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The Big Bang Theory El adiós silencioso de «The Big Bang Theory»

Los amigos de Pasadena dijeron adiós, pero «Juego de Tronos» eclipsó la despedida

The Big Bang Theory
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[Atención. Este texto contiene spoilers sobre los finales de The Big Bang Theory y Juego de Tronos]

Lo que son las cosas. Doce años emitiendo una serie de televisión para que, llegado el final, «Juego de Tronos» lo eclipsara todo. El mundo, estos días, se divide entre quienes vivieron el fenómeno de los Siete Reinos y quienes decidieron dejar de lado Poniente y sus tramas. Suerte para los últimos, que no discuten esta semana sobre si el final ha estado o no a la altura de lo que se esperaba de la historia de George R.R. Martin. El eco mediático de la ficción de HBO es merecido. Han sido varias temporadas intensas —las últimas entregas no están al nivel de las primeras— y el fandom se ha identificado con varios de los personajes que desde 2011 recorrían aquellos pueblos con sed de venganza. Cuántos padres decidieron llamar a sus hijas Daenerys o Arya tras conocer las gestas de las heroínas. Cuántos se arrepienten hoy después de haber visionado el precipitado final de ambas.

El fenómeno fan de «The Big Bang Theory» no se acerca a «Juego de Tronos» porque, en efecto, lo ocurrido con la serie de Benioff y Weiss es algo que sucede una vez cada X años («Lost», «Los Soprano». «The Leftovers»...). Está claro que el género influye. La sitcom de CBS no tenía historias complejas y su final no despertaba grandes dudas entre la audiencia. El cierre, sin embargo, fue lo mejor que podía esperarse de una serie que desgastó sus tramas a lo largo de 12 temporadas y en la que el chicle podía ya estirarse más bien poco. El alegato a la amistad de Sheldon en los últimos minutos, eso sí, pasará a la historia de la sitcom como uno de sus mejores momentos.

Sheldon Cooper
Sheldon Cooper -

Al contrario de lo sucedido en comedias del mismo tono, como «Friends» o «Cómo conocí a vuestra madre», en «The Big Bang Theory» el tiempo y la distancia no hacen mella en la amistad de unos protagonistas que, pese a su lógica evolución vital (hijos, matrimonios y hasta un Premio Nobel) han mantenido indemnes sus lazos de unión. El discurso de Sheldon tras obtener el máximo galardón junto a Amy es del todo emotivo. No olvidemos que el personaje interpretado por Jim Parsons nunca miró más allá de su propio horizonte y consideró inferiores a sus semejantes. Dirigirse a Howard Wollowitz como astronauta, cuando siempre había despreciado sus estudios de Ingeniería, es un acto de amor impensable en el protagonista si visionamos hoy el capítulo 1.

La trayectoria de Sheldon Cooper hacia la humildad no ha sido cosa de un día. El arco del personaje encarnado por Parson nos había dejado ya grandes momentos de evocación a la amistad, sobre todo desde la aparición en escena de Amy Farra Fowler. No ha sido, la suya, una evolución precipitada como esa que acusan hoy los seguidores de la Madre de Dragones. Lástima que ambos finales hayan coincidido, sobre todo por saber qué habrían opinado los científicos de la quema de Desembarco y el nombramiento de Bran El Tullido.

«The Big Bang Theory» pasará a los anales como la serie en la que actuó Sthephen Hawking. Al físico teórico se han unido multitud de rostros que han elevado más si cabe la grandeza de la comedia de situación americana: Bill Gates, Dean Norris, Kevin Smith, Steve Wozniak, Leonard Nimoy o Carry Fisher, entre otros. Es hora, qué remedio, de dar paso a historias más frescas y con personajes que llenen el hueco de los protagonistas de Pasadena. Nos queda, eso sí, «El joven Sheldon», que en su último capítulo emitido tenía reservado el mejor de los regalos para los fans de la serie «madre»: