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«Untouchable (Intocable)», los años de las estrellas de Hollywood a la sombra de Harvey Weinstein

Ursula Macfarlane da voz a las víctimas de Harvey Weinstein en un impactante documental

Escena de «Untouchable (Intocable)»
Escena de «Untouchable (Intocable)» - Vértice 360
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«Del cielo al infierno». Ese podría haber sido el título alternativo de «Untouchable (Intocable)», el documental con el que Ursula Macfarlane desnuda al productor Harvey Weinstein y que hoy se estrena en España. El «sheriff más poderoso en la ciudad», como se le llamaba, se quedó sin nada gracias a los testimonios de varias decenas de actrices que le acusaron de abuso sexual, violación y abuso de poder. Mientras Weinstein espera juicio -se ha retrasado hasta enero-, el público puede tratar de entender cómo ese hombre pudo actuar con tanta impunidad durante tantos años. Manipulador con sus empleados, chantajista con las actrices y cruel con quien se atrevía a decir «no» a sus proposiciones... Y pese a todo, rey de Hollywood durante más de dos décadas.

Ahora, la directora inglesa Ursula Macfarlane retrata a un hombre que era único como productor, pero que, al mismo tiempo, exhibía una patología de psicópata alimentada por la cultura del abuso de poder extendida hasta la médula en las raíces de Hollywood. «Es algo que ha ocurrido siempre. Con las mujeres ha sucedido desde los comienzos de Hollywood. En los años treinta ocurría con los actores niños... Cuando detuvieron a Harvey, su abogado dijo, a modo de justificación, que él no había inventado el “castin couch” y no podía hacer nada al respecto. Este filme nos hace cuestionarnos esta cultura y lo que significa», explica la cineasta al otro lado del teléfono.

Contra las mujeres

Las primeras denuncias contra Weinstein aparecieron en el periódico «The New York Times» y en la revista «New Yorker» en el 2017, dos años después de la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Para Ursula, hay una relación directa entre la caída de Weinstein y la llegada de Trump al poder. «Me sorprendió el movimiento #MeToo porque fue enorme. Creció rápidamente y no se ha evaporado. Creo que había algo en el ambiente, porque Trump acababa de ser elegido y se había celebrado la marcha de las mujeres, en el 2017. Las denuncias contra Harvey Weinstein precipitaron el movimiento hasta darle forma», desgrana la cineasta, que conoce la industria desde dentro. «Como mujer que ha crecido viendo este abuso de poder, habiendo tenido experiencias similares, aunque no tan terribles, consideré necesario que debíamos contar esta historia. Esta película va sobre el abuso de poder», sentencia.

Angelina Jolie, Salma Hayek, Gwyneth Paltrow o Uma Thurman sumaron sus voces contra un Weinstein que ya no era el sheriff. «Harvey estaba perdiendo poder, ya no tenía tanto dinero para pagar el silencio de sus agresiones y eso fue un factor importante», reconoce Ursula. Más de 100 víctimas acusan a Harvey Weinstein, que mantuvo un comportamiento deplorable durante décadas. «Piensa que todavía quedan cientos de mujeres por confesar sus historias con Harvey. Muchas mujeres no quieren hablar y nunca lo harán. Nosotros estuvimos en contacto con su abogado porque queríamos una entrevista con Harvey, pero no fue posible», admite la realizadora.

Dividido en tres partes, como si fuera una tragedia griega, «Intocable» es la tragedia de las víctimas, pero también de Harvey Weinstein, un gran productor que se convirtió en abusador. La cámara viaja al rostro de cada una de ellas para que el público vea el daño que este comportamiento provoca. «Es algo que puede verse en sus caras, en sus silencios y, al mismo tiempo, intentar entender por qué ocurre esto. Si escuchas a las mujeres, entiendes lo que pasa en su interior», sentencia

Producido por la BBC, «Intocable» cuenta con la colaboración de los periodistas que publicaron la noticia y ganaron el Pulitzer por ello. «Harvey Weinstein estuvo investigando a estos periodistas, hasta el punto de que todos ellos recibieron amenazas. Cuando hablamos de violación o de abuso sexual no hay testigos y es muy difícil comprobarlo, pero creo a todas. Nadie quiere ser protagonista por esto, eso es lo importante».