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Netflix Terrores nocturnos y mitología: ¿por qué hay que ver «Marianne»?

La ficción, escrita por Samuel Bodin y Quoc Dang Tran, se inspira en historias reales para asustar al espectador

La serie de terror francesa ha sido recomendada por el mismísimo Stephen King

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Netflix descubrió –gracias a «La maldición de Hill House»– que entre sus suscriptores hay un gran número de adeptos al terror. Puede que ese fuera uno de los motivos que propiciaron la llegada de «Marianne» a la plataforma. O puede que no. Sea como sea, los amantes de género estamos de enhorabuena. La ficción francesa ha llegado a la plataforma para alegrarnos la cuesta arriba que supone esa «vuelta al cole» para trasladarnos hasta Elden, un pueblo aparentemente inofensivo en el que vive el espíritu de Marianne.

La serie, creada, dirigida y coescrita por Samuel Bodin («Lazy Company»), cuenta la historia de la novelista de terror Emma Larsimon (Victoire Du Bois). Durante años soñó con una bruja llamada Marianne, pero consiguió parar sus pesadillas canilazándolas a través de la escritura. «Un día cree a Lizzier Larek (la protagonistas de sus novelas) para patearle el culo», dice. Tras más de diez años escribiendo sobre ella, decide tomárse un descanso en el que dejar de lado el terror. Lo que no imaginaba es que al día siguiente se despertaría y sería más real que las tinieblas de la noche, entonces el demonio llegó para quedarse y persistir en la caligrafía atroz de sus párrafos.

Terrores nocturnos, experiencias paranormales y problemas para afrontar el pasado: la ficción parece beber de experiencias personales. Como las de la propia Du Bois, que confesó haberse apoyado en una terrorífica pesadilla que tuvo de niña (y aún recuerda) para desarrollar su personaje. Todo suena a viejo conocido en «Marianne», ficción que el propio Stephen King aseguró que podría haber sido escrita por él. Se toma su tiempo para crear una atmósfera agobiante, de las que consiguen que te falte el aire. Lo hace dosificando cada susto para asegurarse provocar un vuelco al corazón y retratando el mundo de las pesadillas de tal forma que, cualquiera que lo haya visitado, sepa que (aunque despierto y delante de un televisor) está de nuevo en él.

Pero no solo recrea ese mundo onírico. Samuel Bodin y Quoc Dang Tran han creado una historia con tintes mitológicos alrededor de Marianne.

[¡Cuidado! Si no has visto la ficción, quizá no deberías seguir leyendo]

Hay que esperar hasta el cuarto episodio de la ficción para conocer la historia de Marianne Basselin. La vida de esta mujer estuvo marcada por la muerte. Un horrible incendio asoló su casa y terminó con la vida de sus padres cuando era una niña. Tras años vagando junto a su gato, Mathurin, la joven concibió comatrimonio con apenas 16 años. Puede que no hubiese amor del que se puede ver en los cuentos de hadas, pero sí ganas de formar una familia.

Pronto tuvo su primer hijo. Pero Marianne vio cómo su bebé de apenas tres meses era devorado por unas llamas inexpicables que brotaban de su cuna. No fue el único de sus hijos que sufrió un triste desenlace. Sus dos hermanos desaparecieron misteriosamente tras visitar el bosque de la localidad con su madre.

Con sus hijos desaparecidos, solo le quedaba su marido. Marianne terminó con su vida sin piedad para poder casarse con el demonio Beleth, más conocido como el Rey de los gatos. Cuenta la leyenda, que no hace falta invocar a este demonio, que aparece cuando se le necesita. Y es fácil saber si está cerca ya que le preceden trompetas tocadas por gatos.

Pese a su condición de demonio, dicen que puede exonerar de culpa a los soldados muertos en batalla y evitar así que vayan al infierno. Otra cosa es que lo haga. También se cuenta que es capaz de ejercer control sobre sentimientos humanos como el amor o el odio.

Pero cuando le han invocado ha sido por motivos aún más egoístas. El primero en hacerlo fue Cam, el hijo de Noé, según se relata en «Pseudomonarchia Daemonum». Tras el diluvio universal, quería saciar su sed de conocimiento, algo que no podía hacer con su mera condición de mortal. Sin embargo, gracias a los susurros de este demonio, pudo escribir un libro sobre matemáticas.