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Juego de Tronos Peter Dinklage: «Antes de Tyrion, los actores de mi estatura no interesábamos»

El intérprete, personaje capital en «Juego de Tronos», habla de la serie y de cómo ha cambiado su carrera

Peter Dinklage, en «Juego de Tronos»
Peter Dinklage, en «Juego de Tronos» - HBO
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La pasada madrugada se estrenó en HBO y Movistar+ la última temporada de «Juego de Tronos», adaptación de los libros de George R.R. Martin que arrasa en la televisión chorreando sangre. En la piel del duro y habilidoso Tyrion Lannister, el actor Peter Dinklage se ha convertido en una de las celebridades del momento en la pequeña pantalla. Hollywood se ha rendido a sus pies y lo ha convertido en una estrella. Lo suyo tiene mérito: no es un galán de altura y, sin embargo, sus ojos, su seductora voz y su talento le hacen irresistible al público.

Este neoyorquino no se dejaba tentar en el cine como parte del equipo de Santa Claus o como marioneta en el circo. En eso no se parece a Tyrion, un hombre que utiliza su estatura en su propio beneficio. Tal vez por no entender en su totalidad al personaje, o porque negarse a todo de primeras forma parte de su personalidad, dudó a la hora de participar en la serie.

Dinklage creció en Nueva Jersey, junto a su hermano y sus padres, un vendedor de seguros y una profesora de música. «En mi casa no había televisión, aunque un día mi hermano y yo descubrimos que algo raro se oía en el cuarto de nuestros padres. Los encontramos viendo una televisión que escondían en el armario». Ese día cambio su vida y se hizo adicto a series como «Apartamento para tres» y «La hora de Bill Cosby». Peter y su hermano Jonathan (violinista profesional) heredaron el talento de su madre. Tras estudiar interpretación en la Universidad de Bennington, Peter se mudó en 1991 a Nueva York con su amigo el director Ian Bell, a un apartamento sin calefacción junto a la estación de tren. Después de tocar muchas puertas llego su primera película, «Living in Oblivon», a las órdenes de Steve Buscemi, pero los papeles de teatro eran escasos, las películas independientes no pagaban las deudas y Dinklage seguía cerrado a los anuncios o películas comerciales para niños. «Mi agente me presionaba, me exigía que cambiara mi actitud».

Su papel en «Un funeral de muerte» llamó la atención de Hollywood y al poco tiempo cayó en sus manos «Juego de Tronos», que le ha dado tres premios Emmy y un Globo de Oro. «Los premios son la guinda al pastel. Totalmente inesperados y deliciosos».

—¿Qué siente con el final de la serie?

—Es muy triste, porque no solo es una gran serie, sino que los actores somos una verdadera familia y cuesta decir adiós a tus amigos. Estoy seguro que otros actores te han dicho lo mismo, pero piensa que nosotros rodábamos lejos de casa durante meses y el grupo de actores se convirtió en mi familia. Yo vivo en Nueva York y filmando en Europa nos quedábamos sin ir a casa los fines de semana. Eso nos brindó la oportunidad de echar raíces entre nosotros, conocer la comunidad que nos rodeaba en España o en Irlanda y decirle adiós a todo eso ha sido muy triste.

—Sin duda, «Juego de Tronos» ha superado todas las expectativas.

—Es un monstruo televisivo. Un exitazo. Pero debo reconocer, con tristeza, que antes de que apareciera mi personaje en la serie la gente de mi estatura no interesábamos a ningún productor. Adoro mi personaje y espero que las historias que vamos a contar en esta última temporada alimenten la expectación creada.

—¿Qué destacaría del personaje?

—Cuando lo leí por primera vez me convenció el tono del guion. Como el personaje está escrito con respeto, el pragmatismo de Tyrion y su actitud sarcástica hacia la vida son elementos que comparto con él.

—¿Cómo se enfrenta a sus personajes?

—Hay mucha confusión en torno a cómo un actor elige un papel. Yo no me ciego. El guion es lo más importante. Normalmente, el director y los guionistas investigan a fondo la historia y los actores llenamos los espacios. Con «Juego de Tronos» mi trabajo es muy simple.

—¿Se parece a Tyrion?

Nadie se ríe de Lannister. «Juego de Tronos» mantiene su mitología y Tyrion es un hombre que sabe manipular un entorno lleno de crueldad. Yo no soy como él. No siento la necesidad de hablar sobre mi estatura constantemente.

—¿Cree que algunas personas están destinadas para conseguir grandes hazañas?

—No estoy seguro. Creo que no, porque todo el mundo acabaría defraudado.

—¿Es este el mejor momento de su carrera como actor?

—Sí. Estoy trabajando mucho en proyectos que me interesan y eso para cualquier actor es una suerte. Conozco a muchos compañeros en el paro cuestionándose constantemente. La vida de un actor realmente es muy frustrante.

—¿Tiene pensado dirigir o escribir?

—Sí, aunque dirigir una película tiene truco porque solo el tiempo de preparación se lleva años de tu vida. Ahora que tengo tiempo es una posibilidad muy atractiva.

—¿Puede mantener una vida normal en Nueva York?

—Con esta locura es difícil. Depende del momento en el que nos encontremos. Ahora, con la promoción, tengo que tener más cuidado. Soy un hombre muy privado y respeto a los fans porque sé que tienen buenas intenciones, pero a veces agota tener frente a tu rostro los teléfonos de cada persona que encuentras. La gente es traviesa e intenta hacerte fotos sin permiso y eso me irrita. No entiendo por qué lo hacen. ¿Acaso no es mejor presentarse y conocer a la persona que robar una foto borrosa? Tengo claro que no me mudo de Nueva York porque es importante para mí vivir en una ciudad donde me siento seguro y donde siento que mi familia también lo está.