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La 10 da la cara

ABC se asoma a las cocinas de La 10. La cadena, que desde mañana podrá verse en toda España, nos abre su trastienda

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Tres y media de la tarde de un día del preotoño madrileño. Estudios de La 10. Ochocientos metros cuadrados que guardan cuatro platós. Huele a nuevo. Los focos duermen. Son los únicos. Técnicos, operadores de sonido, maquilladores, peluqueros, documentalistas, azafatas... trabajan al ritmo de la derecha liftada de Rafa Nadal. Y cuatro periodistas, a punto de saltar a la pista. Cuatro comunicadores de culto, fajados en los cinco continentes de la profesión, a los que, de pronto, parece haberles invadido el acné del periodismo, ese saludable sarpullido de ilusión y entusiasmo propio de los grandes momentos. Eso explica que Curri (Valenzuela), María (R. Vico), Félix (Madero) y Ángel (Expósito) no se hayan tomado ni un respiro en forma de bocata en los últimos días. Ensayos, pruebas, documentación, llamadas... todo para que mañana, 20 de septiembre, podamos tomar con el zumo del desayuno una buena ración de entretenimiento, noticias y análisis, contados con la amabilidad, rigor y cercanía de quienes tan sólo se saben cómplices de una cosa: el gran público. Hay algo romántico en este trasiego de grúas, decorados y profesionales de primera línea a camisa remangada.

