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«El día de mañana»: las mil caras de un canalla en la Barcelona del tardofranquismo

La serie, dirigida por Mariano Barroso y protagonizada por Oriol Pla y Aura Garrido, se estrena este viernes en Movistar+

«El día de mañana», la nueva serie original de Movistar+
«El día de mañana», la nueva serie original de Movistar+ - MOVISTAR+
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Un emigrante en la Barcelona de los años setenta en busca de una oportunidad, un hijo dedicado al cuidado de su madre, un estafador, un canalla, un primer amor, un exitoso empresario, el hombre de mil ideas… Todo eso y mucho más es Justo Gil (Oriol Pla), el protagonista de «El día de mañana», la nueva serie de Movistar+ (hoy, 22.30) basada en la novela homónima de Ignacio Martínez de Pisón. El director Mariano Barroso es el encargado de dar forma, en seis capítulos, al retrato de este personaje en la Barcelona del tardofranquismo. En ese entorno de oportunidades y búsqueda de la libertad, Justo se cruzará con la aspirante a actriz Carme Román (Aura Garrido) y los policías de la brigada social Mateo Moreno (Jesús Carroza) y el comisario Landa (Karra Elejalde).

«Es un personaje interesante porque tiene dos caras, moralmente puede ser un canalla y algo más grave, pero humanamente es adorable. Siempre mantiene un hilo de pureza, el amor a su madre y al personaje de Aura (Garrido). Cuando ves su verdad te das cuenta de que es un tipo que quiere hacer el bien, pero no le acaba de salir», cuenta Mariano Barroso, director de la serie y recién nombrado presidente de la Academia de Cine. «Es su primer amor, inician un negocio juntos, y le enfrenta en lo bueno y lo malo a la vida adulta, responsabilizarte de tus decisiones. Justo trae muchas cosas fuertes y negativas a la vida de Carme, pero le abre una puerta al mundo», añade la actriz Aura Garrido.

«Es interesante conocer a Justo a través no solo de sus acciones, sino también de las opiniones que va teniendo la gente sobre él», agrega la intérprete. «Al final, y aunque Justo es especialmente complejo, todos somos poliédricos y llenos de claroscuros. No hay una verdad absoluta», cuenta. Esta polifonía de voces, que ya estaba en la novela, es una de las cosas que conquistó también a Mariano Barroso de la novela de Martínez de Pisón. «Además, es un retrato muy rico y profundo de personajes a lo largo del tiempo y muestra una ciudad y una época que me fascina, especialmente porque es donde yo viví mi infancia, en Barcelona», añade Barroso.

Rodaje en pleno «procés»

El rodaje de «El día de mañana», que se produjo entre octubre del año pasado y febrero de este, estuvo plagado de anécdotas, como la recreación para la serie de varias manifestaciones fascistas en una Barcelona dividida por el «procés». «Había situaciones muy dolorosas, porque veías la escisión de la sociedad con amigos y había mucha crispación, y en paralelo estábamos rodando situaciones muy paralelas y similares. Pero al final todo eso, visto con perspectiva, fue bueno, porque esa crispación ha contribuido a que la parte dramática esté en la serie. A mí no me gusta el drama en la vida, pero me gusta en el cine. Allí vivimos drama en la vida que por suerte se trasladó al a ficción. La parte de la vida fue agotadora a veces», recuerda Barroso.

Más acostumbrado a prodigarse en el cine, el flamante presidente de la Academia ya debutó en la tele hace casi una década con «Todas las mujeres», una serie de Canal+. «Curiosamente el productor era Domingo Corral (ahora director de ficción original de Movistar+) y la hicimos en condiciones básicas, pero ahora hay todo un movimiento de producción y consumo de series que ha cambiado el panorama, a nivel de espectadores y consumo. Es un momento fantástico para hacer televisión y bueno nunca ha dejado de ser un buen momento para hacer cine, aunque a nivel industrial sea complicado», concluye. «Hay más trabajo, historias que antes no tenían cabida y esto alimenta la industria, la cultura y al arte y también es interesante desde el punto de vista del espectador, porque ofrece un abanico más alto de posibilidades», añade Garrido.