Es Noticia
Crítica

«El continental»: una fantasía «diferente» muy lejos de «Peaky Blinders»

Michelle Jenner y Álex García encabezan el reparto del gran estreno de TVE en el FesTVal

Michelle Jenner y Álex García en una de las escenas de «El continental»
Michelle Jenner y Álex García en una de las escenas de «El continental» - RTVE
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Una gran sala de fiestas de los años veinte, dos bandas rivales de gánsteres de gatillo fácil, amores imposibles, rivalidades familiares, luchas por el poder y una mujer tratando de hacerse un hueco en un mundo clandestino que no es el suyo. La premisa de «El continental», la nueva serie de TVE, es casi tan potente como el elenco de lujo de la ficción, encabezado por Michelle Jenner y Álex García, rodeados de premiados intérpretes como Manolo Solo, Roberto Álamo, Fernando Tejero, Raúl Sánchez Arévalo, Secun de la Rosa, Paz Vega, Antonio de la Torre, Alexandra Jiménez, Juan José Ballesta, Christian Sánchez y Raúl Tejón, entre otros. Pero de las ideas a la pantalla hay todo un proceso, y ahí es donde «El continental» es más bien un tiro al aire.

Los diez capítulos de la primera temporada de la ficción están creados, escritos y dirigidos por Frank Ariza («Dreamland», «Perdóname, Señor»), ayudado por Antonio Onetti y Jaime Palacios en el guión, aunque lo habitual es que en la televisión estas tareas estén más repartidas. Durante la presentación, los responsables de «El continental» hablaron de un producto «diferente», situado en un mundo casi de «cuento», con «una forma distinta de narrarlo». En definitiva, «una distopía». Desde luego, libertad creativa no se le puede negar. Y es que en el mundo de «El continental», que no es el Madrid de los años veinte porque el horizonte de la ciudad está lleno de fábricas más propias de cualquier ciudad británica de la época, aunque hay coches, el protagonista va a caballo, se peina como Cristiano en el Mundial, lleva gafas de sol y viste la chupa de Van Helsing.

Referencias no faltan. Pero de «Peaky Blinders», lamentablemente, solo está el tono wéstern, subrayado por una música casi constante. «Hay alusiones, pero yo en el cartel promocional veo que todos apuntan a una chica que ese el eje de la historia, eso es muy distinto de la historia con la que se compara. Pueden coincidir en el mundo wéstern, pero también hay toques de "Moulin Rouge"», explicaba su creador.

En este cóctel con muchas series en una, la historia desarrollada en un primer episodio de más de noventa minutos, es presa también de su larga duración. Una buena tijera en montaje y elipsis en los momentos necesarios mejorarían la ficción, facilitaría la comprensión a veces difícil de la historia y la acercarían a su prometedor tráiler. Su creador ha prometido meter la tijera para su debut en la pequeña pantalla.

Tampoco cojan demasiado cariño a los personajes. A los treinta minutos de episodio, sin apenas tiempo para empatizar con el personaje, «El continental» sufre su primera baja. Y habrá más, prometieron sus creadores.

En lo visual, se aprecia ese esfuerzo por innovar en la puesta en escena, pero el riesgo no siempre sale bien. Hay planos con posiciones de cámara y movimientos casi imposibles, que no siempre son un alarde estético a lo Baz Luhrmann. A estas alturas, el espectador de ficción entiende que está ante un recuerdo sin necesidad de pasar los planos por un filtro blanquecino y usar el letrero «veinte años después».

Lo mejor para entrar en este mundo de fantasía es tomar distancia dramática. Y dejarse llevar por el buen humor, a ser posible con una buena copa de vino.