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Los culebrones turcos y el pelazo

Turquía es ahora mismo muy importante en España por estas series y por los viajes que hacen los españoles hasta allí para ponerse pelo

Suhan
Suhan - DIVINITY
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Si estallara un conflicto y nos dijeran que renunciáramos a todos los canales excepto a uno, quizás escogeríamos Divinity. Es como la lata de conservas de la televisión. Ofrece cosas de primera necesidad. Por un lado, «Cazamariposas» y los realities de Telecinco; por otro, los culebrones turcos. Información y ficción. El equilibrio. Esos culebrones están disparando la audiencia de la cadena, sobre todo entre el público femenino.

Turquía es ahora mismo muy importante en España por estas series de Divinity y por los viajes que hacen los españoles hasta allí para ponerse pelo a un precio módico.

El pelo es importante en Turquía. En la serie todos los hombres lo tienen como la crin de un caballo de Sergio Ramos. Parece algo religioso. Además tienen algo misterioso que se parece al sueño. Pelo y misterio. ¿Podemos competir con eso?

El culebrón más famoso es «Kara Sevda: Amor Eterno», que podría llamarse «Pelazo Eterno» por la mata azabache del protagonista.

Más que a la pasión turca de Ana Belén, el efecto de esto va a parecerse al de Sandokán en los años 70.

«La turca no solo está guardada por su virtud, que alguna vez cedería, sino por el turco, que no cede nunca». Camba decía que lo difícil no era seducir a la turca, sino seducir al turco y ahí topamos con el protagonista de «Suhan: Venganza y Amor», que es como un primo que los Hemsworth no saben que tienen en Estambul. Se asea en un barreño como el albañil de «Dolor y Gloria», duerme en el suelo, y si tiene frío no pone la estufa, se hace una fogata mientras mira su portátil. «Suhan» es una especie de pasión forestal en la Anatolia donde conducen coches enormes. Hay como una aspiración a la opulencia alemana. Igual que en «Stiletto Vendetta», tanto como el amor importa la venganza y los nombres son a la vez fáciles y exóticos, de modo que en unos años pueden aparecer en el Registro Civil niños que se llamen Suhan, Nilai, Kemal o Cesur.

Divinity ya anuncia «Erkenci Kus» otra historia de amor con un galán que parece un vikingo de la Capadocia. La han llamado «Pájaro Soñador», pero para mí que «Erkenci» significa maromo.

El español va a Turquía a restaurarse el folículo y vuelve muy ufano, pero mientras lo hace no sabe que de allí está llegando otra cosa.