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Oti Rodríguez MarchanteOti Rodríguez Marchante

La torpeza de los académicos

¿Con cuál se equivocará la Academia española este año?... Por lo pronto, han puesto muy fácil los argumentos que se esgrimirán a favor de las no elegidas cuando en Hollywood ignoren la que les envíen desde aquí

Instantanea de la película «Campeones»
Instantanea de la película «Campeones» - ABC
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La Academia del Cine Español se ha dado a sí misma tres cartas de la baraja cinematográfica del año y ahora tendrá que elegir una. Parece ser que hay buenos motivos para que los académicos desplieguen en dos fases su película favorita para competir por el Oscar en su apartado de Mejor Película en Lengua no Inglesa: primero se preseleccionan tres y dentro de unas semanas se desechan dos de ellas. Buenos motivos a favor, pero uno solo muy en contra, si tenemos en cuenta el poco éxito del cine español en los Oscar de Hollywood los últimos años: que cuando la elegida no supera los primeros cortes en Hollywood, nuestra peculiar manera de analizar «la realidad» y el «toro pasado» siempre nos lleva a considerar que las desechadas eran más idóneas que la elegida.

¿Con cuál se equivocará la Academia española este año?... Por lo pronto, han puesto muy fácil los argumentos que se esgrimirán a favor de las no elegidas cuando en Hollywood ignoren la que les envíen desde aquí. Veamos las tres posibilidades, si eligen «Campeones», o «Handia», o «Todos lo saben».

Si eligen «Campeones» y eliminan de la carrera por el Oscar a «Handia» y a «Todos lo saben», habrán cometido el pecado de no tener en cuenta el impresionante acabado técnico de la película vasca, su enorme sensibilidad y su relato lleno de magia y de sutilezas narrativas; y no habrán tenido en cuenta el enorme potencial del director de «Todos lo saben», Asghar Farhadi, y la personalidad y el carisma de sus protagonistas que no necesitan presentación, Bardem, Penélope Cruz y Ricardo Darín… Renuncian, pues, a algunas de las cualidades que más se valoran en Hollywood, la sorpresa visual, la narración y el carisma de los actores.

Si eligen «Handia», es evidente que rechazan todo lo escrito sobre la película del iraní Farhadi y algo irrechazable de «Campeones», lo que ha conseguido Javier Fesser y ante lo que la Academia de Hollywood es absolutamente permeable: la entrada en tromba de unos personajes y una historia que arrasa el corazón del público, y el magistral talento para conseguir la fusión del drama y la comedia, lo resbaladizo y lo quebradizo, lo ácido y lo dulce.

Y si eligen «Todos lo saben», todos sabremos, si no consigue quedar entre las cinco candidatas finales, por qué se equivocaron gravemente al rechazar las cualidades de las otras dos películas preseleccionadas.

Y en esto consiste la torpeza de los académicos, en elegir tres buenas cartas primero y en rechazar luego dos de ellas.