Es Noticia

Ganador Eurovisión 2018 «Toy», la canción en la que Netta llama cobardes a los hombres y que ganó Eurovision

Barzilai cacarea imitando a una gallina sin temer a los primeros planos y gesticula sin modestia

La representante de Israel de Eurovisión 2018, Netta, celebrando su triunfo en la final
La representante de Israel de Eurovisión 2018, Netta, celebrando su triunfo en la final
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

La cantante Netta Barzilai, ganadora de Eurovisión 2018, inicia su tema «Toy» (Juguete) con unos 20 segundos de lo que parece más un calentamiento vocal que una canción. Como una «criatura hermosa» -según canta al principio del tema- Barzilai cacarea imitando a una gallina sin temer a los primeros planos y gesticula sin modestia. La cantante israelí ha cautivado al mundo con su original videoclip, su mensaje feminista y una melodía muy pop con tintes orientales y de música soul.

«No soy tu juguete, chico estúpido», repite Netta en una letra forjada al calor del movimiento reivindicativo #MeToo (YoTambién), nacido a raíz de acusaciones de acoso sexual a varios productores, actores y directores de Hollywood y fuelle para que mujeres de todo el mundo se animaran a denunciar en las redes sociales casos cotidianos de abuso sexual.

La canción de Eurovisión, cantada en inglés con algunas palabras en hebreo y una en japonés, se refiere, según explica la cantante en la web Wiwibloggs, especializada en Eurovisión, «a alguien cobarde, un gallina que trata a una mujer como un juguete». Y el vocablo en japonés que repite la artista es 'baka', que significa estúpido, explica.

Netta quiere así caricaturizar a los «cobardes» que discriminan a las mujeres, a quienes las utilizan y no las tratan como seres «divinos», calificativo con el que describe en su canción a la heroína Wonder Woman. Con su constitución corpulenta, su extravagancia y su manera natural y libre de actuar, la cantante israelí se ha erigido como un símbolo feminista capaz de mermar los estereotipos de género perpetuados en el mundo del espectáculo.

«Nunca imaginé esta respuesta», aseguró la artista de 25 años, que hasta hace poco, y pese a su talento como intérprete y DJ, no creía poder triunfar ante un público masivo por no encajar en el arquetipo estrecho y sexsualizado de una estrella del pop.

Ganar el programa televisivo «Rising Star» (Estrella Naciente), equivalente a Operación Triunfo, y donde sorprendió con su 'looper' acústico -dispositivo que graba su voz y la reproduce después como un eco- le sirvió para enfrentarse a sus miedos y ser la elegida para representar a su país en Eurovisión.

A partir de ahí, comenzó la revolución: Netta pasó de ser una joven israelí más, que había cumplido el servicio militar obligatorio como miembro de la Banda de la Marina, a convertirse en un rostro conocido, admirado y solicitado.