La primera que se estrenará mañana, Curri Valenzuela, reconoce las mariposas que desde hace días anidan en su estómago y detalla a ABC cómo será su nuevo programa (Curri y compañía, 13,00h) mientras somete su rostro al dictado de una barra de maquillaje, su mano derecha teclea un número en el portátil y cierra el nombre de un invitado con un compañero de programa. Esa pirueta corporal se salda con el torrente de ilusión y compromiso que sigue: «Mira, estoy contentísima, creo que mi programa va a estar cargado de análisis constructivo, de tertulia de altura, de contacto con la audiencia y de entrevistas variadas, no sólo con políticos». Eso no puede faltar». Y para ello, la periodista incorpora a catorce de los mejores analistas de España y, además, se hará acompañar también de políticos. «Bueno –me corrige– por ex políticos, que tienen una visión más interesante de la jugada». Joaquín Leguina, Ana Palacio, Juan José Güemes y Cristina Alberdi se suman a la gran familia de La 10 desde mañana. Además, no faltarán conexiones en directo con los puntos calientes de la información: Consejo de Ministros, plenos del Congreso... Pero Curri Valenzuela sabe que el latido de la calle está en las pensiones, en el iva, en el paro...: «Fíjate –precisa–por ello voy a tener un consultorio para que los espectadores pregunten lo que quieran de precios, de sueldos, de hipotecas. Pero nada de grandes cifras ni de macroeconomía». Con ella coincide la directora de La 10, Carmen Amores, para quien el objetivo de la nueva cadena es «mantener el tono informativo y sujeto a la actualidad de la programación. Tendremos un plató abierto con programas pegados a la calle», apunta. En el plató es precisamente donde se encuentra a esta hora María R. Vico (Gente que cuenta, 16,00h). María es abordada por la cámara y la periodista vestida de calle y armada con un rotulador fosforito para subrayar sus papeles, donde guarda el secreto del gran «talk-show» de La 10. Cuando las casas huelen a café, la benjamina de los comunicadores de la cadena estará donde borbotea el puchero de la calle: experiencias cotidianas, divertidas, dramáticas, relaciones de pareja, reencuentros, conflictos con los hijos... La periodista tiene un as en la manga que le diferenciará de otros espacios de este corte: «Habrá sorpresas, participación de la audiencia y un rostro conocido que se implicará en cada emisión». María no dice ni mu sobre la sorpresa (mañana lo sabremos) pero sí sobre sus sentimientos: «Es un reto enfrentarse a un programa en solitario. Estoy muy ilusionada». La oreja en la calle Es media tarde y los técnicos dan los últimos toques a la iluminación. Prueba de luces. Uno, dos, tres... y el sol brilla entre las nubes de los focos apagados. ¿Y los chicos? Pregunta con familiaridad uno de los trabajadores de La 10. Pues los chicos, es decir, la responsabilidad de encarnar la cuota masculina de la cadena, le corresponde a Félix Madero y a Ángel Expósito. El periodista de Punto Radio no rechista cuando se le marea para las fotografías de este reportaje mientra él está a lo que importa: su informativo de las 20,30h. O lo que es lo mismo, las noticias del día de la mano de uno de los periodistas de referencia de la radio española. Con él y el pelotón de flashes que, para estas páginas, destripan la intimidad de la cadena, se sienta Patricia G. Mahamud, su compañera en la presentación. Pero Félix tiene un termómetro especial para poner la oreja en la calle: «Mis hijos me han dicho que si doy noticias de fútbol, te veremos». No parece tener alternativa Madero ahora que Iker, Xabi, Iniesta o Villa nos han dado pasaporte para la gloria. El periodista insiste en que este reportaje recoja sus opiniones sobre sus compañeros de La 10, «por los que me siento querido y me dejo querer». A saber: de María R. Vico destaca con humor que simboliza «la confirmación de que no debí de ser un mal profesor en la Universidad»; de Curri Valenzuela, «la obsesión desmedida que produce la curiosidad informativa. Para ella nunca acaban las noticias»; y de Ángel Expósito, «su frescura, que mezcla con el rigor de forma milagrosa. Me convencieron enseguida cuando escuché que estaría en La 10. Y con eso lo digo todo». Y tanto que estará el ex director de ABC en la parrilla de una cadena generalista y de ámbito nacional que nace con el propósito de acercarse a un público exigente y configurar una programación para toda la familia. Ángel Expósito (Noche 10, 22,00h) ya puso durante la pasada temporada una pica en las tertulias de más rigor de la televisión española. En el espacio «La lupa» se pudo disfrutar de la incisiva mirada del comunicador con un plantel de tertulianos y analistas que están en la almendra de la profesión. Como periodista de raza, Expósito confiesa que «es un salto hacia adelante, estoy ilusionadísimo con esta aventura televisiva y con ganas de dar noticias y hacer periodismo en este medio». Acostumbrado al ritmo trepidante de la dirección de ABC, se mueve por la cadena como si fuera a dar la noticia de su vida. No hay estilista, maquillador ni técnico que logre embridar sus ganas de saltar a las pantallas dentro de unas horas. A las diez en La 10 con un invitado estelar: Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid, que tomará el pulso a la actualidad cuando el patio político habla de huelga general, elecciones anticipadas, crisis de gobierno, comicios municipales... El programa será una bocanada de aire fresco en el final del día, cuando el estrés recoge los bártulos y toca reflexión y serenidad. De hecho, Expósito tiene claro que la televisión actual «está a falta de programas de educación, profundidad y contertulios muy bien informados y, por lo tanto, muy buenos informadores». Con sentido común Los cuatro comunicadores saben que han apostado a caballo ganador. Y que, con el inem teñido de luto, los espectadores buscan una balada entre los lamentos de la guitarra. A ello están. Todos dicen perseguir un público fiel que convierta La 10 en una compañera cotidiana, que se siente en su salón de estar, comparta su almuerzo y mitigue sus preocupaciones con una buena oferta televisiva, fresca y sensata. Todos hablan de sentido común para conectar con la mayoría de la gente que no participa del odio que engorda como un chinche en la madera de muchos ámbitos sociales. A Expósito como a Curri como a Félix como a María les faltan manos en los preparativos finales. Para cualquiera que pasee por los pasillos, por los platós o por la redacción de La 10, horas antes de que la televisión de calidad y amena se vista de largo en España, tiene la tentación de sentarse tras un ordenador para arrimar el hombro en una empresa tan fascinante como ésta, que no es otra que transmitir emociones a la gente. Nada más y nada menos. Si alguien espera que este reportaje acabe con unas luces que se apagan para dormir la noche, se equivoca. En La 10 ni las luces ni los párpados se cierran hasta que mañana arranque el nuevo proyecto audiovisual de ámbito nacional de Vocento. El amor en los tiempos del cólera.

Variada y atractiva oferta de programas de ficción