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Arde Madrid Debi Mazar: «Ava Gardner estaba harta de ser explotada y cosificada»

La actriz da vida a la estrella en «Arde Madrid», que Movistar estrena esta noche en riguroso blanco y negro

Debi Mazar protagoniza «Arde Madrid» - EFE / Vídeo: Entrevistamos a Debi Mazar y a Ken Appledorn
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Debi Mazar (Nueva York, 1964) no es el animal más bello de la Tierra –de entrada, hoy no se permitiría la definición–, pero tampoco puede quejarse de su herencia genética, que sufrirá inevitables comparaciones porque da vida a Ava Gardner en «Arde Madrid». Movistar+ estrena esta noche, a las 22.00, la miniserie de ocho capítulos (cortísimos, una bendición) creada por Anna R. Costa y Paco León, quien además interpreta a uno de los protagonistas.

Mazar ya hizo de Gloria Swanson en una película independiente –«un papel pequeño para un amigo que estaba loco»– y ha trabajado con directores como Scorsese, Woody Allen, Spike Lee, Michael Mann, Joel Schumacher, Jodie Foster e Isabel Coixet (en «Cosas que nunca te dije»). Con la protagonista de «Forajidos» comparte una mirada felina, que llamó la atención del propio Frank Sinatra, ex marido de Ava Gardner, y cierta filosofía sobre los placeres de la vida. De hecho, sostiene en un inglés salpicado de expresiones en castellano e italiano -su marido nació en la Toscana-, que interpretar el papel no fue difícil.

«Hacer de Ava Gardner ha sido la experiencia más rica y fantástica que he tenido. Mostrar glamur no fue lo complicado, sino humanizarla, comprender su vida, por qué dejó Hollywood y vino a Madrid. Por qué tuvo tantos maridos. Sentía pasión por el flamenco y el baile, pero también le gustaba vivir tranquila, sentarse a leer un libro».

La ambientación (Madrid, 1961) es parte esencial de la historia, que «no es un retrato de la dictadura». «Ella trabajó y vivió en Madrid porque amaba la comida, los hombres, los toreros, toda la cultura...». La ecuación sobre la aparente contradicción entre un espíritu tan libre en un entorno con las manecillas algo atrasadas se resuelve en un santiamén: «Ella tenía “cojones”», dice en español. «Era feliz y vivió una vida completa». Ese espíritu libre es justo lo que le atrajo y mejor supo interpretar Mazar de un personaje que Paco León «ha sabido mostrar desde muchos ángulos: enfadada, feliz, borracha, desnuda...».

La neoyorquina niega, por otro lado, que Ava Gardner tuviera un interior frágil. «Era dura. No se consideraba la mejor actriz, pero estaba harta de ser cosificada. En Hollywood la contrataban porque era la mujer más bella del mundo. Explotaban su sexualidad. Sin embargo, era muy fuerte», insiste. «Y lista. No era una diva. Creció pobre, fue a Hollywood y viajó por todo el mundo. Hasta que se hartó de América y quiso ser feliz. Cuando vino a Madrid, no era frágil, pero sí alcohólica».

La actriz confía mucho en el éxito de la serie, no solo en España. «La historia de Ava en España es increíble y Madrid era un lugar especial. Todas las estrellas querían venir». De todos modos, presiente que el blanco y negro puede ser un obstáculo en su país, no tanto en Iberoamérica, y se deshace en elogios hacia «Arde Madrid», una serie «alegre e inteligente».

Esto le da pie para contar que a Ava el éxito le daba igual. «Le preocupaba más que le llegara el dinero, pero sabía arreglárselas. No vivía para trabajar, sino que trabajaba para vivir». La propia Mazar no busca la fama. «Quiero disfrutar la vida. Ser una buena madre, buena esposa, buena amiga...». Ni siquiera echa de menos Hollywood cuando está en la Toscana. «California es un gran lugar, pero el negocio no tanto. Y además está cambiando. Hoy se pueden hacer películas con un móvil. Vivimos tiempos emocionantes».