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«Mamá contracorriente»: Cómo sobrevivir al Upper East Side

COSMO estrena este jueves 16 de marzo la comedia basada en «Momzillas», que presenta la cara menos glamurosa de Nueva York

Fotograma de «Mamá contracorriente»
Fotograma de «Mamá contracorriente» - COSMO TV
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«Mamá contracorriente» llega a España para presentar otra forma de ver el glamour del Upper East Side de Nueva York. En ella, Jill Weber, una mujer con un gran sentido del humor y una vida aparentemente perfecta, tendrá que enfrentarse a una sociedad en la que no acaba de encajar. En ella están las «Momzillas»: «Son esas madres que son dominantes, competitivas, moralistas y tristes», dice Jill Kargman, escritora del libro que inspiró la serie y protagonista de la misma.

Hay poco de ficción en esta comedia. «Estuve viviendo allí con mis hijos durante once años y me sentía una mamá de lo más peculiar. Parecía ser amiga de todos, pero no lo sentía realmente así porque en el fondo sabía que no iba a encajar hiciera lo que hiciera. Exactamente igual que Jill Weber», confiesa Kargman. Y eso que ella proviene de una familia acomodada. Quizá os suene el nombre de su padre: Arie L. Kopelman, el que fuese presidente de Chanel desde 1986 hasta 2004. Jill Weber es una mujer fuerte que tiene un alma rockera, a pesar de que ahora tenga que dejarla un poco de lado para cuidar de sus tres hijos. «No soy precisamente lo que mis suegros querían para mi marido y eso, obviamente, me hace sentir que no encajo del todo», comenta. Sin embargo, las mayores disputas serán con su cuñada Brooke Von Weber, quien no le dejará olvidar que el Upper East Side no es su sitio.

Drew Barrymore se posiciona del lado de esta «Mamá contracorriente»
Drew Barrymore se posiciona del lado de esta «Mamá contracorriente»- COSMO TV

Ocho años después de publicar «Momzillas», Kargman se convirtió en una actriz protagonista sin experiencia. «La última vez que actué fue en la universidad y la verdad es que nunca me había planteado interpretar. Pero pensé: ’¿Quién mejor que yo para interpretarme a mí misma?’ Las actrices no se parecen a mí», contesta. «También tuve que adaptarme a la televisión: aprender cómo construir un arco narrativo, a distribuir los hechos en el guión y a trabajar en equipo», añade. «Suena a mucho esfuerzo, pero también me ha dejado mucho tiempo para mí, algo que después de tener tres hijos me parecía imposible», bromea.

Por suerte, contará con el apoyo de su mejor amiga, Vanessa (interpretada por K.K. Glick), quien aún no ha sido abducida por el ejército de rubias despampanantes que habitan el Upper East Side, unas madres que solo parecen tener tiempo para tratamientos de belleza, cotilleos y la organización de eventos benéficos. También se apoyará en su particular sentido del humor, algo que también comparten la versión real y la ficción. «Mi padre decidió dedicarse a asuntos de negocios cuando falleció mi abuelo para honrar su memoria, o eso he creído siempre. Pero él es más divertido que todo eso y de hecho creo que el humor siempre ha sido su arma secreta. Es un imitador magnífico y siempre está contando chistes. Mi madre, sin embargo, es más tranquila, es francesa y, aunque tiene un ingenio cortante, así creo que lo de la comedia me tiene que venir de mi padre», reflexiona.

De momento, la serie cuenta con dos temporadas y ya ha sido renovada para la tercera. «Me gustaría llegar como mínimo a la quinta temporada. O hasta convertirlo en ‘Abuela contra corriente’. Seguiré con ello hasta que me dejen, siempre que la serie siga enganchando a los espectadores. Me gustaría que durará mucho, tengo muchas cosas que contar», cuenta entre risas al actriz.