria. Paradógicamente, los tres países actuaron seguidos aquella noche. Fue la primera ocasión que España obtuvo esa puntuación en el certamen. Algo que se ha repetido en otras 3 ocasiones (en 1965 con Conchita Bautista, en 1983 con Remedios Amaya y, por último, en 2017 con Manel Navarro).

35. 1981 - Bacchelli: «Y solo tú»

Corría el año 1981 cuando, en el sobrio y azulado escenario de Eurovisión, aparecía José María Bacchelli –mitad italiano, mitad español– enfundado en una chaqueta blanca y con el pelo cardado, muy ochentero. En Dublín, entonó los acordes de «Y solo tú», un tema compuesto por Amado Jaén. La elección de la canción se hizo pública cuando España estaba pendiente del fallido golpe de estado del 23F, fecha en que Tejero y sus secuaces entraron en el Palacio de las Cortes pistola en mano. Solo varios días más tarde, la gente, recuperada del susto, comenzó a prestar atención al tema escogido para representar a España en el festival. Llegaron a tildar el tema de «horterada» y las sospechas de plagio no se hicieron esperar: su estribillo era muy parecido al de «A veces tú, a veces yo», de Julio Iglesias, quien llevó a Bacchelli a los tribunales pero acabó perdiendo la demanda. Con 38 puntos, quedó en decimocuarta posición (de veinte) en el certamen.

36. 1992 - Serafín Zubiri: «Todo esto es la música»

Serafín Zubiri se presentó en Eurovisión como la versión descafeinada (y convertida en balada sin electrónica) de OBK. Sin embargo, su actuación supuso un hito en la historia del festival y se convirtió en el primer ciego en participar en el certamen. El navarro, que cambió su apellido de Zolain a Zubiri en su faceta pública como homenaje a su pueblo natal, llegó a Malmö por elección interna de RTVE tras varios éxitos en España. Entre otros, poner voz a la sintonía de la vuelta ciclista España en 1988. La fortuna no acompañó al atleta que, con una balada oscura y en ocasiones desafinada, tan solo consiguió alcanzar la decimocuarta posición (de 23).

37. 1965 - Conchita Bautista: «Qué bueno, qué bueno»

La primera mujer española en acudir a Eurovisión repitió experiencia unos años después de su primera participación. España apostó por la coplista sevillana en 1965, dejando fuera una vez más al Dúo Dinámico como intérprete, y, aunque su optimista «Estando contigo» ya estaba grabado en la memoria de la sociedad española, «Qué bueno, qué bueno» (el tema elegido para ocasión) fue más amargo que dulce. De poco le sirvió alegrarse «del amor» y «el cariño». Bautista volvió a España con cero puntos, un año en que el empate se produjo en la última plaza de la tabla: cuatro países obtuvieron esta puntuación.

38. 1985 - Paloma San Basilio: «La fiesta terminó»

Paloma San Basilio venía de triunfar sobre los escenarios como Eva Perón en el musical «Evita» cuando, en 1985, le ofrecieron ir a Eurovisión. Con 'La fiesta terminó' interpretó el papel de su vida, aunque quedó 14ª en la clasificación final. Pocos se acuerdan ya del baladón lacrimógeno que cantó la artista. De hecho, si buscas en Google 'Paloma San Basilio Eurovisión', parece que a los españoles solo les interesan dos cosas: el puesto en el que terminó y quién diseñó el vestido de la artista.

39. 2010 - Daniel Diges: «Algo pequeñito»

Si por algo pasará a la historia Daniel Diges es por haber cantado en dos ocasiones sobre el escenario eurovisivo. La culpa de todo la tuvo Jimmy Jump, saboteador profesional de espectáculos, que se le coló a la organización noruega. Aunque no pudo evitar la cara de sorpresa mientras se llevaban detenido al sujeto, el cantante supo seguir adelante y finalizó de manera brillante su espectáculo con aires circenses. Pese a todo, la organización le «premió» con una segunda oportunidad, esta vez sin incidentes, y disfrutó de un público entregadísimo. Pese a todo (o quizá por todo ello), quedó en decimoquinta posición (de 25). Al actor y cantante no le ha ido nada mal tras su paso por el festival. Desde entonces ha trabajado en numerosos musicales y en algún que otro talent show televisivo.

