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La tragedia de Peterloo Peterloo: La protesta pacífica en Mánchester que terminó en una sangrienta masacre

«La tragedia de Peterloo», el nuevo largometraje del siete veces nominado al Oscar Mike Leigh, recuerda uno de los sucesos más tristes de la historia de Reino Unido

La masacre de Peterloo es uno de los sucesos más tristes de Reino Unido
La masacre de Peterloo es uno de los sucesos más tristes de Reino Unido
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El 16 de agosto de 1819, más de 60.000 personas se congregaron en la entonces conocida como St. Peter's Field, una de las plazas más icónicas de la ciudad británica de Mánchester. Lo hicieron para reivindicarse, de manera pacífica, en favor de la democracia y solicitar una reforma de la representación parlamentaria al Norte de Reino Unido. La manifestación, convocada por la Unión Patriótica de Mánchester, grupo sindical muy activo, soñaba con poner fin a la oleada de hambruna y desempleo que, por entonces, sacudía la ciudad.

Condiciones de lo más negativas, consecuencia de un duro periodo de crisis económica tras la derrota en 1815 del imperio de Napoleón Bonaparte, que contaba con financiación y masivos apoyos procedentes de Reino Unido. Ante la magnitud de la protesta, aunque pacífica, las autoridades militares se temieron lo peor, y con los éxitos pasados de la Revolución Francesa y la de las Trece Colonias en Estados Unidos en la retina, la milicia británica decidió cargar contra los manifestantes, en una masacre que segó las vidas de 15 personas y dejó a otras más de 600 heridas.

La tragedia, una de las mayores en la historia de Reino Unido y de Mánchester (con permiso del accidente de avión de los «Busby Babes», que se cobró las vidas de varios de los mejores futbolistas del país y la ciudad, como Duncan Edwards), fue bautizada como «Peterloo» (en contraposición a Waterloo, la ciudad belga en la que cayó Napoleón) y propició la creación del hoy prestigioso diario «The Guardian». Ahora, 199 años y casi 300 días después de aquello, llega a los cines españoles «La tragedia de Peterloo», el último trabajo del célebre cineasta Mike Leigh (Hertfordshire, 1943) y que pretende recordar la masacre.

«Es una película muy importante, que nunca se había hecho, acerca de algo que es muy relevante para nosotros», explica el director a ABC. Aunque no nació en Mánchester, Leigh se siente muy identificado con la ciudad, pues ha vivido en ella gran parte de su vida. Pese a ello, no cree haber tratado la historia con un mayor grado de «subjetividad». «No pienso que vaya a a darle un punto de vista diferente al que le otorgaría si tuviese que hacer una película acerca de otro asunto. Aunque por mi cercanía a Mánchester sí que es probable que pueda conocer más cosas acerca de lo que sucedió», confiesa el cineasta. Dos siglos después de Peterloo, se sigue equiparando la tragedia con otras posteriores como el «Domingo Sangriento» de 1972 en Derry (Irlanda) o la masacre de 1989 en la plaza pekinesa de Tiananmen en China.

Un recuerdo necesario

Siete veces nominado al Oscar, Leigh explica que esta película es «diferente». «Ha sido una gran experiencia haberla llevado a cabo, porque creo que este largometraje tenía que hacerse», enfatiza el creador, autor también, como es habitual en él, del guion de la cinta. De dos horas y media de duración, el filme lo protagonizan Maxine Peake (conocida por sus trabajos en la oscarizada cinta «La teoría del todo» y en la serie «Black Mirror»), David Bamber («Valkiria») y Marion Bailey («Aliados» y flamante fichaje de la ficción de Netflix «The Crown»). Y al frente de todos ellos, Rory Kinnear («Skyfall», «Black Mirror», «Penny Dreadful») dando vida al descarado Henry Hunt, un ganadero convertido a político que encabezó la revuelta como líder de la Unión Patriótica de Mánchester.

Rory Kenniar interpreta a Henry Hunt, el líder de la protesta
Rory Kenniar interpreta a Henry Hunt, el líder de la protesta -

Un elenco, así las cosas, compuesto íntegramente por intérpretes británicos, con una intención que está más que clara. «La película trata uno de los eventos más tristes en la historia de Mánchester y Reino Unido», sentencia Leigh, quitando así el sentido a la presencia de otros protagonistas antes de dejar una importante reflexión. «Vivimos actualmente en una Europa marcada por acontecimientos como el Brexit, que yo no apoyo, o lo que está sucediendo aquí en Cataluña, que lo cierto es que recuerda en parte a lo que sucede en el largometraje».

Una situación política, la de Cataluña, que también trata a su manera el largometraje. «Allí, la gente está manifestándose por cosas que no considera justas, contra otros que piensan que sí que lo son. Por eso creo que en este país la película puede calar más hondo», señala Leigh, que a su vez estrena la cinta en España en medio de dos fechas electorales. «Es curioso, pero no ha sido cosa nuestra. ¡Ha sido de casualidad», cuenta el aplaudido cineasta al hablar de su proyecto, un retrato íntimo con una fotografía muy cuidada.

Reconocida en festivales tan prestigiosos como Venecia y en los premios al cine independiente británico (British Independent Film Awards), el director, que tantas veces ha estado a punto de ganar el Oscar, tiene claras cuáles son sus prioridades en este sentido. «Uno no trabaja para ganar premios, sino para hacer el cine que quiere hacer. Que la gente acuda a ver tus películas es el mejor regalo».