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King Ray

El lado oscuro y trágico de la película «Campeones»

Sergio Romero da voz al capitán del equipo paralímpico que «robó» el oro en Sidney 2000

Ray Torres, con Paco, jugador del Aderes
Ray Torres, con Paco, jugador del Aderes - FILMIN
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España ganó el oro paralímpico de baloncesto para discapacitados psíquicos en los Juegos de Sidney, en el año 2000. Pronto se supo que la única discapacidad de diez de los doce jugadores era moral. Había hasta un periodista infiltrado. Javier Fesser se inspiró en aquella historia para rodar «Campeones» y el cine francés aportó su mirada con «Todos a una», recién estrenada en nuestros cines, cuyo tono también es amable, casi de justificación. Sergio Romero Castaño completa la trilogía con la película documental «King Ray», la primera versión incómoda sobre el mayor escándalo de nuestro deporte, que se puede ver en la plataforma española Filmin.

La figura central es Ramón Torres, capitán del equipo y una de sus dos manzanas sanas, que casi 20 años después recuerda lo ocurrido. De su impresionante currículum sobresalen dos mundiales y trece europeos. Es un triunfador nato y a la vez a lguien con corazón: «Sí que vamos a ganar, pero aquí no se machaca a nadie», arenga a sus compañeros para frenar la típica euforia pasada de rosca.

Lo más difícil para Romero fue contar con el testimonio del jugador, despertar los demonios interiores de alguien que perdió la gloria y empañó una carrera única por culpa de otros. Se desmoronó y llegó a hacerse daño. «Ahora tiene práctica. Después de mi documental participó en “Campeones”, le han hecho muchas entrevistas y tiene callo, pero al principio era muy reacio. La parte de Ramón es casi lo último que grabamos, cuando él se abrió».

Testimonio comprometido

Juan Pareja, el otro jugador «auténtico», solo aparece de refilón. A su discapacidad sumaba otras dolencias y no se consideró pertinente entrevistarlo, porque para ellos fue «demoledor». Además, Sergio Romero quería centrar la historia en las verdaderas víctimas. «Llaman más la atención los jugadores fraudulentos, pero para mí era más importante el punto de vista de Ray y del otro chico».

Hijo de emigrantes, Ray nació en el Reino Unido. Llama la atención su bilingüismo. En inglés parece un personaje de Ken Loach. «A su hermana siempre le sorprendió lo rápido que aprendió español cuando la familia volvió a España», comenta el director. Sergio Romero también explica cómo fue posible que el equipo pasara todos los filtros hasta ganar el oro. «Al investigar descubres que es un caso más simple que los contemporáneos de corrupción. Fernando Martín Vicente tenía todos los cargos, controlaba el proceso de arriba abajo. Y el movimiento paralímpico estaba muy verde. Por lo que sé, los controles ahora son más exhaustivos», añade.

El escándalo de Sidney fue un mazazo para el baloncesto paralímpico y perjudicó a muchos deportistas de verdad. «Al margen de la cuestión obvia, que tuvieron que devolver las subvenciones, aunque tardaron, los patrocinios desaparecieron y se juntó con la desaparición de las cajas de ahorros. Luego vino la crisis. El deporte ha estado en horas muy bajas. Se ha reactivado, pero el baloncesto para discapacitados sigue fuera del programa». ¿Fue suficiente el castigo para los responsables? «Me parece obvio que no».

En la película, criticable por su pereza con la tijera, vemos momentos tremendos, como cuando una entrenadora cuenta la confesión que le hizo Ray: «Si volviera a nacer me gustaría hacerlo en una silla de ruedas. Al menos así la gente sabría que soy un discapacitado físico», dice atormentado.