Es Noticia
«GLOW»

Las chicas «Glow» golpean de nuevo

La serie de Netflix regresa con una segunda temporada que obligará a reflexionar sobre cuestiones como el sexismo o el racismo

Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Este variopinto grupo de mujeres que decidieron involucrarse en la lucha libre regresa con una nueva temporada. Lo hacen dispuestas a hacerse camino en la vida, pero sobre todo en el mundo del espectáculo televisivo. En la primera temporada vimos a unas cuantas mujeres que se vieron obligadas a subirse a un cuadrilátero para buscar una alternativa digna a lo que cada una estaba viviendo. Ahora, con la segunda entrega, veremos al mismo grupo, en el mismo ring, pero con una actitud distinta.

Las chicas de «GLOW» vuelven a ponerse las mallas y llenarse de purpurina para tratar temas como el sexismo o el racismo, mientras se convierten en celebrities, con lo bueno y con lo malo. Vuelven a ser ese reparto femenino plagado de diversidad, con sus estereotipos (los cuales intentan romper) y sus ilusiones. Quien no se sienta identificado con un personaje de la ficción de Netflix es porque no quiere. Esto tenemos que agradecérselo a Jenji Kohan («Orange Is The New Black»), que aparece en los créditos como productora. Al igual que en la crónica carcelaria de la Penitenciaría Federal de Litchfield, las luchadoras enseñan los entresijos de ser mujer, madre e hija. Algo que a más de uno (y una) le vendrá bien –a propósito de movimientos como #MeToo–.

Pero también, mostrarán lo egoísta que puede llegar a ser el ser humano. Mientras Ruth (Alison Brie) y Debbie (Betty Gilpin) se adaptan al día a día de hacer una serie de televisión juntas, tendrán que superar conflictos que se han quedado sin resolver entre ellas y no de la mejor manera, obviamente. Sam seguirá siendo Sam, pero ahora tiene una hija adolescente que vive con él y tiene veinte episodios para producir en masa, aunque no siempre desempeñe su trabajo como debería mientras otros intentan usurparlo. La lucha libre se hace más difícil, hay mucho más en juego y sus peinados son aún más grandes. Es decir, en la segunda temporada tenemos algunos de los momentos más dramáticos, pero también otros de los más absurdos y divertidos de la ficción de Netflix.

«GLOW» mantiene una de sus principales atracciones: una banda sonara que, aunque no quieras, te hará mover el pie en más de una ocasión. Pero que también te distraerá en alguna ocasión para hacernos creer que alguna de las tramas de la ficción no hay que tomársela tan en serio, pero sí que hay que hacer. «GLOW» llega en un momento adecuado y con un mensaje más que necesario porque las chicas somos más guerreras que nunca.

Por si aún no te has dignado a ver la primera temporada. «GLOW», inspirada en la breve pero memorable serie de los 80, cuenta la historia de Ruth Wilder (Alison Brie), una actriz en paro que trata de abrirse camino en Los Ángeles en 1980 y que encuentra su última oportunidad de ser una estrella entre el brillo y la licra de la lucha libre femenina. Además de trabajar con 12 inadaptados de Hollywood, Ruth debe competir con Debbie Eagan (Betty Gilpin), una actriz de telenovela que dejó la industria para tener un bebé pero que terminó volviendo al trabajo al descubrir que su vida aparentemente perfecta no era lo que parecía. Sam Sylvia (Marc Maron), un director de cine B reconvertido hará de guía de este grupo de mujeres, que tratará de llevarlas a la fama en la lucha libre.