ES NOTICIA EN ABC

El tremendo fallo de rigor de Netflix en la serie «The Crown»

Pese al prestigio de los actores, la elección del casting de la plataforma de streaming para la ficción británica sigue dando que hablar

Olivia Colman en el papel de la Reina Isabel II de Inglaterra en «The Crown»
Olivia Colman en el papel de la Reina Isabel II de Inglaterra en «The Crown» - Netflix
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Tener a actrices de la talla de Olivia Colman o Helena Bonham Carter debería ser motivo suficiente para elevar cualquier tipo de ficción. Más si esta es «The Crown», una de las series con más presupuesto y más cuidadas que se han visto en una plataforma, además de una de las más agradables sorpresas del streaming, una aguja en el pajar de esa tendencia por la producción interminable. Sin ver todavía su papel, y con el ojo crítico de cualquiera que las haya visto actuar en alguna película, cualquiera podría pedir un premio para ellas y no sonaría descabellado. El elenco supura talento... aunque quizás no tanto rigor.

Porque no cabe duda de que, por mucho que los responsables de casting hayan dado prioridad a la destreza interpretativa de las actrices, cuesta ubicarlas en el papel de la Reina Isabel II de Inglaterra y su hermana, la ya fallecida Princesa Margarita, respectivamente, sobre todo después del anterior casting en el que Claire Foy y Vanessa Kirby dieron vida a las hijas de Jorge VI. Ni siquiera la estrambótica decisión de la exmujer de Tim Burton, que pidió permiso a la hermana de la Reina a través de una médium para poder interpretarla, convence lo suficiente como para no cuestionar lo que, a todas luces, resulta un elenco escogido más por el renombre de las actrices que por su parecido con los personajes reales.

A pesar de la discutible selección del reparto, llama especialmente la atención el último desliz que ha cometido Netflix con la protagonista de «The Crown». Aunque voluntario, además del escaso parecido de Colman con Isabel II, la intérprete tampoco tiene los ojos azules, un detalle que la plataforma decidió no solventar con lentillas porque, según contó el director de la serie a «The Guardian», distraían a la actriz, de la que querían exprimir no sus semejanza con la monarca británica sino su humanidad en el papel. En el camino han dejado un fallo de continuidad de la ficción respecto a las dos pasadas temporadas, en las que Foy sí lucía este color de ojos.

A pesar del error consciente, Netflix ha preferido apostar por el talento interpretativo de Colman, que viene de ganar el Oscar a mejor actriz por su papel de otra reina británica en «La favorita», que por el rigor respecto a la realidad. Así, la plataforma rechazó también corregir la tonalidad de los ojos con CGI, ya que, tal y como reconoció Benjamin Caron al medio británico, «no parecía ella misma. El CGI en los ojos apagaba su actuación». Y, para el director de «The Crown», «no es cuestión de aspecto, sino de calidad».