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El último truco de Ricky Jay, actor y un mago de leyenda

Muere a los 70 años el intérprete de títulos como «Magnolia», «Boogie nights», «El mañana nunca muere» y «Casa de juegos»

Ricky Jay, en la película «El último gope», de David Mamet
Ricky Jay, en la película «El último gope», de David Mamet
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Era un actor secundario, gordo y feo, de esos cuyo nombre el público rara vez recuerda, aunque los seguidores de David Mamet lo han visto en casi todas sus películas. Richard Jay Potash (Brooklyn, 1948) murió el sábado en Los Ángeles a los 70 años. Fue su último truco, después de una vida envuelta en el misterio –nunca revelaba su edad ni hablaba sobre su infancia–, consagrada más al ilusionismo que a la actuación, y de una fructífera carrera como intérprete de reparto. Entre los magos, era considerado uno de los mejores del mundo, cualidad aderezada por un gran sentido del humor. Trabajó también como escritor, consultor (colaboró con la película «Forrest Gump», entre muchas otras) e historiador.

Mamet y Jay debutaron (el primero como director y él como intérprete en la gran pantalla) en «Casa de juegos» (1987), fantástica película sobre engaños y timos. Luego siguieron colaborando en la deliciosa comedia sobre la mafia «Las cosas cambian» (1988) y en el estupendo thriller «Homicidio» (1991).

Después de las que fueron (para ambos) sus tres primeras películas, hicieron varios programas para la televisión: el telefilme «El motor de agua» (1992), el documental «Hustlers, hoaxsters, pranksters, jokesters and Ricky Jay» (1996) y el fabuloso programa de magia «Ricky Jay and his 52 assistants» (1996). El 52 del título alude a las cartas de la baraja francesa, que Jay manejaba con increíble habilidad.

Jay y Mamet todavía rodarían juntos la película de intriga «La trama» (1992), el drama sobre cine «State and main» (2000), «El último golpe» (2001), «Cinturón rojo» (2008) y varios episodios de la serie «The unit». Sus últimas colaboraciones fueron «Lost masterpieces of pornography» (2010) y «Deceptive practice: the mysteries and mentors of Ricky Jay» (2912). Con Mamet, Ricky Jay también actuó en el teatro con frecuencia. Especialmente recordada es «Ricky Jay: on the Stem» en las tablas de Nueva York.

Al margen de David Mamet, Ricky Jay también apareció en un par de películas de Paul Thomas Anderson, «Boogie nights» (1997) y «Magnolia» (1999); en la cinta de James Bond (con Pierce Brosnan) «El mañana nunca muere» (1997); y en «El truco final» (2006), de Christopher Nolan, aparte de otros títulos con menos renombre. Su último trabajo en el cine fue en «The automatic hate» (2015).

En televisión participó en series como «Expediente X» (en el papel de El Gran Maleeni), «Deadwood», «Secuestrado», la citada «The unit», «Miénteme», «FlashForward» y «Getting on». Grabó también numerosos programas de magia, como la miniserie documental «The story of magic» para A&E.

Sus actuaciones en el cine y la televisión palidecen, sin embargo, frente a lo que logró en el mundo del ilusionismo, donde era muy apreciado. El Libro Guinness lo incluyó en sus páginas por habilidad para lanzar cartas a una velocidad de más de 140 kilómetros por hora. Desde una distancia de diez metros, era capaz de incrustar el naipe en una sandía, lanzándolo con la mano.

Entre sus libros, destacan «Many mysteries unraveled: conjuring literature in America 1786-1874», «Learned pigs and fireproof women», «Jay's journal of anomalies» y «Dice: deception, fate & rotten luck», por desgracia no traducidos en español.

Le sobrevive su mujer, la productora Chrisann Verges.