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La verdad del caso «Metrópolis» deja una estela de desolación en «Acusados»

La verdad del caso «Metrópolis» deja una estela de desolación en «Acusados»
ÁNGELA DEL CAZ MARTÍN | MADRID
Actualizado
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Saltándose la habitual regla de… «la intriga se mantiene hasta el último segundo», sólo diez minutos después de que empezara «Justicia», el último y definitivo asalto para poner punto y final a la primera temporada de «Acusados», el caso «Metrópolis» se resuelve: el asesino de Ana Sánchez es Alejandro De la Torre. Los seguidores de la ficción ya habían apostado por él en los foros de los personajes.

Joaquín De la Torre declara ante Rosa Ballester que es culpable. De forma paralela su hijo confiesa a su madre que el verdadero asesino es él y que su padre le está encubriendo desde el principio. Mientras tanto, Diego Luque mantiene retenido a Jorge Vega con el único deseo de que vuelva Laura y pueda tomarse la justicia por su mano asesinándola.

Pero la telaraña se teje aún más cuando Patricia, la hija pequeña de Ballester, enamoradísima de Álex, acude a verle. El joven, al tanto de que la Policía le busca, ve en su secuestro la única forma de poder llegar hasta el avión que le sacará de España.

Patricia y Laura, en grave peligro

El nuevo objetivo: salvar a Patricia y a Laura. La periodista, con su agudeza, provoca un accidente que deja malherido a Luque y Jorge y su hermana acuden a su encuentro; pero el destino no es justo con todo el mundo y Luque, en si último suspiro de vida, la dispara de muerte. Por su parte, la jueza, en otro de sus agudos movimientos, convence a De la Torre para que acudan a salvar a sus respectivos hijos: Álex dejará en libertad a Patricia y Ballester permitirá que el chico salga de España y no se le juzgue por el crimen.

Pero un post-it que entrega la jueza a sus funcionarios acabará desencadenando un final aún más dramático . Con Patricia a salvo y la Policía rodeando a Álex, éste decide volarse los sesos. El último movimiento de Rosa es cumplir con su palabra y comunicarles a las familias de los jóvenes muertos en la discoteca que recibirán la correspondiente indemnización, dando así carpetazo final al caso «Metrópolis».

«Hemos hecho justicia. Pero esto no es justo. Hemos perdido demasiado en el camino», concluye desolada la exigente pero muy humana jueza Rosa Ballester. ¿Se implicará personalmente también en su siguiente reto ?