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«(Des)encanto»: Bean, te estaba esperando

Matt Groening estrena nueva ficción junto a Josh Weinstein con un humor más negro y más «millennial»

La princesa Bean protagoniza «(Des)encanto»
La princesa Bean protagoniza «(Des)encanto» - NETFLIX
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Bean no es Leela, ni tampoco es Marge, ni mucho menos es Lisa; ni me importa. Por fin, tenemos una princesa que ni tiene príncipe, ni lo espera; una princesa dispuesta a coger las riendas de su vida y hacer lo que quiera, sin importar quién le dice lo que tiene que hacer o qué «marca» su destino. La protagonista de «(Des)encanto» es alcohólica y feminista, y no tiene las ideas tan claras como las anteriores, ni lo quiere. Sin embargo, sí que podemos decir que es la evolución natural para el animador. Si, poco a poco, habíamos visto cómo Lisa iba evolucionando y adaptando pensamientos progresistas y cómo Leela los hacía valor a base de porrazos, Bean es la unión perfecta.

Por suerte para ella, no está sola. La carga humorística recae sobre Elfo, un pequeño y patoso ser que más bien parece una extraña mutación de Bart Simpson, pero que a más de uno le recordará por su forma de actuar (y de intentar –cuidado spoiler– seducir a Bean) a Fry. Mientras que lo grotesto y el humor ácido lo trae Luci, el demonio personal de esta princesa alcohólica.

Uno de los defectos que se le acusa de tener a «(Des)encanto» es la desvinculación temporal. Mientras que «Los Simpson» versionan nuestro presente y «Futurama» hace lo propio con el futuro, la nueva ficción deja de lado el espacio-tiempo para adentrarse en un nuevo universo con tintes mediavales, pero que nada tienen que ver con nuestra Historia. Y menos mal, porque esa desconexión le permite saltar de una referencia a otra sin que al espectador le chirríe.

Luci, el demonio personal de Bean
Luci, el demonio personal de Bean-NETFLIX

Hay quien dirá que «(Des)encanto» es simplemente una excusa de Matt Groening para sacar algo diferente. Y que, claro, quién se atrevería a decir que no a semejante mastodonte de la animación si te llega con un proyecto nuevo para tu plataforma (porque sabemos que es un contenido que se va a consumir sin importar la calidad del mismo). Sin embargo, para mí, en esta nueva ficción el dibujante ha utilizado su bagaje profesional para hacer que los personajes conecten con el público emocionalmente. Pero también ha sabido apoyarse en nuevos talentos, como Netflix y su equipo de guionistas «millennials», para darle un toque de frescura y así evitar hacer algo grotesco por el simple hecho de que podían hacerlo. ¿Hay humor negro? Sí, pero no a cualquier precio.