40. 1976 - Braulio: «Sobran las palabras»

Melena rubia y cardada, traje de rayas y corbata de considerables proporciones (solo comparable con las de Donald Trump). En el 76, con una España inmersa en plena Transición política, acudió a Eurovisión Braulio Antonio García Bautista, el primer cantante canario que representó al país en el certamen. En La Haya, entonó una balada romántica, «Sobran las palabras», con la que tan solo obtuvo once puntos y quedó en decimosexto lugar (de 18 posiciones). A pesar de que el tema no estuvo bien valorado en su momento, el cantante asegura que en la actualidad abre sus actuaciones con él.

41. 2008 - Rodolfo Chikilicuatre: «Baila el Chiki-chiki»

Aunque pueda parecer mentira, «El Chikilicuatre» quedó en el puesto 16 (de 25) y por ello ocupa (a nuestro pesar) el puesto 41 de nuestra clasificación particular. La broma pesada organizada desde La Sexta a TVE y aupada por la comunidad de internautas de forocoches recibió pitidos una vez subido al escenario. La pública se aprendió la lección: quizá no había que abrir tanto el proceso de selección de representante para el año siguiente (aunque lo intentarían Karmele Marchante y hasta John Cobra). Pese a todo, David Fernández abandonó a su personaje tan solo dos semanas después de volver de Belgrado y desde entonces ha participado como actor en numerosos proyectos.

42. 1998 - Mikel Herzog: «¿Qué voy a hacer sin ti?»

Al cantautor vasco le tocó enfrentarse a un cambio importante en las reglas de Eurovisión: por primera vez sería la audiencia quien elegiría al ganador. Y no le vino mal, puesto que su tema «¿Qué voy a hacer sin ti?», de la que también era autor, se hizo con el cuarto puesto. Se quedó a las puertas del podio, pero apenas se habló de él, puesto que Dana, la representante de Israel y ganadora del certamen, se llevó todos los focos. Y tanto por la victoria, sino porque se convirtió en la primera cantante transgénero en ganarlo. Después de eso, publicó ocho álbumes y se erigió como una de las artistas con más éxito de la historia de su país.

43. 2000 - Serafín Zubiri: «Colgado de un sueño»

Después de un primer intento agridulce, Serafín Zubiri volvió a Eurovisión acompañado de su piano para representar a España. El atleta se impuso a canciones como «Sueño su boca» de Raúl en la selección española y puso rumbo a Estocolmo, ciudad que también acogió el certamen la primera vez que concursó. La historia tampoco tuvo buen final en esta segunda oportunidad y Zubiri consiguió una discreta décimo octava posición (de 24). La primera vez que participó quedó en el puesto 14.

44. 1994 - Alejandro Abad: «Ella no es ella»

Hay una generación para la que Alejandro Abad siempre será el polémico productor (según él compositor) de «Mi música es tu voz», el himno de la primera edición de Operación Triunfo. Pero, precisamente, en los años que muchos de esos fans nacieron, el productor, arreglista, compositor y también cantante representó a España en Eurovisión con su tema «Ella no es ella», quedando en el puesto 17 de 25 participantes. No sería la única vez que el artista formase parte del certamen: compuso en 2001 «Dile que la quiero», el tema que defendió David Civera.

45. 1987 - Patricia Kraus: «No estás solo»

Patricia Kraus, hija del tenor español Alfredo Kraus, demostró que el talento (y la voz) le viene de familia en el Festival de Eurovisión de 1987, celebrado en Bruselas. Interpretó «No estás solo», una canción compuesta por Rafael Martínez y Rafael Trabucchelli, una verdadera oda a la amistad: Kraus le dice a un amigo, sumido en una profunda depresión, que no está solo y que puede contar con ella. Salió al escenario vestida de negro, embutida en una corsé de cuero, cubierta por un pañuelo verde del que se deshizo a los segundos de empezar a cantar y con un maquillaje cuanto menos vistoso. El resultado fue decepcionante: España consiguió tan solo diez puntos, los otorgados por Grecia. Quedó en decimonoveno lugar (de 22 candidaturas).

46. 1983 - Remedios Amaya: «¿Quién maneja mi barca?»

Su actuación es una de las más memorables de España en Eurovisión, pues son varios los aspectos que la convirtieron en mítica. Primero, Remedios Amaya salió a cantar descalza, algo que al parecer no estaba planeado y se debió a que no tenía unos zapatos a juego con el vestido. Pero la barca de la que hablaba su canción terminó de hundirse con el resultado: cero puntos.

