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Netflix La espeluznante historia de Jan Broberg, la niña «abducida» dos veces a la que violaron

El documental «Abducted in Plain Sight», de Netflix, aborda el escalofriante caso de la pequeña Jan Broberg, a la que lavaron el cerebro después de ser secuestrada en dos ocasiones por un vecino que había manipulado a sus padres

Vídeo: «Abducted in Plain Sight»: el documental sobre una niña abducida y violada
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El género del true crime está en auge. Echar la mirada atrás, a los terribles crímenes que se cometieron hace décadas para someterlos a un juicio y escrutunio de la mirada actual parece ser el nuevo nicho a explotar por plataformas como Netflix, cuyo más reciente éxito, el documental sobre el necrófilo Ted Bundy, confirma esta lucrativa tendencia.

En este sentido, la última baza de Netflix retoma esa crueldad de algunas personas enterrada con los años y relegada al olvido. El documental «Abducted in Plain sight» (abducida a simplevista) recata la historia de Jan Broberg, una joven actriz que durante su infancia fue secuestrada hasta en dos ocasiones por un amigo de la familia.

Su esfuerzo le ha permitido sobreponerse del sobrecogedor suceso que protagonizó en la vida real, llegando a cumplir su sueño de convertirse en actriz y participar en series como «Maniac», estrenada en 2018 en Netflix, y en otras reconocidas ficciones como «Everwood» o «Mentes criminales».

Su historia es la historia de una familia que cae rendida a los manipuladores encantos de su vecino, el secuestrador de su hija en dos ocasiones. De unos padres engatusados por el don de Robert Berchtold, capaz de convencerlos para tener un idilio con ambos aun sabiendo que es el raptor de su pequeña.

Cuando apenas tenía diez años comenzó a admirar a su vecino, Robert Berchtold, amigo vecino de la familia Broberg. Dos años después, tras una excursión a caballo con el propio Berchtold, que contaba con el permiso de la madre, la pequeña Jan fue drogada y secuestrada. El propio Berchtold, a quien la niña consideraba un segundo padre, desapareció con ella, pero en calidad de secuestrador.

Jan, que confiaba en el hombre, ni siquiera se percató de que había sido secuestrada. Berchtold, que la enclaustró en una habitación donde la limpiaba, le hizo creer que los extraterrestres la habían abducido porque era una niña muy especial, mitad alienígena y mitad humana, como él, y que su objetivo era tener hijos con ese hombre. Un mes después de su desaparición, el FBI la encontró en México y detuvo al secuestrador, al que ingresaron en un hospital psiquiátrico.

La rocambolesca historia no terminó ahí. Obsesionado con la niña, volvió a secuestrarla tan solo dos años después, cuando Jan ni siquiera se había recompuesto del tétrico suceso y vivía con miedo permanente a que algo malo sucediera, consecuencia del lavado de cerebro al que había sido sometida.

La segunda vez que se la llevó, Berchtold también abusó sexualmente de la pequeña, que tenía tan solo 14 años. En esta ocasión, se la llevó a California, y haciéndose pasar por un agente de la CIA, engañó a unas monjas para que la acogieran en calidad de refugiada tras la crisis del Líbano en 1958.

Cuatro meses después, la pequeña fue rescatada por última vez, aunque sufrió pensamientos suicidas y depresión como secuelas del cautiverio. Después de que su madre recuperarase un informe de 900 páginas del FBI sobre el caso, publicaron el libro «Inocencia robada. La historia de Jan Broberg», donde cuenta todos los detalles del espeluznante caso cuyo documental ahora Netflix incorpora a su catálogo.