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Jon Nieve, el forzado destino de un héroe señalado

El bastardo de los Stark, aka Aegon Targaryen, escaló en el «juego» por el Trono de Hierro sin siquiera buscarlo

Ni su verdadero nombre consiguió salvarle de lo que David Benioff y D.B. Weiss interpretaron como su destino

Jon Nieve, en uno de los últimos episodios de «Juego de Tronos»
Jon Nieve, en uno de los últimos episodios de «Juego de Tronos» - HBO
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[¡Atención! Este artículo contiene «spoilers» sobre la última temporada de «Juego de Tronos»]

Poco o nada queda del Jon Nieve (Kit Harington) que nos presentaron David Benioff y D.B. Weiss en el primer capítulo de «Juego de Tronos». Desde el primer instante dejaron claro que se trataba de un bastardo, que el trato que iba a recibir sería distinto (especialmente por parte de Catelyn Stark (Michelle Fairley), quien conocía desde el inicio el secreto del origen de Jon). Se antojaba inocente y servicial, tanto que se incorporó a la Guardia de la Noche para evitar problemas al que entonces pensaba que era su padre, Ned Stark (Sean Bean).

Su relación con todo lo que está más allá del Muro comenzó al conocer a Fantasma, uno de los cachorros de lobos huargos que los Stark encuentraron y se repartieron en ese «paseo familiar» introductorio. Cada hermano se quedó con uno de ellos (incluso el bastardo) y crearon una estrecha relación con el suyo, pero la de Jon fue, según los libros, aún más especial. Tanto que su última palabra antes de morir (para luego ser resucitado) fue «Fantasma». No es de extrañar ya que el lobo huargo había sido su única compañía en Castillo Negro o Puño de los Primeros Hombres, y fue quien veló su cadáver bajo la nieve. Por eso criticamos tanto su fría despedida (achacada al alto presupuesto que supone interactuar con estos animales) en la última temporada. Menos mal que ha habido reencuentro.

Jon decidió formar parte de la Guardia de la Noche escudado en que se trataba de un lugar donde no importaba tu procedencia. Donde iba a poder ser el mismo y dejar de lado el título de «bastardo de Ned Stark». Pero antes de despojarse de él, tenía que asegurarse de que dejaba las cosas atadas en Invernalia. David Benioff y D.B. Weiss nos mostraron a través de su despedida con el que había sido su hogar hasta entonces cuán sentimental (y protector) es. «Tienes que clavar la parte puntiaguda», le dijo a Arya (Maisie Williams) tras entregarle a Aguja, una frase que hace poco le repitió la pequeña de los Stark a su hermana Sansa (Sophie Turner).

—Es un gran honor servir en la Guardia de la Noche. Los Stark hemso controlado el muro durante milenios y eres un Stark. No llevarás mi apellido, pero llevas mi sangre–le dice Ned a Jon.

—¿Mi madre aún vive? ¿Sabe algo de mí?

—La próxima vez que nos veamos, hablaremos de tu madre.

Pero esa conversación nunca llegó y tardamos (la friolera de) seis temporadas más en descubrir quién es realmente Jon Nieve, aka Aegon Targaryen, y por qué comparte sangre con Ned Stark.

En el Muro conoció a su gran amigo Sam (John Bradley-West) y descubrió que nada es como él se imaginaba. Lejos de integrarse en la Guardia de la Noche, fue marginado por su procedencia y por tener habilidades para la lucha. ¿Y si a todo esto le sumamos que es el hijo del traidor Ned Stark? Por suerte para Jon, terminó salvando al comandante Mormont (James Cosmo) del ataque de un caminante blanco. No solo se ganó su respeto. Como muestra de su gratitud, este le regaló una espada, la misma que conserva hasta la última guerra: Garra. La misma con la que descubre que es este tipo de acero (el valirio) con el que pueden matar a los caminantes blancos.

Con él también descubrimos qué había más allá del Muro y cómo eran realmente a los salvajes, mientras él se topa con su primer amor. «No sabes nada, Jon Nieve». ¡Qué razon tenía Ygritte (Rose Leslie)! Esta relación fue la primera de un sinfín de dualidades que experimentó y sufrió el ¿Stark? ¿La Guardia de la Noche o los salvajes? ¿Asumir responsabilidades que debe o hacer lo que realmente quiere? ¿Su amor o su familia? ¿Él o Daenerys (Emilia Clarke)? Jon Nieve está destinado a ser un héroe. Uno de esos que se les presentan a la audiencia como un joven inocente e inexperto cuyo destino le va enfrentando a batallas y otorgando galones. Lo que no sabíamos es que terminaría donde empezó, cerca del Muro.

Jon Nieve pasa por «Juego de Tronos» haciendo alarde de su entereza moral. Puede que ese sentimiento fuera (y es) el que le lleva a aceptar responsabilidades que ni quiere ni ha buscado. Ni siquiera cuando Melisandre (Carice van Houten) le revive es algo que él haya deseado. Como ser elegido en la quinta temporada Lord Comandante de la Guardia de la Noche (gracias al apoyo y propaganda de Sam), puesto que le librará –momentáneamente— de uno aún mayor (ofrecido por Stannis Baratheon): ser Rey del Norte. Pero lo quiera o no, el bastardo de Ned Stark siempre actúa en consecuencia y no le tiembla el pulso cuando tiene que tomar decisiones difíciles (como ejecutar a traidores y rebeldes –y a sus asesinos– para asegurar que se cumpla la ley, justo como le enseñó su «padre»).

Sí. Jon Nieve nos ha enseñado que los héroes también se equivocan. Puede que uno de esos errores le costara la vida a su hermano Rickon (Art Parkinson), que fue asesinado a fechazos instantes antes de que se desatase la batalla de los bastardos, la misma en la que recuperarían Invernalia tras haber sido invadida por los Bolton. Pero no pasa nada. Sansa Stark se sumó a la larga lista (en la que también aparecen Sam o Ser Davos) de personajes de «Juego de Tronos» que han salvado a Jon Nieve. Lo hazo apareciendo con refuerzos, concretamente el con ejército del Valle. Tras esta contienda, Nieve ve como le llega otro cargo que no quiere y que es incapaz de rechazar: es nombrado Rey del Norte.

Camino al Trono de Hierro

«Tus acciones del pasado te han llevado donde estás ahora», repite una y otra vez Bran Stark, quien era el favorito para ocupar el Trono de Hierro para las casas de apuestas. Lo que se le olvidó mencionar es que también importa aquello que hayan hecho tus padres; especialmente si son Lyanna Stark y Rhaegar Targaryen. Es decir desde que descubrimos que el verdadero nombre de Jon Nieve es Aegon Targaryen. O eso creíamos. Al que fuera el bastardo de Ned Stark no le ha librado ni su nombre de cumplir la última parte de la profecía que atormentaba a Daenerys Targaryen. La khaleesi sabía que sería traicionada por amor, pero probablemente no se imaginaba que esa traición implicaba una daga en su corazón. Para contento de la tirana, ni su verdadero nombre libró a Jon Nieve de una condena perpetua. Una atípica, que implica estar con sus amigos en uno de sus lugares favoritos. Eso sí, volviendo a ser ridiculizado por una ficción que no ha sabido tratar a una de sus mejores bazas. Bran Stark tiene una gran historia, pero la de Jon es aún mejor.