47. 1996. Antonio Carbonell: «¡Ay, qué deseo!»

Estrepitoso fracaso de una de las «marca España» en Oslo. El flamenco, icono por el que se reconoce mundialmente a nuestro país, fue la apuesta de TVE para conseguir la ansiada victoria del festival que un año antes casi rozó Anabel Conde con «Vuelve Conmigo». Antonio Carbonell interpretó «Ay qué deseo», compuesta y escrita por sus primos: Antonio Carmona, Josemi Carmona y Juan Carmona (miembros de la banda flamenca y pop Ketama ). Con un vídeo introductorio en lo que se quería impresionar de su dotes en el flamenco desde pequeño a los eurofans, Carbonell se subió al escenario de Oslo junto a congas, guitarras españolas y coristas. Al cierre de la votación, recibió 17 puntos solo de cuatro países, ubicándose 20º en un campo de 23. Fue el peor resultado desde 1987.

48. 2007 - D'Nash: «I love you mi vida»

Ganadores del programa «Misión Eurovisión», donde se elegía la canción y el cantante (o cantantes) a medias entre público y jurado experto, la «boyband» Nash (luego rebautizados como D’Nash por problemas para registrar el nombre) llegaron a Eurovisión en 2007 con la intención de ser los Backstreet Boys españoles, mezclando pop, ritmos latinos, peinados imposibles y coreografías sugerentes. Quizá porque el fenómeno de las bandas masculinas perdió fuelle a principios de los 2000 y D’Nash llegó tarde a esta tendencia, con su canción «I love you mi vida» solo consiguieron el puesto vigésimo de 24 países concursantes. Ni el entusiasmo en sus bailes con un estilismo a caballo entre lo urbano y lo ibicenco, ni el «power of love» que reivindicaban en su tema llevaron a estos cuatro chicos al top ten eurovisivo de ese año.

49. 2006 - Las Ketchup: «Un BloodyMary»

Poco les valió a estas cuatro hermanas cordobesas haber hecho de su primera canción, «Aserejé», un éxito mundial que aún hoy se sigue bailando por Europa. Su carrera terminó poco después con «Un BloodyMary», canción con la que representaron a España en Eurovisión y con la que se estancaron en el puesto 21 de los 24 participantes, solo con votos de Andorra y Albania.

50. 2005 - Son de Sol: «Brujería»

Después de 3 años utilizando Operación Triunfo como lanzadera de cantantes dispuestos a conquistar Europa, al menos en apariencia, el declive del formato y su marcha a Telecinco obligó a TVE a buscar una fórmula alternativa para encontrar al candidato para Eurovisión. La cadena pública apostó por «Eurovision 2005: elige nuestra canción», que pasó a la memoria como el programa que hizo virales a Las Supremas de Móstoles.

Sin embargo no fue el estrambótico trío de marujas quien se hizo con el billete a Kiev sino Son de Sol, un grupo de Écija que ya acumulaba a sus espaldas algún que otro éxito. La historia fue diferente en el certamen y su «Brujería» no consiguió hechizar a los eurofans a pesar de que el compendio guitarra eléctrica-rumba-rap que incluía, una cosa extraña aquel año, en la actualidad marca prácticamente todos los temas estivales y latinos. Las sevillanas se volvieron con un puesto 21 de 25.

51. 2015 - Edurne: «Amanecer»

El videoclip no hacía prever nada bueno de esta candidatura española con la que la extriunfita Edurne quedaría finalmente en el puesto 21 (de 27): ella convirtiéndose en león (?) vestida conforme a la estética «Crepúsculo» imperante en ese momento en España…. La actuación, tal y como temíamos, iba a terminar siendo una adaptación de ese vídeo, y como era de esperar en plena era de las redes sociales, la coña fue para largo. Eso sí, Eurovisión le sirvió para lanzar su carrera como juez y participante en diversos programas televisivos, en los que no ha parado de trabajar desde entonces.

52. 2016 - Barei: «Say Yay!»

