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El infierno de las mulas del narcotráfico: ingerir dosis letales de cocaína estando embarazada

‘Confesiones de mujeres traficantes’ (DMAX, 5 de diciembre a las 23.55 horas) es un relato fiel de la historia de estas cuatro mujeres (Lidia, Raquel, Yolanda y Linda) que un día vieron cómo su vida cambiaba para siempre al ser interceptadas mientras transportaban droga de un país a otro

Imagen de «Confesiones de mujeres traficantes»»
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Aunque se trata de un negocio liderado de manera mayoritaria por hombres, muchas mujeres también caen en las redes del narcotráfico en todo el mundo. La posibilidad de ganar dinero ‘fácil’ para salir de situaciones económicas o personales difíciles lleva a muchas mujeres a embarcarse de manera consciente o involuntaria en el tráfico de drogas. El próximo miércoles 5 de diciembre, a las 23.55 horas, DMAX nos descubre las historias reales de algunas de estas personas con el estreno de ‘Confesiones de mujeres traficantes’, un programa documental en el que cuatro mujeres narran en primera persona cómo un día comenzaron a transportar droga de unos países a otros hasta que terminaron siendo arrestadas por las autoridades.

‘Confesiones de mujeres traficantes’ es un relato fiel de la historia de estas cuatro mujeres (Lidia, Raquel, Yolanda y Linda) que un día vieron cómo su vida cambiaba para siempre al ser interceptadas mientras transportaban droga de un país a otro. A partir de dramatizaciones y testimonios de expertos en narcotráfico internacional, y con la narración de las propias protagonistas es estas historias como eje central, este documental muestra al público cómo se capta a una ‘mula’ y se la introduce en el negocio del narcotráfico; a qué riesgos se enfrentan estas personas a cambio de dinero o de la seguridad de sus seres queridos; qué ocurre cuando son detenidas y encerradas en prisión durante años; y cómo viven su regreso a casa con sus familias y el proceso de reinserción en la sociedad.

Cuatro mujeres, cuatro historias

Los espectadores de DMAX conocerán a Raquel, una española que comenzó a trabajar para una red de narcotraficantes animada por una amiga, quien se dedicaba a transportar droga para mantener a su familia, cuyos miembros estaban en el paro. Raquel realizó múltiples viajes a distintos puntos de Europa y Latinoamérica cargada con kilos de cocaína a cambio de cantidades que oscilaban entre los 4.000 y 10.000 euros por entrega. Sin embargo, en uno de estos viajes Raquel es detenida por la Policía en el aeropuerto mientras intentaba salir de Argentina con 18 kilos de cocaína en su equipaje. La española relata en el programa todo su periplo en este negocio que cada año mueve miles de millones de euros.

Lidia es una mujer argentina, madre de cuatro hijos y embarazada de un quinto bebé, que ha estado entrenando su cuerpo para ser ‘mula’ debido a su delicada situación económica. Durante las semanas previas a su primer viaje transportando droga en su organismo, Lidia ha aprendido a ingerir uvas enteras (cuyo tamaño es similar al de una cápsula de cocaína) para poder tragar el mayor número posible de cápsulas sin provocarse el vómito. El plan consiste en que Lidia transporte dentro de su cuerpo 28 de estas cápsulas llenas de cocaína durante un vuelo a Madrid. No obstante, la jugada no sale como se esperaba y Lidia termina poniendo en grave riesgo su vida y la de su futuro bebé, ya que cada minuto con esta sustancia en su organismo puede resultar letal.

El caso de Yolanda es distinto. Mientras muchas personas se introducen en el tráfico de drogas como una vía para ganar dinero ´fácil´ en situaciones de necesidad o coaccionadas por otras personas, Yolanda no tiene ese tipo de problemas económicos ni personales. Esta colombiana aceptó voluntariamente el encargo de transportar droga hasta el lejano Israel, aunque su experiencia no acabó precisamente con un final feliz.

También se dan situaciones en las que la persona que porta la droga no es consciente de ello. Las autoridades recomiendan revisar el equipaje antes de facturarlo en países en los que existe un mayor riesgo de que alguien introduzca sustancias ilegales en la maleta sin el consentimiento del viajero. Pero que la persona que introduce la droga en el equipaje ajeno sea un ser querido, es algo totalmente inesperado. Es precisamente lo que le ocurrió a Linda, una joven mexicana que nunca pensó que una de sus amigas pudiera hacerle algo así.

‘Confesiones de mujeres traficantes’ nos muestra cuatro casos reales narrados por sus protagonistas, mujeres que vivieron experiencias muy diferentes, pero con el nexo en común del tráfico de drogas.