ES NOTICIA EN ABC

La trágica historia de uno de los protagonistas de Chernobyl por el desastre nuclear

Más allá de lo fiel que la serie de Craig Mazin ha intentado ser con el horror vivido en Pripyat, para uno de sus actores la ficción era un trabajo personal, vinculado como está al estallido del reactor nuclear en Chernóbil

Glukhov (Alex Ferns), entre los mineros de Chernobyl - HBO / Vídeo: Chernobyl desbanca a Juego de Tronos como la mejor serie
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Nadie esperaba el éxito de «Chernobyl», que llegó a HBO de tapadillo y se ha convertido en una de las grandes series de la plataforma. La cruda realidad con la que aborda una de las mayores catástrofes provocadas por el hombre, el desastre nueclear de 1986, ha conmocionado a los espectadores, que la han aupado al número uno de las series mejor valoradas de la historia en IMDb.

Más allá de qué es verdad y qué es mentira en «Chernobyl» o del polémico de la ficción en Rusia, que quiere hacer su propia versión de la historia, ha trascendido la tragedia personal de uno de los protagonistas de la serie de HBO.

El actor Alex Ferns confesó, en una entrevista a Daily Records, que su tío, Robert Stephenson, estaba trabajando en una obra en Escocia en el momento en el que estalló el reactor nuclear en Pripyat. En su empresa, situada en el área de Killearn, llovía, y Ferns cree que esa lluvia radioactiva a la que estuvo expuesto su tío le habría provocado un cáncer que le costó la vida. Tal y como ha declarado Ferns, su tío «pidió entrar, pero su jefe le dijo que se quedara afuera y que siguiera trabajando». «Y continuaron», ha asegurado el actor, que interpreta en «Chernobyl» a Glukhov, el jefe de los mineros. Robert Stephenson murió a los 47 años, víctima del cáncer en 2004.

«Si fue la lluvia de Chernóbil lo que les dio cáncer, no lo saben al 100% pero mi familia está convencida que tuvo algo que ver», ha comentado Ferns, que encuentra algo sospechoso que Escocia hubiera advertido en ese momento de que no se bebiera agua de lluvia por los altos niveles de radiación. Además, una macabra coincidencia hace, para el actor, el resto, ya que todos los hombres que trabajaban en esa obra de Killearn murieron antes de cumplir los 50 años.