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«La verdad»: Una incógnita con muchas aristas en la que brilla Elena Rivera

Telecinco estrenó ayer el primer episidio de su nueva serie, de los creadores de «El Príncipe» y que llevaba dos años guardada en un cajón

Elena Rivera y Lydia Bosch protagonizan «La verdad»
Elena Rivera y Lydia Bosch protagonizan «La verdad» - TELECINCO
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A finales de la pasada semana, Telecinco decidía repentinamente estrenar «La verdad» el lunes. Así, de sopetón, sin apenas tiempo para que los medios pudieran hablar de ello. Claro, que la primera cadena de Mediaset tampoco es que necesite demasiada publicidad. Y si la requiere, para eso tiene sus propias piezas autopromocionales, que emite en bucle en el propio canal, Cuatro, FDF y demás cadenas del grupo.

[¡Cuidado! Este artículo contiene spoilers sobre el primer capítulo de «La verdad»]

La serie cuenta la historia de Paula García, una joven que reaparece tras nueve años secuestrada y a la que interpreta a la perfección Elena Rivera. La actriz, encasillada en la retina de los seriéfilos como Karina de «Cuéntame», demuestra a las mil maravillas que su nuevo papel no solo es que no le quede grande, sino que lo borda. Nada tiene que ver su historia con la que pone en escena en la ficción de La 1, pero aún así encaja en el registro de manera notable y en «La verdad» demuestra que es mucho más que el eterno amor de Carlitos Alcántara, el sempiterno personaje de Ricardo Gómez en «Cuéntame».

De hecho, nada se parece su idilio con Gómez con el que guarda en esta serie con Jon Kortajarena. El actor y modelo bilbaíno, de 33 años y que debutó en la gran pantalla en 2009 con «Un hombre soltero», de John Ford, acompañado nada menos que de Colin Firth –que por ella fue nominada al Oscar, el Globo de Oro y el Bafta– y Julianne Moore, se estrena aquí en la televisión española tras dejarse ver en «Quantico», la exitosa serie estadounidense de la ABC. Él mismo reconoce que no ha sido hasta hace poco cuando ha comenzado a picarle el gusanillo de la interpretación, pero lo cierto es que no le pesa nada el ponerse en la piel de Marcos Eguía, el agente de Policía Nacional con el que se obsesiona la joven Paula después de lograr volver con su «familia» tras escaparse del zulo en el que estaba secuestrada.

Junto a ellos, destacan los padres de Paula: Fernando, interpretado por Ginés García Millán y Lidia, llevada a escena por la siempre formidable Lydia Bosch, que llevaba tres años alejada de la pantalla. Al más puro estilo «Motivos personales», ambos vuelven a ponerse al frente de una serie de Telecinco dando vida a los progenitores de la desaparecida, que tratarán de capear con el incisivo periodista Lalo Ruiz, al que da vida José Luis García Pérez y que está convencido de que Paula no es quien dice ser y de que fueron los padres de la niña quienes la mataron hace años.

Final... ¿inesperado?

Su hipótesis, aunque solo en parte, la confirma la propia protagonista. Lo hace en la última escena del episodio, en la que revela que no es Paula García y que ha logrado huir del zulo a través de una conversación telefónica con no se sabe quién mientras nadie, salvo los espectadores –y quizá su hermano Toni, interpretado por Oriol Puig– la escuchan. Un último instante de plena tensión que revela lo que muchos espectadores ya se olían y que consigue mandar a la audiencia a dormir plena de excitación.

Al estilo de lo que Aitor Gabilondo y César Benítez, creadores tanto de «El Príncipe» como de «La verdad», lograban en la exitosa serie que encumbró a Álex González e Hiba Abouk, con José Coronado como maestro de ceremonias. El propio Coronado, de hecho, iba también a protagonizar «La verdad», pero finalmente no fue así, aunque lo cierto es que la ficción hace dos años que terminó de grabarse.

En el reparto destacan también caras tan conocidas como Susi Sánchez, Irene Montalá, Ana Álvarez, Esmeralda Moya y el joven Ayoub El Hilali, otro de los protagonistas de «El Príncipe» y que, al contrario que Coronado, sí que se ha unido al proyecto de Gabilondo y Benítez. Todo para conformar este primer episodio de «La verdad», un cóctel de emoción y tensión en unos 80 minutos de duración más la interminable publicidad de Telecinco –un escollo casi insuperable en tiempos de Movistar+, Netflix, HBO y demás televisión bajo demanda–, pero que consiguió convencer a la audiencia.

Así lo reflejan los 2.856.000 espectadores que la siguieron, un dato más que notorio viendo los tiempos que corren y que Telecinco llevaba dos años con la serie ya rodada del todo, guardándola en un cajón y sin estrenarla. Pero el desgaste no ha hecho mella y lo cierto es que «La verdad» fue lo más visto en toda la televisión en el día de ayer. Habrá que ver si esa inercia sigue en los quince capítulos que quedan, que previsiblemente se emitirán en dos tandas. Todo sea por despejar la incógnita perfecta que esconde una serie que puede lanzar a Elena Rivera a la cumbre.