ES NOTICIA EN ABC

El inesperado giro de «Dolunay», la nueva serie turca de Divinity

La ficción ofreció su tercer episodio, en el que Nazli amaneció desnuda en la cama de su jefe

Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Después del enorme despliegue realizado para el estreno de «Dolunay», la nueva serie turca de Divinity, que asaltó «Sálvame» en Telecinco para emitir el primer episodio, la ficción continua avanzando con inesperados giros para sus protagonistas. La serie protagonizada por Can Yaman y Ózge Gürel emitió la tercera entrega, en la que la historia entre Ferit y Nazli continúa girando en la telenovela.

La cocinera, lo que no se podía imaginar, es que viviría una de las situaciones más inesperadas e incómodas de su vida: amanecer desnuda en la cama de su jefe. Y es que todo lo que se desencadenó en la noche anterior comenzó a consecuencia de su gran pasión por lo asiático. Aficionada a la cultura japonesa, como se refleja en la decoración de su casa y en las clases de idioma a la que acude, el lejano oriente le tenía preparada una enorme sorpresa.

Había sido Nazli invitada a una selecta fiesta, junto a sus compañeros, que se celebraba en honor la país japonés. A la misma, acudirían también importantes empresarios y representantes del estado asiático. Nazli decidió aprovechar la ocasión para intentar practicar el idioma que había estado estudiando. Sin embargo, no se podía esperar que apareciera su jefe, Ferit, que había ido para continuar con las negociaciones que estaba realizando con los empresarios presentes en la celebración.

Mientras, Nazli continuaba demostrando sus dotes con el japonés. Tanto, que llega a impresionar al empresario con el que su jefe estaba intentando negociar. Hasta tal punto llegaron que, aunque no quería inmiscuirse en la negociación de Ferit, el empresario acaba invitándoles a ambos a su casa para continuar con la fiesta en un ambiente de mayor tranquilidad.

Lo que sucedió a partir de entonces fue complicado de asimilar para Nazli. Todo parecía fluir, tanto con los nipones como con su jefe. Pero, cuando se quedaron solos, empezaron los problemas. Tras haber escuchado Ferit que su empleada había sido vista en un bar frecuentado por cazafortunas, este piensa que lo único que había hecho Nazli acudiendo a la fiesta era intentar encontrar un gran bolsillo al que acercarse. Sin embargo, esto no era así, y por más que intentó explicárselo, fue en vano. Además, Nazli se enfadó mucho, un cabreo al que también contribuyó el haber consumido demasiado alcohol durante la velada.

Acto seguido, la serie turca nos muestra a Nazli, desnuda, despertándose en la cama de Ferit y sin saber cómo había acabado allí. Esto provoca el desconcierto de la cocinera, que no entiende qué ha pasado y se pone en lo peor. Además, su último recuerdo databa de la discusión que habían mantenido, por lo que tampoco se podía explicar por qué estaba allí.

Ante esta situación, Nazli se encara a su jefe en busca de una explicación a lo sucedido. Lo que descubre es que entre ambos no ha sucedido nada extraño. Tal y como le desvela Ferit, Nazli acabó vomitando encima de su vestido, lo que provocó que se lo tuviera que quitar antes de ayudarla a meterse en la cama, prácticamente inconsciente. Ante los reproches del empresario, Nazli toma una drástica decisión: decide dimitir de su trabajo y abandona su casa para siempre. Lo que no se imagina hasta que ya ha dejado el inmueble es que se ha olvidado el vestido, que había sido diseñado por su amiga Fatos, por lo que debería de regresar a por él.