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¿Por qué hay tantas canciones en inglés en Eurovisión?

España no es el único país que ha decidido volver a cantar en su idioma en un festival donde lo anglosajón se ha convertido en hegemónico

Canciones en inglés en Eurovisión
Canciones en inglés en Eurovisión - LUIS CANO / ABC
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España participa en Eurovisión 2018 con una canción cuya letra está escrita íntegramente en español. A diferencia de los años anteriores, en «Tu canción», interpretada por Amaia y Alfred, no hay ni una sola palabra en inglés. Será uno de los pocos países que participe con su lengua oficial. Escuchar los diferentes idiomas europeos ha sido la excepción en el festival durante las dos últimas décadas, desde que se levantó la obligación de cantar en el idioma propio. El gran premio de la canción europea es hoy prácticamente un festival de música anglosajona.

«Do It for Your Lover», cantada por Manel Navarro, mezclaba inglés y español. Quedó última la pasada edición. «Say Yay!», de Barei, íntegramente en inglés, quedó entre los cinco últimos hace dos años. Es el único caso en que España renunció al castellano de la primera a la última letra. Pero ha habido otras ediciones donde ha incorporado frases en inglés: «La noche es para mí» (Soraya, 2009), «Baila el Chiki-chiki» (Rodolfo Chikilicuatre, 2008), «I love you mi vida» (D’Nash, 2007) y, la primera vez que ocurrió, «Europe's Living a Celebration» (Rosa, 2002).

Los intentos de agradar gracias a un idioma más comprendido en Europa no surtieron el efecto deseado. La mejor posición fue el séptimo puesto de Rosa, que solo empleaba una única frase en inglés, aunque repetida en el estribillo. Aún así, esa posición también supera a las canciones interpretadas en español que han participado desde entonces.

España, este año, probará suerte sin renunciar a su idioma, una condición que primó desde la preselección en «Operación Triunfo», con todos los temas candidatos compuestos en castellano. No es el único país que devuelve su lengua propia al festival. Francia, Grecia, Albania, Armenia y Montenegro también dejarán el inglés —o los fragmentos en inglés cantados el año pasado— por una canción íntegramente en sus respectivas lenguas.

En Lisboa, sede de Eurovisión 2018, se escuchará menos el inglés que en Kiev y que en las últimas ediciones, contando todos los temas, también los participantes en las semifinales. El año pasado, solo hubo cuatro canciones cantadas íntegramente en un idioma distinto del inglés, mientras que 36 fueron completamente en inglés y otras tres con fragmentos en ese idioma.

Este año, con las semifinales todavía pendientes, se cantarán 14 temas en un idioma distinto del inglés, mientras que 29 lo harán en ese idioma y uno más con líneas anglosajonas. El inglés ocupará, por tanto, el 70% del festival, el porcentaje más bajo desde 2013, después de años en torno al 90%.

Liberalización de idiomas

Desde que el festival autorizó en 1999 cantar canciones en lenguas no oficiales, el porcentaje de temas en inglés —o con fragmentos en inglés— nunca ha bajado del 60%. En las últimas ediciones se había disparado hasta límites nunca vividos. Incluso grandes potencias europeas como Alemania han renunciado por completo a su idioma; en las últimas dos décadas solo ha cantado una canción en alemán de principio a fin.

Reino Unido, Irlanda y Australia, cuyas lenguas oficiales son el inglés, además de Malta, donde es cooficial, no son lo únicos países que han cantado en esa lengua en todas sus participaciones desde entonces. Suecia y Dinamarca han renunciado en todas estas ediciones al danés y al sueco. Aparentemente les ha funcionado. Suecia ha ganado en los últimos veinte años en tres ocasiones, las mismas que en las cuatro décadas y media anteriores; y Dinamarca ha vencido dos veces, mientras que el danés solo lo había conseguido en una ocasión. Este año regresan con una canción en inglés.

Durante décadas, las únicas canciones en inglés eran las cantadas por las delegaciones británica e irlandesa. Cuando comenzó el festival, en 1956, cada nación cantaba en su idioma, a pesar de que ninguna norma obligaba a hacerlo. Supuso un escándalo cuando Suecia decidió presentarse en 1965 con un tema íntegramente en inglés, «Absent friend», interpretado por Ingvar Wixell. La polémica llevó a imponer, a partir de la siguiente edición, la obligación de presentar canciones en las respectivas lenguas oficiales. Una norma que se mantuvo hasta 1999, con un breve periodo de excepción de un lustro en la década de los setenta, que ABBA aprovechó para ganar con su famoso «Waterloo» (1974).

En cuanto se abrieron las puertas al inglés, el torrente fue imparable, hasta convertirse en hegemónico en las últimas ediciones. El éxito de los temas cantados en inglés en los años noventa generalizó la impresión de que era el idioma predilecto para ganar. En las siete ediciones previas a 1999, había ganado en cinco ocasiones. En 1992, Irlanda, Reino Unido y Malta quedaron primera segunda y tercera. Al año siguiente, canciones en inglés ocuparon las dos primeras posiciones. En 1994 el inglés volvió a ganar, y también en 1996. En 1997 otra vez primer y segundo puesto para una canción en inglés. Y en 1998, el último con restricciones al idioma, el inglés quedó en segunda y tercera posición. Quedó grabada la impresión de que cantar en inglés aumentaba las probabilidades de ganar.

Salvador Sobral ganó en 2017 con una canción en portugués compuesta por su hermana Luisa
Salvador Sobral ganó en 2017 con una canción en portugués compuesta por su hermana Luisa-AFP

Cuando se rompió la obligación de cantar en las lenguas oficiales, numerosas naciones se lanzaron a concursar con canciones en inglés, un idioma que se veía como ganador. Y aparentemente lo ha seguido siendo. Desde entonces, solo ha habido dos canciones ganadoras cantadas en un idioma distinto del inglés: Portugal, el año pasado, y Serbia en 2007. Aunque ahora la razón de la victoria de las canciones en inglés también hay que buscarla en las elevadas probabilidades de que esto ocurra debido al alto porcentaje de temas cantados en esa lengua, que ya ha dejado de ser un plus diferencial para convertirse en una cuestión hegemónica.

Solo un puñado de países no ha cantado en ninguna edición un tema interpretado íntegramente en inglés. Un reducido grupo al que España dejó de pertenecer por «Say Yay!», de Barei, en 2016. Italia, Francia, Portugal y Mónaco son los únicos que nunca lo han hecho en estas dos últimas décadas, aunque todas han incluido en alguna ocasión algunos fragmentos en inglés, excepto Mónaco que siempre ha cantado en francés, pero que solo ha estado presente en tres ediciones desde la liberalización de los idiomas.

La victoria del portugués Salvador Sobral el año pasado ha hecho replantearse a otras naciones, entre ellas España, la oportunidad de presentarse al festival europeo de la canción en su lengua propia.