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Game of Thrones Los «agujeros» de Juego de Tronos: ¿Eran merecidas las críticas?

Para muchos seguidores la última temporada de la serie de HBO no estuvo a la altura de las expectativas

Daenerys Targaryen, una de las grandes protagonistas de «Juego de Tronos» - \Video: Más de 19 millones de espectadores vieron el final de 'Juego de Tronos' en EE.UU
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[Atención. Este artículo contiene spoilers del final de «Juego de Tronos»]

Tras el final de «Juego de Tronos», llegaron las críticas. La octava temporada del buque insignia de la plataforma no había obtenido una buena acogida desde su primer capítulo: las prisas de Benioff y Weiss por concluir la serie provocó que las tramas se finiquitaran de forma acelerada y obviando importantes detalles que los seguidores no quisieron pasar por alto. Hacía ya tiempo, sin embargo, que el tono reposado de «Juego de Tronos» había quedado atrás. La ausencia de George R.R. Martin en las últimas temporadas de la historia y las licencias creativas de los guionistas habían conformado, hace ya tiempo, un «Juego de Tronos» muy diferente al que cautivó a la audiencia tras sus primeras emisiones en HBO. Para muchos, el regente de los Seis reinos (Bran El Tullido) no es el adecuado, como tampoco lo es el comentado giro final del personaje de Daenerys Targaryen. ¿Son exagerados quienes afirman que «Juego de Tronos» ha bajado el nivel?

Javi Marcos, comunicador y uno de los grandes expertos de nuestro país en la historia de George R.R. Martin, considera que las críticas al final de la ficción han sido «desproporcionadas». El final, dice, fue correcto. No hay que olvidar, dice uno de los integrantes del podcast de referencia en esta serie, «El Podcast de Hielo y Fuego», que Benioff y Weiss afrontaban el ingente reto de cerrar una de las series que más seguidores había congregado en los últimos años. «Sin duda, el final hubiera sido mejor con un guion mejor y si Benioff y Weiss no tuvieran puesta la mente en su siguiente proyecto, las películas de Star Wars». Con todo, aclara, «Juego de Tronos es una serie increíble a nivel técnico y ha tenido capítulos impresionantes. Creo que hay una toxicidad en el fandom muy desagradable e injusta y que ha impedido a la gente disfrutar de la serie. En mi opinión, es mucho mejor alabar lo bueno de la ficción que entrar a analizar sus errores».

«Las críticas son injustas y han impedido a los fans disfrutar de la serie»

Los conocedores de «Canción de Hielo y Fuego» habrán acusado, en las últimas temporadas de «Juego de Tronos», una pérdida de calidad en los guiones, que hace tiempo no cuentan con la supervisión del autor estadounidense. Martin, que no podía acelerar la publicación de sus novelas para satisfacer las necesidades de HBO, permitió que «Juego de Tronos» siguiera un nuevo camino al margen de los libros y la serie, a decir verdad, ha sufrido las consecuencias.

Pese a las críticas recibidas, el experto en «GoT» considera que la última temporada de Benioff y Weiss sí ha estado a la altura. «El capítulo 8x02, por ejemplo, es una obra maestra a nivel de guion, un canto de amor a los personajes... El 8x05, por su parte, es uno de los más perfectos a nivel técnico. El equipo estuvo seis meses construyendo un set de rodaje, el de Desembarco del Rey, para destruirlo en un solo episodio. No somos conscientes de lo que cuesta crear una serie de estas características», recalca Marcos. Preguntado por el oscuro 8x03, el experto considera que, a nivel narrativo, el episodio rompe con uno de los temas más importantes de la serie desde sus inicios, los caminantes blancos. «A muchos nos dolió que se diera más importancia a luchar por un trono que a la lucha por la humanidad».

