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«GH VIP»: Bienvenidos a la frutería

Este miércoles ha arrancado la séptima edición del encierro de famosos con un casting de lo más variado

Los concursantes de «GH VIP» atrapados en el jardín
Los concursantes de «GH VIP» atrapados en el jardín - MEDIASET ESPAÑA
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Aún con la resaca del fantástico «Supervivientes 2019», Telecinco ya ha comenzado una nueva edición de «GH VIP». Lo hace con un reto complicado: superarse a sí mismo mientras miran de reojo los datos obtenidos por su hermano hondureño. Para ello, ha optado por encerrar a un casting de lo más variado (en cuanto a formas y colores). Hay concursantes resabiados en el mundo del corazón, como el maestro Joao o Mila Ximénez, y otros que apenas han pisado los platós de televisión, como El Cejas. El factor internacional llega desde Italia con Gianmarco Onestini, mientras que el toque problemático, que promete rellenar los «Última hora», será la «desquiciada favorita» de Jorge Javier Vázquez: Alba Carrillo.

El plató se antoja conservador entre tanta reforma en la casa. Tanto que se podría decir que apenas han cambiado la decoración, que la han reciclado de las dos pasadas ediciones de «Gran Hermano» y la última de «Supervivientes». Cuesta creer que, después de los índices de audiencia logrados en el anterior curso televisivo, no hubiera presupuesto como para cambiar la imagen de sus galas y debates. Quizá lo que les faltó fue tiempo. Donde se pudo sentir el cambio fue en el interiorismo del hogar de Guadalix de la Sierra.

No se trataba de un desmedido lujo, se aprecian cambios en la distribución y una decoración elegante que recuerda a ediciones pasadas de anónimos. El gran acierto dentro del dispositivo dispuesto en la vivienda es la pantalla gigante ubicada en el jardín que llena el dintel de acceso al salón de «GH VIP». Una pena que comience ya el otoño. Podrían haber disfrutado en semejante televisor de los próximos capítulos de «Las señoras del (h)AMPA» (pero con Alba Carrillo alejada de los cuchillos).

La gala, que duró tanto que esta mañana casi no llego a trabajar, fue muy fluida y no se hizo pesada, algo que suele suceder en la primera entrega al ser un constante chorreo de entrada de concursantes al interior. Prometieron sorpresas y las hubo. No solo entraron cuatro concursantes no participantes (aunque anunciados por los medios) y todo se puso patas arriba cuando el espectador ya se encontraba asentado en su sillón.

Una casa en contra de sus habitantes

Poco después de que hubieran entrado en el concurso, el inmueble se puso en su contra. Vieron cómo se quedaban atrapados en el jardín, con un pequeño refugio para que convivieran los concursantes. Todos menos dos, que estaban recluidos en el confesionario. Orinal en mano, Gianmarco Onestini y Hugo Castejón deben sobrevivir a un encierro en el confesonario. Confiemos en que el italiano no pida a gritos el abandono voluntario.

Quién si que amenazó con marcharse de «GH VIP» fue Mila Ximénez. La colaboradora de «Sálvame» comenzó la noche enfadada. Llevaba días arrepintiéndose de haber aceptado aceptado participar, y su entrada fue caótica: tenía que pasar por una gatera y se negó tan en rotundo que tuvieron que abrirle la puerta por completo (diva se nace, no se hace). Pese a la concesión, al ver la revolución de la casa, lanzó su primera amenaza con dejar el programa. Eso si, al día siguiente porque ya era tarde para volver a casa.

Este jueves continúa el juego con una segunda gala en la que se conocerá al primer jefe de la casa y con la incógnita de si les dejarán ocupar sus definitivos aposentos. Mientras, en el canal 24 horas ya se pueden ver las primeras conversaciones de los habitantes, que se están conociendo poco a poco. El casting de esta edición es ecléctico, dejando la puerta a un sinfín de posibilidades.

¿Quién será el primero por pasar por el consultorio de Joao? ¿Cuántas veces pedriá Mila el abandono? ¿Acabará Anabel con las existencias de la despensa? ¿Encontrará el amor Irene Junquera en El Cejas? ¿O será con Gianmarco? ¿Sobrevivirá el italiano a los cantos de Hugo Castejón al ritmo de su ukelele? Bien se podría pensar que en vez de estar viendo «GH VIP» nos encontramos en una frutería, con una gran variedad de alimentos con los que deleitarnos, cada uno con sus colores, olores y sabores. Esperaremos para ver si, finalmente, esta frutería no termina convirtiéndose en una verdulería.