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La verdadera razón por la que dejas de ver una serie

En realidad es más sencillo de lo que crees: hay demasiado contenido y no todo puede gustarnos

Incluso «The Big Bang Theory» ha envejecido con el paso del tiempo
Incluso «The Big Bang Theory» ha envejecido con el paso del tiempo - ABC
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Admítelo. Has empezado esa serie de la que todo el mundo habla pero no te ha parecido la «bomba». Como mucho, los tres capítulos para los que has sacado tiempo han resultado ser mediocres y, más que entretenerte, la trama no te engancha y los personajes te aportan más bien poco. ¿Cuántas veces te ha pasado? La era de la abundancia televisiva es un arma de doble filo. Si bien es cierto que hoy disponemos de cientos de opciones para decidir qué contenido se adapta mejor a nuestros gustos, también lo es que los continuos estrenos han generado cierto estrés en un espectador que ya no da a basto ante el largo listado de todo aquello que debería ver para considerarse un buen seriéfilo. Aunque redujéramos nuestra lista de visionados a los «imprescindibles» —categoría del todo subjetiva— nos sería realmente complicado seguir al día un ritmo marcado por los grandes estrenos y las agresivas campañas publicitarias de las plataformas, que luchan día a día por captar nuestra atención.

En los últimos días todo el mundo habla de «Arde Madrid», de Paco León. «Me la 'bebí' en una tarde», dice ese compañero de oficina que te ha despertado el «gusanillo» por la trama de Ava Gardner. Sin embargo, está a punto de acabar el año y, para hacer un buen balance de la temporada, quizá ya deberías haber visto «Sharp Objects», «The Good Doctor» el final de «The Americans» y «Killing Eve», como mínimo. Otros te dirán, sin embargo, que no debes terminar 2018 sin haber visto «Fariña» o «El día de mañana» — si nos limitamos al contenido español— o que no puedes considerarte entendido en series si no has echado un vistazo a la última temporada de «The Handmaid's Tale», «Atlanta» o «Desencanto» que, si bien no ha gustado a la crítica, también hay que verla aunque sea para escribir en Twitter que jamás estará a la altura de «Los Simpson».

La realidad para muchos seriéfilos es que el «Peak TV» ha llevado a muchos a consumir de manera compulsiva determinadas ficciones más por obligación que por devoción. Degustar el contenido lentamente, semana a semana, está empezado a ser cosa del pasado y el «binge watching» comienza a ser tendencia en el ámbito televisivo. A estas alturas, ¿quién no ha «maratoneado» con «Élite» o «La maldición de Hill House»?

La compañía Parrot Analytics ha elaborado un estudio en el que desgrana las causas por las cuales abandonamos una serie de televisión. En este panorama de estrenos masivos (2018 va camino de batir el récord en producción de series) la compañía destaca cómo estrenar una ficción y conseguir que el espectador le proporcione una oportunidad es solo una batalla ganada en la guerra del contenido, pues el verdadero logro es que la audiencia decida continuar su visionado tras los primeros capítulos. No es fácil, afirma la empresa. «Muchos títulos prometedores se han estrenado con fuerza pero no han conseguido mantener el interés del espectador hasta el final». Por mencionar solo algunos ejemplos, «The Walking Dead» o «Modern Family» podrían entrar en la (larga) lista de series aparcadas por el paso del tiempo.

El principal motivo de este «abandono televisivo» está claro a tenor del estudio de Parrot Analytics: si dejamos de ver una serie es, básicamente, porque no nos gusta. Hay, sin embargo, otras causas que propician la pérdida de audiencia de determinadas ficciones seriadas, como la falta de tiempo, la pérdida de calidad de la serie o la falta de medios para el visionado:

Respecto al segundo motivo de abandono, la falta de tiempo, la compañía norteamericana destaca que a día de hoy las series de televisión no solo luchan por superar a la competencia sino por atraer la atención de un espectador saturado de actividades. Para la mayoría de encuestados, tareas tan básicas como dormir y cuidar de los hijos predominan (cómo no) sobre el ocio televisivo. Por géneros, Parrots Analytics destaca que los hombres toleran menos la pérdida de calidad de una ficción mientras que las mujeres dejan de ver un show por falta de interés. A tenor de algunos de los datos revelados por la encuesta, está claro que todavía queda mucho por hacer en cuanto a la corresponsabilidad en el ámbito familiar: «el 100% de quienes respondieron que dejan una serie por cuidar de sus hijos son mujeres, ningún hombre», destaca el informe.

Los espectadores no perdonan

«The Big Bang Theory» o «Modern Family» son dos de las grandes comedias norteamericanas más valoradas por la audiencia, algo que no quita que ambas ficciones hayan visto mermada su curva de espectadores con el paso del tiempo. Como te contamos en este artículo, ambas producciones —ya próximas a su final para dejar paso a nuevas generaciones— han empeorado su valoración en IMDB año tras año a consecuencia del desgaste de sus tramas. En el caso de «The Big Bang Theory», como cuenta Luis Cano, la comedia que comenzó en su primera temporada con una nota media de 8,3 cosechó en la última tanda de episodios su peor resultado, un 7,3. Está claro que la audiencia no perdona y que la tendencia de algunas cadenas a alargar ciertas ficciones más de lo necesario no satisface a esos espectadores ávidos de probar nuevo contenido.

La proliferación de las plataformas (Netflix, Amazon, HBO, YouTube...) ha dado lugar a una contienda por la audiencia que los magnates del sector están librando a golpe de talonario. Algunos de los mejores creadores han sido ya atados con contratos millonarios y, en breve, el espectador tendrá que debatirse entre escoger una serie de Steven Spielberg o de David Simon porque no queda tiempo para consumir ficción más «mediocre». La sobreproducción, además, ha aumentado el contenido de nicho: comedias de autor, animación para adultos, superhéroes, sucesos, drama, ficción histórica, adolescentes... Por no mencionar la tendencia generalizada de recomendar series en cualquier conversación que se precie: Ya no basta con haber visto «Élite», la última obsesión adolescente ideada por Netflix, pues si te ha gustado este hit de la plataforma es posible que también llamen tu atención «Por trece razones», «Skam», «Riverdale» y «The end of the f**** world». Si, por el contrario, has enloquecido con «Killing Eve», está claro que lo tuyo es el misterio y que ya deberías haberte sumado a la moda de «The Bodyguard», el último «bombazo» en Reino Unido. El cuento de nunca acabar.