Imagen del capítulo 8x05 de Juego de Tronos
Imagen del capítulo 8x05 de Juego de Tronos -

Más crítico que Javi Marcos es Antonio Valderrama, también miembro también del «Podcast de Hielo y Fuego» y quien considera que «Juego de Tronos» hubiera requerido de varias temporadas más para lograr un buen cierre. El final, dice, fue coherente pero previsible. «No fueron audaces, no huyeron hacia delante y coronaron la crueldad moderna de la déspota unificadora Targaryen. Entiendo, no obstante, que esto era audaz y contracultural en nuestros días y la baja masiva de suscriptores que ha sufrido HBO después del lunes demuestra que era arriesgado ser políticamente incorrecto con un público tan global como el que había acabado siendo el de Juego de Tronos. A pesar de todo, las líneas generales de ese cierre tienen un anclaje en el desarrollo estructural de la serie, así que no se puede decir que no tenga sentido».

Dos temporadas más, dice el experto, habrían convertido a la ficción televisiva en un producto más claro y comprensible. «El tiempo de maduración habría cambiado sin duda la percepción que tenemos todos del cierre de los arcos argumentales principales. No habría parecido todo tan forzado y habría ganado verosimilitud que, al fin y al cabo, era lo que había dado un poso verdaderamente grande a la serie como narración en las temporadas anteriores».

Cabos sueltos

El último capítulo de «Juego de Tronos» ha dejado, sin duda, algunos flecos por atar en la serie de HBO. En opinión de Antonio Valderrama, por ejemplo, no queda claro el auténtico papel que Bran Stark juega en la historia. «Su teórica omnisciencia me ha parecido una cosa muy desaprovechada por los guionistas. Al fin y al cabo, su condición de cuervo de tres ojos le habría dado la capacidad de prever y por lo tanto evitar las carnicerías con las que ha terminado la serie, al mismo tiempo que lo elevaba a una naturaleza extraterrena. Sin embargo, al final, Bran estaba deseando ser un simple rey, cuando nos lo habían presentado como un ser fuera del mundo, una especie de semidiós. Ahora cualquiera puede decir que era en realidad un Demiurgo maligno que lo había organizado todo a conveniencia para destruir a todos sus enemigos, en fin. Todo lo que lo rodea me parece confuso y abierto a especulaciones de fans que se me escapan, como no lector».

Javier Marcos, por su parte, echa de menos «alguna mención a qué pasa en las Ciudades Libres o en Meereen; así como la explicación de quién gobierna algunos territorios ignorados en la serie como Dorne o quiénes eran los nobles que estaban en el Consejo de Pozo Dragón». A nivel general, sin embargo, «todos los protagonistas han dejado atada su historia al final de la serie y eso, que no es fácil (preguntemos a Perdidos) lo ha conseguido Juego de Tronos».

En cuanto a las notables diferencias de la serie entre sus primeras y últimas temporadas, Valderrama es claro al asegurar que «hay un antes y un después de la resurrección de Jon Nieve. A partir de ahí la serie se mueve en función de otra dinámica. Supera los libros y alcanza su dimensión de fenómeno de masas. Se deja el mimo y la finura por el camino pero quién sabe si no era inevitable, fruto de su crecimiento».

El reverso tenebroso de Daenerys Targaryen

Si hay un aspecto de la serie de HBO que ha sido comentado hasta el extremo, ese ha sido el giro de Daenerys Targaryen. La «repentina» locura de la rompedora de cadenas no gustó a un grueso de la audiencia, que criticó que el giro en el personaje había sido excesivamente acelerado y cruel con uno de los pilares de la serie. «No comparto la decepción masiva —argumenta Valderrama— pues ese giro ya estaba configurado desde la primera vez que Daenerys aparece en pantalla. Lo único que resulta chocante es la velocidad absurda con la que se produce esa explosión de su naturaleza Targaryen. Pero en Daenerys y en su pretensión de hacer el Bien al mundo y traer un ser humano nuevo a Poniente, libre de los pescados antiguos, está el virus ya de su reverso tenebroso, que es el Mal absoluto».