La candidatura de Barei pasará a la historia como una de las más polémicas y, posiblemente, en la que más se evidenció la ruptura entre cadena y candidato. La cantante, que según afirmó a ABC llegó a amenazar a TVE con no ir a Eurovisión, acusó a la cadena de poner numerosas trabas a la hora de crear la escenografía y definir su actuación. El hecho de que el tema no fuera en castellano también causó revuelo; Barei con «Say Yay!» se convirtió en la primera candidata que representaba a España con una canción íntegra en inglés (algo que le valió críticas incluso desde la RAE)

Ese año se implementaron nuevas reglas en el sistema de votación, pero los problemas también vinieron desde el propio festival cuando, pocas horas antes de la primera semifinal, se filtraron los ensayos con realización de varios países, entre ellos España. Barei, que consiguió hacer vibrar al público durante la gran final en Estocolmo con un tema muy actual y con toques discotequeros, tan solo obtuvo 77 puntos y quedó en el puesto 22 de 26.

53. 1999 - Lydia: «No quiero escuchar»

Decenas de portadas en revistas adolescentes y estar sonando a todas horas en las radiofórmulas españolas no fueron motivos suficientes para que Lydia Rodríguez se luciera en Eurovisión con «No quiero escuchar». Aunque su juventud (contaba con 19 años cuando participó) sirvió para acercar el concurso musical por excelencia en Europa a una nueva generación de «eurofans», el disgusto fue mayúsculo cuando solo se llevó un punto de Grecia y quedó en último lugar (igualando el puesto de Remedios Amaya). Muchos achacaron a su colorido vestido, un polémico diseño de Ágatha Ruiz de la Prada, su estrepitoso fracaso (y cuyo concepto estaba más cercano a un helado Twister que a la imagen rockera, con pendiente en la nariz incluido, a la que Lydia tenía acostumbradosa sus fans), si bien la ejecución vocal contó con un estridente «gallo» final, fruto posiblemente de la palpable incomodidad de la artista sobre el escenario.

54. 2011 - Lucía Pérez: «Que me quiten lo bailao»

Aunque fue un poco a regañadientes porque no le gustaba especialmente la canción, a Lucía Pérez (que superó en la preselección incluso a los Auryn) le sirvió para encaminar un futuro profesional un poco diferente... Desde entonces ha estado ligada a la televisión gallega y es una de las representantes recientes más queridas por los eurofans españoles.

55. 2009 - Soraya: «La noche es para mí»

Aunque la extriunfita «Poyeya» -tal como se le conocía tras interpretar el tema «Vivo por ella»- llegó con ilusión al festival, y con el convencimiento de que su canción era un tema muy eurovisivo que iba a gustar, poco tardó en darse de bruces con la realidad. Los problemas con su coreógrafa -que Soraya reveló tras su paso por el festival- y alguna que otra discrepancia con TVE, además de una canción que aunque ella consideraba adecuada no convenció al público, la dejaron en el puesto 23 de los 25 participaron.

56. 2018 - Amaia y Alfred: «Tu canción»

Tuvieron a España en vilo, también en parte por su amor, nacido al calor de la Academia de «Operación Triunfo», pero se quedó en la frontera andorrana. Su puesta en escena se quedó bastante sosa en comparación con la de las dos «reinas» de Lisboa: Netta y Eleni Foureira. Sí, hubo beso, pero no bastó

57. 2013 - El Sueño de Morfeo: «Contigo hasta el final»

Como ocurrió con Las Ketchup, Eurovisión también supuso el final de su carrera conjunta, pese a haber sido uno de los grupos de moda durante los años anteriores. Siguiendo el ejemplo de Remedios Amaya, Raquel del Rosario salió al escenario descalza, lo que le trajo la misma suerte que a ella, pues el grupo se quedó en el puesto 25 de los 26 que participaron.

58. 2017 - Manel Navarro: «Do It for Your Lover»

Las expectativas que se tenían sobre su actuación en Kiev quedaron eclipsadas por lo que ocurrió en el escenario: el mayor gallo de la historia de España en Eurovisión. Esto, unido a una canción simple que trajo polémica desde el primer momento, le costó el último puesto. Las redes sociales se llenaron de memes, a los que se unió el propio cantante. Un año después continúa con su carrera y acaba de publicar un single, esta vez con título en francés.

*Este texto ha sido posible gracias a la colaboración de los redactores de ABC.es: Silvia Nieto, Esther Blanco, Diego Moreno, Lydia Natour, María Jesús Guzmán, Helena de la Casa, Elena Calvo, Israel Viana, Eva Bárcena, Mercedes Navarro, Patricia Biosca, Carlos Manso y Nieves Mira.